The Objective
España

El 'testaferro' de Zapatero empezó a pagar a sus hijas cuando Plus Ultra pidió el rescate

La relación entre Análisis Relevante y Whatefav, la agencia de las Rodríguez Espinosa, se remonta a septiembre de 2020

El ‘testaferro’ de Zapatero empezó a pagar a sus hijas cuando Plus Ultra pidió el rescate

José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso poco después de la detención de su 'amigo' Julio Martínez. | EFE

El empresario Julio Martínez Martínez contrató como asesor a su amigo José Luis Rodríguez Zapatero. La investigación policial ya le señala como presunto testaferro del expresidente, a quien llegó a pagarle alrededor de medio millón de euros a través de su sociedad Análisis Relevante S.L. Martínez, a su vez, cobraba de Plus Ultra por tareas de asesoramiento en Venezuela. Y, además, Análisis Relevante se convirtió en cliente de la agencia de las hijas de Zapatero. Y lo hizo en una fecha determinante: en septiembre de 2021, justo cuando la aerolínea inició el trámite para ser rescatada por el Gobierno seis meses después. Al poco de unirse a la cartera de clientes de las hijas de Zapatero, el expresidente acudió en persona —lo publicó en exclusiva THE OBJECTIVE— al despacho del entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, para que acelerase la ayuda de 53 millones de euros a Plus Ultra.

Según ha podido confirmar TO, la relación empresarial entre Análisis Relevante y Whatefav, la agencia de las Rodríguez Espinosa, se remonta a septiembre de 2020. La empresa propiedad de Julio Martínez se incorporó como cliente en esas fechas, pese a que su actividad hasta entonces había sido nula. Se constituyó el 25 de febrero de ese 2020, apenas unos días antes de que se decretase el estado de alarma por la crisis sanitaria del covid.

La relación profesional entre Julio Martínez y las hijas de Zapatero (destapada por TO en febrero de 2025) se articula en un momento clave para la investigación policial sobre el caso Plus Ultra, ya que ocurre en paralelo al inicio de las gestiones internas por parte de la aerolínea para solicitar el rescate al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee). Según reconoció la propia empresa en un comunicado interno enviado a su plantilla, la compañía inició esas gestiones el 1 de septiembre de 2020.

En torno a esas fechas comenzaron también los encargos de Análisis Relevante S.L. a Zapatero para «asesorías globales», unos trabajos que el propio presidente ha admitido a El Mundo. Este diario cifra en 450.000 euros lo cobrado por el expresidente de su ‘amigo’ Julio, mientras otros medios como El Debate lo elevan hasta los 550.000 euros.

Reunión con Ábalos

La aerolínea había iniciado en aquel mes de septiembre el camino hacia esa ayuda de 53 millones de euros, que cristalizaría seis meses después tras el Consejo de Ministros del 9 de marzo de 2021. Pero fue en torno a ese mismo mes de septiembre y octubre de 2020 cuando Zapatero inició las tareas de ‘asesoramiento’ a Plus Ultra para alcanzar el rescate, tal y como desveló THE OBJECTIVE. Lo hizo con una reunión en persona con la persona clave en aquel momento: el ministro de Transportes, secretario de Organización del PSOE y mano derecha de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos.

Zapatero no quiso confirmar ni desmentir entonces aquel encuentro a preguntas de TO. Sería días más tarde cuando el propio Ábalos lo admitiría. También Koldo García, testigo excepcional de aquel encuentro que deja al expresidente en una posición delicada.

Zapatero exigió el rescate

Esa reunión entre Ábalos y Zapatero (celebrada entre septiembre y octubre de 2020) tenía un objetivo clave: conseguir el sello de «empresa estratégica» que le abría el camino para acceder al rescate del Fasee. En ese punto era esencial para la aerolínea tener un ‘padrino’ ante la Administración, ya que la compañía había empezado 2020 con cuatro aeronaves —dos A340-300 y otras dos A340-600— y lo había terminado con un solo avión operativo. Era, según sus cifras de operaciones, un operador intrascendente para el sector: sólo gestionaba el 0,03% de los vuelos nacionales.

Aun así, «Zapatero exigió que le diesen el rescate a Plus Ultra en ese encuentro», según confirmó en julio de 2025 a este diario una fuente directamente implicada en las negociaciones. Esa presión se canalizó principalmente a través del entonces secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura. El papel de Saura fue determinante, ya que, conforme a los criterios fijados por el Fasee, su aval como responsable del área era imprescindible para conceder la condición de empresa estratégica a cualquier solicitante.

Incredulidad en la SEPI

Dentro de la SEPI, la solicitud que presentó Plus Ultra en aquellos días no solo generó controversia, sino también una notable perplejidad. El otorgamiento del estatus de «empresa estratégica» a una aerolínea de tan escasa relevancia en el mercado nacional despertó una profunda inquietud entre los técnicos y responsables del organismo público.

Desde el principio, el Fasee establecía que solo aquellas empresas cuya actividad tuviera un impacto estructural en la economía nacional, o cuya desaparición pudiera poner en peligro sectores clave, podían optar a la ayuda. Además, el procedimiento exigía un informe favorable de la Secretaría de Estado de Transportes. A través de la Dirección General de Aviación Civil, dependiente directamente de Saura, Plus Ultra obtuvo ese respaldo clave para avanzar en su solicitud. El contenido del informe causó estupefacción.


Publicidad