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Puente amplió en 600.000 euros el contrato de la firma que avaló la soldadura rota de Adamuz

La empresa que fue contratada para vigilar la calidad de la obra firmó los partes que avalaban el carril roto

Puente amplió en 600.000 euros el contrato de la firma que avaló la soldadura rota de Adamuz

Un operario de ADIF en Adamuz. | EFE

Una revisión al alza de 600.000 euros. El Ministerio de Transportes de Óscar Puente modificó en septiembre de 2024 el contrato de servicios firmado con la empresa Ayesa para la supervisión e inspección de las nuevas soldaduras hechas en el tramo de la línea alta velocidad Madrid-Sevilla con motivo de la reforma «integral» de la vía. El contrato de ADIF pasó de 3,1 a 3,7 millones apenas unos meses antes de que la empresa enviase a dos técnicos a revisar el trabajo realizado por la subcontrata Maquisaba en el carril de la zona cero del accidente de Adamuz, en la que murieron 45 personas. Esa soldadura rota, en la que los expertos han apreciado una pequeña «mancha», es la que centra ahora la investigación.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha puesto el foco en esa soldadura de Adamuz que une un carril fabricado por Arcelor en 2023 con otro de 1989 como origen del descarrilamiento del tren Iryio, que afectó al Alvia que circulaba en dirección contraria. Sin embargo, la hipótesis del primer accidente mortal de la alta velocidad española ha soliviantado a Puente, que se ha quejado por unas palabras del presidente de los expertos.

La documentación técnica sobre la ejecución de la soldadura a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE (con fecha del 25 de mayo de 2025), así como de sus posteriores revisiones visuales, geométricas y dinámicas, se ha convertido en la clave para comprender la causa del descarrilamiento. Ese trozo de carril fracturado por la soldadura se encuentra custodiado por la CIAF en un laboratorio de Madrid.

Puente y la investigación de Adamuz

Además de las obras de remodelación de la vía en sus cuatro tramos (el C es el correspondiente a Adamuz) y la renovación de los desvíos, Transportes licitó de forma paralela un servicio de consultoría y asesoría técnica «para el control y vigilancia de las obras contenidas en los proyectos de renovación y mejora de la superestructura en la LAV Madrid-Sevilla».

El adjudicatario fue la empresa de ingeniería Ayesa, que es la misma que firma el parte de inspección visual de la soldadura que reveló Puente en la rueda de prensa que ofreció hace una semana, flanqueado por el presidente de ADIF, Pedro Marco de la Peña. En él se señala que el carril roto no tenía, al menos basándose en ese análisis, ningún problema.

Acta de inspección del carril roto en Adamuz.

El contrato fue adjudicado en marzo de 2022 a Ayesa. Se presentaron ocho empresas y esta firma ofreció la tercera propuesta más barata: 2,6 millones, que alcanzaban los 3,1 con impuestos. Sin embargo, el importe sería elevado hasta los 3,7 millones en septiembre de 2024, ya bajo el mandato de Puente. Los 622.000 euros extra que recibe la empresa con esa modificación hubieran situado su oferta inicial como la más cara de todas.

Ese contrato de control y vigilancia de las obras obligaba a Ayesa a incluir dos técnicos de soldadura «con perfiles de dedicación exclusiva a la obra según las necesidades de esta, con más de diez años de experiencia». Además, ADIF exigía que estos expertos soldadores que revisaron la soldadura de Adamuz (y otro centenar más en ese mismo tramo) que acreditasen su experiencia.

Dos técnicos por 11.700 euros al mes

Para ello debían presentar un certificado de estar en disposición del curso de inspección y control de soldaduras, así como contar con la habilitación de la Asociación Española de Ensayos No Destructivos (AEND). Según el pliego, se exigía incluso una relación de obra en las que hubiesen intervenido como inspectores de soldaduras.

Por ese trabajo, ADIF pagó a Ayesa 5.850 euros por cada inspector de soldaduras dedicado a la vigilancia de la obra en el tramo de Guadalmez-Córdoba, el de Adamuz. La empresa, como ha informado Okdiario, aún tiene pendiente un juicio por el denominado caso 3%, por pagar presuntamente comisiones en forma de donaciones a Convèrgencia Democrática de Catalunya (CDC) para obtener contratos públicos.

Cuadro de precios de ADIF para el servicio de supervisión de soldaduras.

El descarrilamiento de un tren Iryo en Adamuz el pasado 18 de enero provocó que varios de sus vagones invadieran otra vía, por la que circulaba un Alvia con destino a Huelva. En el accidente fallecieron 45 personas. Por el momento se desconocen las causas, aunque todo apunta al estado de la infraestructura. El informe preliminar de la CIAF señala como principal hipótesis la rotura de la soldadura de la vía y destaca que tres trenes que circularon antes por la zona del accidente presentan «muescas con un patrón genérico compatible» con las de los convoyes siniestrados.

Puente salió al paso de las críticas de inmediato, asegurando que la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, la de Adamuz, había sido «totalmente renovada» con un montante que superó los 700 millones de euros. Sin embargo, ADIF y las posteriores investigaciones de la CIAF han demostrado que la modernización de la infraestructura solo alcanzó algunos tramos. Como avanzó este diario, documentos del administrador de infraestructuras ferroviarias revelan que la reposición del carril más cercano al punto del accidente se encuentra a cinco kilómetros.

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