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España

ADIF recurre a coches sobre raíles para ahorrar costes en la inspección de las vías

Un todoterreno adaptado vigila las Cercanías de Madrid y Barcelona y la línea ferroviaria de Extremadura

ADIF recurre a coches sobre raíles para ahorrar costes en la inspección de las vías

Un vehículo todoterreno de ADIF para explorar el Cercanías y la línea del AVE. | TO

Redalsa S.A, compañía dependiente de ADIF que se dedica a la soldadura y control de carriles de ferrocarril, adquirió hace menos de un año un vehículo todoterreno con un sistema adaptado para poder circular por todo tipo de vías, incluidas las de Alta Velocidad. Lleva incorporada una «mesa de auscultación» para detectar posibles roturas de vía como la que afectó al tramo del accidente de Adamuz. El vehículo ya ha trabajado en la vigilancia de posibles fallos en las vías de Rodalies de Barcelona y en Cercanías de Madrid, dos de los puntos negros de averías de la red que gestiona ADIF. También ha vigilado “la línea de Alta Velocidad [sic] en Extremadura“. Su gestor destaca la «versatilidad» y el reducido coste operativo del sistema, en plena polémica por la falta de trenes de auscultación.

Mientras el Ministerio de Transportes de Óscar Puente sigue negando que falten trenes de auscultación para vigilar las vías y detectar posibles roturas como la que provocó el accidente de Adamuz, ADIF busca soluciones imaginativas para mejorar sus capacidades en esta materia.

Una de ellas fue el proyecto que ADIF le encargó a su compañía Redalsa, que se dedica a la soldadura de carril y a la vigilancia y control de los trabajos que hacen subcontratas para la red ferroviaria. La innovación consiste en instalar en un vehículo 4×4 una plataforma que le permite circular por las vías. Se denomina sistema bivial, y consiste en unos rodillos que se adaptan al carril y a los que se les traslada el movimiento de las ruedas propias del todoterreno y la fuerza de su motor.

Se trata un Toyota Hilux homologado específicamente para poder instalarle esa plataforma (denominada técnicamente diploris bivial), fabricada por la empresa leonesa Talleres Robles. El coste de esa adaptación —vehículo aparte— ha sido de 33.000 euros. Según la empresa pública que lo compró en marzo de 2025, está orientado a «realizar las campañas de auscultación de las cercanías de grandes ciudades como Madrid y Barcelona».

Los Cercanías de Madrid y Barcelona

Ambas redes de Cercanías acaparan gran parte de los problemas, averías e incidencias del servicio ferroviario. El año 2025 se cerró con un récord de averías en Cercanías de Madrid, con más de 1.500 (un aumento del 50%). En Barcelona, los fallos de infraestructura provocaron que el retraso medio alcanzase los 20 minutos. Solo la mitad de sus trenes llegaron a tiempo. Y 2026 ha empezado incluso peor.

Como solución a ese caos ferroviario que ya ha provocado la primera gran huelga del sector, ADIF busca impulsar este tipo de «vehículo-herramienta», ya que «ofrece la posibilidad de trabajar en los dos anchos, ibérico (1668 mm) e internacional (1435 mm), por lo que daría mucha versatilidad en otros contratos, como la verificación de puntos en Alta Velocidad o trabajos de auscultación en ADIF».

Redalsa ha probado este sistema no solo en la red de Cercanías, que será su principal cometido, sino también en el trazado de la Alta Velocidad extremeña. Concretamente, en la línea del by-pass de Alta Velocidad Mérida-Cáceres-Badajoz.

El vehículo durante una tarea de inspección de la red de Cercanías a las afueras de Madrid.

THE OBJECTIVE ha consultado a fuentes del operador ferroviario de este sistema para conocer más detalles sobre la implantación de la plataforma. Según explican, los resultados hasta el momento han sido positivos y no se descarta la adquisición de más vehículos similares, que además de aportar «versatilidad» suponen una rebaja de costes importante respecto a lo que cuesta la adquisición, mantenimiento y operativa de un tren auscultador.

Sin trenes auscultadores

La polémica sobre la falta de disponiblidad de trenes auscultadores ha cobrado fuerza a raíz de las críticas sindicales que sugieren un estado de abandono en la flota encargada de supervisar la seguridad de las vías. Según esta versiones, la mayor parte de estos vehículos —fundamentales para detectar microfisuras mediante ultrasonidos— estarían fuera de servicio, acumulando polvo o incluso vandalizados con grafitis en cocheras como las de Fuencarral.

Se apunta específicamente a que unidades clave, como el emblemático tren Séneca, no estaban operativas en el momento del accidente de Adamuz. Y que la falta de estos equipos estaría detrás de una supuesta degradación en el mantenimiento preventivo de la red ferroviaria, vinculándolo con los incidentes recientes.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha salido al paso de estas críticas calificándolas tajantemente de «bulo» y acusando a sectores de generar alarmismo injustificado. Según la versión del Ministerio y de ADIF, el sistema cuenta actualmente con seis trenes operativos y se encuentra en un proceso de «renovación sin precedentes». Puente sostiene que los trenes que la prensa señala como «abandonados» están en realidad en fases de mantenimiento, revisión o esperando procesos administrativos de homologación. El presidente de ADIF, al ser cuestionado por el estado de esa flota, respondió a un periodista con un contundente «está usted bien informado».

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