El Gobierno tendrá que explicar en el Congreso el presunto amaño de oposiciones en Galicia
El PP exige al Ministerio de Seguridad Social que aporte más información sobre el proceso que ya investiga la Fiscalía

Oposiciones bajo la lupa de la Fiscalía. | EP
El presunto amaño de oposiciones a la Seguridad Social (SS) en Galicia llega al Congreso de los Diputados. El Partido Popular ha registrado una batería de preguntas en la Mesa de la Cámara Baja en las que solicita al Gobierno desvelar las conclusiones de la investigación interna que inició a raíz de detectar irregularidades en el proceso selectivo y que posteriormente motivaron el traslado del caso a la Fiscalía Provincial de La Coruña, ahora a cargo de la investigación. «¿Qué conclusiones ha alcanzado el Ejecutivo en el proceso de recopilación previa de información que ha derivado en el traslado al Ministerio Fiscal», reza la solicitud, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
En paralelo, el grupo parlamentario popular también ha preguntado al Ministerio de Seguridad Social si se van a adoptar «medidas concretas» para evitar que, ante un posible fraude, se perjudique a los ciudadanos, la institución y a quienes participaron en las oposiciones. «¿Se han adaptado nuevas medidas para evitar el deterioro y quebranto de los principios constitucionales en los procesos selectivos para el acceso a los Cuerpos de la Administración de la Seguridad Social?», interpela al departamento dirigido por Elma Saiz la formación dirigida por Núñez Feijóo.
34 coruñeses con las mejores notas
La decisión de llevar el caso a la Fiscalía se produce tras las irregularidades que destapó este periódico el pasado noviembre y que alimentaron las sospechas sobre la limpieza del proceso. Los listados oficiales analizados reflejaban una concentración fuera de lo habitual de máximas puntuaciones en la sede de La Coruña: las 34 mejores notas del primer ejercicio tipo test correspondieron a aspirantes examinados en esa provincia.
Una ampliación posterior añadió un segundo elemento: 25 de las 50 mejores calificaciones de toda España salieron también de esa sede pese a representar aproximadamente el 10% del total de opositores admitidos. Esos números, por sí solos, no prueban una conducta irregular, pero sí describen una distribución estadísticamente extrema e incomprensible en una prueba nacional diseñada para discriminar entre miles de candidatos.
La controversia no se centró únicamente en el número de aprobados, sino en la concentración de las mejores puntuaciones en un único punto del mapa. En un examen de alta dificultad y con corrección centralizada, el hecho de que el grueso del top se aglutinase en una sola sede activó inevitablemente preguntas sobre el perímetro de seguridad del cuestionario: cómo se elaboró, quién tuvo acceso, cómo se custodió, cómo se distribuyó y qué controles se aplicaron en cada fase. Una serie de incógnitas que ahora trata de dilucidar la Unidad de Policía Judicial de la Policía Nacional de La Coruña.
Celanova, en el foco del amaño de las oposiciones
Posteriormente, THE OBJECTIVE desveló que el presunto amaño de oposiciones en Galicia podría estar relacionado con un hecho insólito relacionado con estos exámenes en una localidad de la provincia de Orense, Celanova. Entre los 5.700 habitantes del municipio orensano había 12 personas con calificaciones sobresalientes no solo en la convocatoria de la Seguridad Social; también en la de Hacienda y ADIF. Según la información recabada, estas personas comparten nexos comunes: casos de parejas y hermanos que lograron plaza en los organismos públicos.
El patrón llama la atención por su reiteración y por el perfil de algunos de los opositores: mayores de 45 años y, en varios casos, sin formación universitaria. La coincidencia no es solo demográfica. En los listados consultados aparecen vínculos personales y señales de entorno compartido que se repiten entre quienes obtienen mejores resultados, un elemento difícil de explicar si se tratara únicamente de una «casualidad estadística». Esta realidad no ha pasado inadvertida en Celanova, donde los vecinos han empezado ya a sacar sus propias conclusiones y apuntan a una persona como centro neurálgico de todo este presunto sistema al margen de la legalidad, según los testimonios recabados por este diario.
Denuncias de opositores y funcionarios
Entre tanto, las denuncias por el presunto amaño ya no solo parten de aspirantes que se quedaron sin plaza en las polémicas oposiciones. Esta semana, distintos funcionarios de la Seguridad Social apuntaron también a irregularidades en el proceso. THE OBJECTIVE ha recabado distintos testimonios y denuncias de trabajadores públicos de la SS, que aseguran haber detectado incoherencias en su trabajo difíciles de encajar con los exámenes. Aprobados con calificaciones muy altas que, una vez se han incorporado al puesto, no manejan ni siquiera los conocimientos básicos sobre el temario que supuestamente dominaron para sacar esas notas en las pruebas.
Los funcionarios con los que ha hablado este periódico hablan desde la experiencia cotidiana y la indignación, dada la dificultad de superar estas oposiciones y el nivel técnico que, frente a lo que dicen sus resultados, tienen en realidad los nuevos trabajadores públicos. «Muchos vienen sin la formación básica y fundamental que te da la preparación de las oposiciones. Algunos no saben ni redactar una frase», apunta una funcionaria madrileña de la Seguridad Social. «Con esas notas tan elevadas, es imposible no saber lo básico. Deberían saberse la ley como el Padre Nuestro».
Esta funcionaria entiende que el aprendizaje profundo viene tras el desembarco en un nuevo puesto de trabajo. Sin embargo, afirma que los nuevos empleados públicos —con los que comparte área— desconocen cuestiones mínimas de Seguridad Social. «No controlan cosas como la carencia para la incapacidad temporal o el periodo mínimo para cobrar la pensión de jubilación». En la misma dirección apunta otra fuente que señala a una compañera que no tiene asumidos conceptos del manual. «Deberían estar interiorizados si alguien ha obtenido un sobresaliente en una prueba especialmente exigente».
Técnicos de la Seguridad Social
Las sospechas también se extienden entre los nuevos funcionarios del cuerpo de técnicos de la Seguridad Social. Fuentes de este departamento advierten de distintos perfiles, que «alardean de haber obtenido altas calificaciones y en cuestión de seis meses, después no tienen idea alguna sobre la materia de la oposición». «Conozco el caso de una pareja: él quedó número dos de la promoción, y ella siete, y sus conocimientos de la materia son casi nulos».
Los trabajadores públicos alertan de que las filtraciones son mayores en estas pruebas, porque las elaboran los propios técnicos de la entidad, a diferencia de las oposiciones de la Administración General del Estado, de las que se encarga un órgano independiente. «Ha habido casos en los que han aprobado dos hijos de un técnico con notas altas. El problema, además, no es solo que aprueben, es que luego vienen a trabajar y no tienen ni idea».

