La trama Plus Ultra comenzó a liquidar sus empresas en cuanto TO señaló a Zapatero
Solo 72 horas después de revelarse la reunión del expresidente con Ábalos, los prestamistas disolvieron una firma clave

José Luis Rodriguez Zapatero y José Luis Ábalos.
Dos de los implicados en la trama Plus Ultra, los hermanos Baca Arbulu, han estado liquidando sus empresas en España a medida que ha ido avanzando la investigación policial. El inicio de estas disoluciones en cadena se remonta a julio de 2025, solo tres días después de que THE OBJECTIVE señalase por primera vez un hecho que relacionaba a José Luis Rodríguez Zapatero con el rescate público de la aerolínea: la reunión que mantuvo el expresidente con José Luis Ábalos en su despacho del Ministerio de Transportes.
Solo 72 horas después de aquella reunión, confirmada después por Ábalos, se produjo la primera disolución voluntaria de una firma clave para la investigación del entramado de Plus Ultra: la empresa de mediación empresarial internacional Atitlan Capital. Desde entonces, los hermanos Felipe y Enrique Baca Arbulu, los prestamistas que la UDEF sitúa como piezas esenciales de la trama, se han deshecho de otras dos firmas que se llevaron parte de los 53 millones del rescate público.
Aquella era la primera vez que se publicaba una conexión directa, constatable y fehaciente entre Zapatero y el rescate de Plus Ultra. TO informaba en su portada de ese 10 de julio del pasado año que «Zapatero se reunió con Ábalos en Transportes para que acelerase el rescate de Plus Ultra». Esa noticia situaba al expresidente del Gobierno como mediador para la consecución de la ayuda de 53 millones de euros. La reunión entre Zapatero y Ábalos se produjo justo después del verano de 2020, el más difícil para la aerolínea por el desplome de las operaciones aéreas por el confinamiento y las restricciones de la covid.
Tres días más tarde de publicarse esa noticia se produjo un movimiento empresarial que los investigadores del caso Plus Ultra, según ha sabido este diario, ven relevante. Los hermanos Luis Felipe y Enrique Martín Baca Arbulu, empresarios y prestamistas de origen peruano que presuntamente habrían recibido parte del dinero público del rescate, solicitaron formalmente la liquidación de la empresa Atitlan Capital. Era el 14 de julio. El Boletín Oficial del Registro Mercantil recogió la extinción de la empresa el 21 de julio de ese año, dejando así de «ser sujeto de derechos y obligaciones».
Atitlan Capital, según declaraban sus propietarios, se dedicaba a la «prestación de servicios de asesoramiento, consultoría e intermediación empresarial en operaciones, así como en su caso en los mercados relativos con inversiones extranjeras en España».
Cascada de liquidaciones
Los hermanos Baca Arbulu fueron detenidos el pasado 11 de diciembre en el marco del caso Plus Ultra. Ocho días después de su detención el pasado mes de diciembre, estos empresarios registraron la liquidación de Kaimana Capital. Y el pasado enero, hicieron lo mismo con una inmobiliaria denominada Lagrundi, con efecto desde el 2 de enero de 2026, según los datos recabados por este diario. Caían así tres de las cuatro empresas con las que los hermanos Baca Arbulu operaban en España.
Su papel en la trama es esencial, ya que se sospecha que habrían recibido parte del dinero público entregado a la aerolínea en marzo de 2021. Plus Ultra les pagaba así la devolución de un préstamo que ambos habían entregado a la compañía meses antes, en septiembre de 2020, para que pudiesen hacer frente a gastos operativos.
Se da la circunstancia de que en ese mes de septiembre de 2020 se produce otro hito fundamental para la investigación: la empresa Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez Martínez —presunto testaferro de Zapatero—, empieza a trabajar con la agencia de comunicación Whathefav SL, la firma de las hijas de Zapatero.
Ocho días después de su detención el pasado mes de diciembre, estos empresarios registraron la liquidación de Kaimana Capital. Y el pasado enero hacían lo mismo con una inmobiliaria denominada Lagrundi, con efecto desde el 2 de enero de 2026 según los datos recabados por este diario. Caían así tres de las cuatro empresas con las que los hermanos Baca Arbulu operaban en España.
