El Gobierno gasta tres veces más en RTVE y Correos que en mantener la red ferroviaria
La partida de ADIF para conservación de vías se situó en 2024 en 683 millones de euros, según Eurostat

Los ministros Félix Bolaños, María Jesús Montero y Óscar Puente y la exministra de Educación Pilar Alegría.
Los accidentes, incidencias y episodios de caos ferroviario registrados en los últimos meses han vuelto a situar el mantenimiento de la red en el centro del debate público. Informes técnicos, sindicatos del sector y usuarios coinciden en señalar deficiencias acumuladas en la conservación de vías, señalización y sistemas de seguridad entre los factores que explican el deterioro del servicio y el aumento de las incidencias operativas.
En ese contexto, los datos presupuestarios y diversos informes, analizados por THE OBJECTIVE, permiten una comparación directa. Durante 2024, el Gobierno destinó cerca de 1.900 millones de euros a RTVE y Correos, mientras que el gasto dedicado al mantenimiento de toda la red ferroviaria española, dependiente de ADIF, se situó en 683 millones de euros, según los datos consolidados de Eurostat, publicados en 2025. En términos estrictamente presupuestarios, el importe destinado a ambas empresas públicas fue casi el triple al asignado a la conservación ferroviaria en ese mismo ejercicio.
El dato ferroviario utilizado por Eurostat corresponde a la definición estricta de mantenimiento y conservación de la infraestructura existente, que incluye tanto la red de alta velocidad como la red convencional, pero excluye la inversión en nuevas líneas. En el caso español, ese mantenimiento representó en 2024 en torno al 16% del gasto total en infraestructuras ferroviarias, lo que refleja un claro predominio de la inversión frente a la conservación del sistema ya construido.
Red ferroviaria deficiente
A este escenario se suma la preocupación expresada en distintos informes internos y externos sobre la evolución del estado de la infraestructura ferroviaria, especialmente en tramos de la red convencional y en determinados corredores de alta velocidad con elevada carga de tráfico. Técnicos del sector y representantes de los trabajadores han advertido en los últimos años de un desfase entre el crecimiento de la red y los recursos destinados a su conservación ordinaria, una brecha que, de mantenerse en el tiempo, incrementa el riesgo de incidencias operativas y encarece las actuaciones correctivas futuras.
Ese desequilibrio adquiere mayor relevancia en un escenario marcado por incidentes operativos reiterados, descarrilamientos, cortes de servicio y retrasos acumulados, que han puesto en el foco la política de conservación de la red. Aunque las causas de los accidentes son siempre multifactoriales y objeto de investigación técnica, el debate sobre la suficiencia del mantenimiento se ha reactivado con fuerza en paralelo al deterioro percibido del servicio ferroviario.
Frente a esos 683 millones, el coste público recurrente de RTVE y Correos alcanzó alrededor de 1.900 millones de euros, lo que arroja una relación de 2,8 veces más recursos destinados a ambas empresas públicas que a mantener toda la red ferroviaria. RTVE depende de aportaciones públicas directas desde la supresión de la publicidad.
Informes del Tribunal de Cuentas
Según los Presupuestos Generales del Estado y las cuentas anuales de la corporación, en 2024 recibió en torno a 1.050 millones de euros en transferencias públicas para financiar su actividad y equilibrar sus cuentas. A estas transferencias se suman tasas finalistas a operadores privados, que no sustituyen la aportación presupuestaria.
Los informes del Tribunal de Cuentas han señalado de forma reiterada debilidades en el control del gasto, la planificación presupuestaria y la evaluación de la eficiencia, sin que ello haya alterado el modelo de financiación. En la práctica, RTVE opera con un esquema presupuestario estable, en el que cualquier desviación se corrige mediante nuevas aportaciones. Por sí sola, su financiación anual supera el gasto total destinado al mantenimiento de toda la infraestructura ferroviaria española en 2024, según la metodología europea.
Correos: pérdidas recurrentes
El caso de Correos responde a una lógica distinta, pero con un resultado presupuestario similar. El operador postal público arrastra pérdidas recurrentes, vinculadas al desplome del negocio postal tradicional y a la dificultad para compensarlo con paquetería y nuevos servicios.
Para garantizar su viabilidad, el Estado ha aprobado compensaciones por el Servicio Postal Universal (SPU) —entre 180 y 220 millones de euros anuales, según el ejercicio—, además de transferencias y ampliaciones de capital acordadas por el Consejo de Ministros y canalizadas a través de la SEPI. Según las cuentas anuales de la compañía y la documentación presupuestaria, el apoyo público total a Correos se situó entre 500 y 800 millones de euros anuales en los últimos ejercicios. Pese a los planes de transformación anunciados, Correos no ha alcanzado el equilibrio financiero, lo que mantiene su dependencia del presupuesto público.
El mantenimiento ferroviario es un gasto técnico y preventivo, que incluye la conservación de vías, balasto o losa, catenaria, señalización, telecomunicaciones y sistemas de seguridad. La experiencia comparada y los propios informes técnicos advierten de que la falta de mantenimiento no siempre provoca efectos inmediatos, pero sí impactos acumulativos que terminan traduciéndose en incidencias graves, pérdida de fiabilidad y mayores costes futuros. En paralelo, empresas públicas sin una gestión eficiente y con elevados déficits siguen absorbiendo importantísimas partidas.
