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El rescate de Plus Ultra fue el más rápido: del Consejo de Ministros a la firma en solo tres días

El Gobierno aceleró el papeleo con la aerolínea, y la formalización se convirtió en la más rápida de toda la pandemia

El rescate de Plus Ultra fue el más rápido: del Consejo de Ministros a la firma en solo tres días

José Luis Zapatero y José Luis Ábalos. | Ilustración de Alejandra Svriz

El de Plus Ultra fue un rescate extraordinario en muchos sentidos. La aerolínea no solo accedió a la ayuda pública millonaria, pese a no encajar en la definición de empresa estratégica ni tener la solvencia suficiente para ello. El rescate también estuvo marcado por una circunstancia que hasta ahora había pasado prácticamente inadvertida: fue el más rápido desde su aprobación por parte del Gobierno hasta la formalización ante notario y posterior transferencia. Tan solo pasaron tres días desde la luz verde del Consejo de Ministros hasta se terminó el papeleo y la transferencia de fondos estaba lista para salir de las arcas públicas. Mientras, el cerco sigue estrechándose sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y las presuntas gestiones que hizo en favor de la aerolínea, que él niega.

El Gobierno se dio prisa en marzo de 2021 para que Plus Ultra cobrara cuanto antes los 53 millones de euros del rescate del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee). Tanta, que no hubo un proceso de formalización de la ayuda más fugaz que la de la aerolínea a la que ahora se vincula al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Según consta en el expediente del rescate, solo pasaron tres días desde que el Gobierno autorizara el rescate en Consejo de Ministros (9 de marzo de 2021) hasta que los representantes de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la dirección de Plus Ultra acudieron ante notario (12 de marzo de 2021) a formalizar el préstamo y certificar las condiciones de su devolución (aún no satisfechas a día de hoy).

En los expedientes de otros rescates aparecen plazos mucho más amplios para la preparación del papeleo, una media de dos semanas, llegando a extenderse hasta el mes y medio entre un hito y otro (como le ocurrió al Grupo Abades). Los hay más ágiles, como los ocho días que pasaron entre la aprobación del rescate de 475 millones a Air Europa (también polémico) y su firma ante notario. Avoris, también propiedad de la familia Hidalgo (Globalia), esperó exactamente siete días hasta la firma. Duro Felguera, también bajo la lupa, 22 días. Pero nadie lo hizo tan rápido como Plus Ultra.

Cabe recordar que, según lo que ahora investiga la UDEF, buena parte de los 53 millones de euros recibidos entonces por la aerolínea fueron destinados a pagar los préstamos que habían recibido de diversos empresarios para mantenerse a flote en ese año 2020. La firma, que ya mostraba síntomas de no ser rentable antes de la crisis sanitaria —incumpliendo así un requisito esencial del rescate—, está ahora señalada por haber utilizado ese dinero para blanquear dinero venezolano vía Suiza y otros países.

El papel de Zapatero

En la consecución de ese rescate, según lo desvelado por TO, fue clave la reunión que mantuvo Zapatero con José Luis Ábalos en la sede del Ministerio de Transportes a principios del otoño de 2020, muy poco después de que Plus Ultra hubiese iniciado el expediente para lograr la ayuda pública (el 1 de septiembre de aquel año).

Solo 72 horas después de publicarse en este diario la información sobre aquella reunión, confirmada después por Ábalos, se produjo la primera disolución voluntaria de una firma clave para la investigación del entramado de Plus Ultra: la empresa de mediación empresarial internacional Atitlan Capital. Desde entonces, los hermanos Felipe y Enrique Baca Arbulu, los prestamistas que la UDEF sitúa como piezas esenciales de la trama, se han deshecho de otras dos firmas que se llevaron parte de los 53 millones del rescate público.

Las hijas de Zapatero

El entorno de Zapatero sigue negando cualquier participación en el rescate de Plus Ultra, pese a que TO tiene acreditada su reunión con Ábalos en 2020 para instarle a emitir el informe preceptivo que le abrió la puerta del dinero público a la aerolínea. El expresidente sí reconoce haber cobrado de Análisis Relevante SL, empresa de su amigo y presunto testaferro Julio Martínez Martínez. Según Zapatero, recibió alrededor de medio millón de euros por «asesoría global», sin precisar qué tipo de asesoramiento prestó.

Esa sociedad asesoró, a su vez, a Plus Ultra en las fechas del rescate. Pero el hilo va más allá: la firma de Julio Martínez, como desveló TO hace ahora casi un año, figuraba como un misterioso cliente de la consultora de comunicación de las hijas de Rodríguez Zapatero. Esta misma semana, este diario remontaba esa relación contractual hasta una fecha clave: septiembre de 2020. Justo en el mismo momento en que Plus Ultra registró la petición de rescate (el 1 de septiembre de 2020).

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