Las oposiciones a Policía local de Galicia, en el foco por amaño: «Les ofrecieron pinganillos»
Distintos testimonios apuntan a presuntas irregularidades en las pruebas y pagos de hasta 20.000 euros por aprobar

Un policía local, en una imagen de archivo. | EP
Galicia vuelve a estar en el centro de la polémica por unas oposiciones. En este caso, por un presunto amaño en el proceso selectivo para el ingreso en los cuerpos de Policía local. Distintos testimonios recabados por THE OBJECTIVE aseguran haber recibido ofertas para superar los exámenes con sistemas de comunicación ocultos a cambio de importantes sumas de dinero. Estas propuestas habrían incluido pagos que oscilaban entre los 15.000 y los 20.000 euros, con un sistema escalonado: un primer abono inicial y un segundo pago condicionado a la obtención final de la plaza.
Este modus operandi recuerda al que se habría empleado también en las oposiciones para administrativos de la Seguridad Social, ahora bajo investigación de la Fiscalía de La Coruña, después de que el ministerio del ramo detectara diversas irregularidades en el proceso selectivo. Entre ellas, que 34 personas que se examinaron en la citada provincia obtuvieran las mejores calificaciones en la primera prueba de la oposición a nivel nacional. Según ha desvelado este periódico, detrás de este sistema habría una organización perfectamente jerarquizada que ofrecía plazas en distintos organismos públicos [Instituciones Penitenciarias; Hacienda; ADIF; Policía Nacional o en la Administración General del Estado] previo pago de hasta 60.000 euros.
Ahora, varios opositores ponen en el foco también en las últimas pruebas de agentes de Policía local en Galicia. «Conocemos a varios aspirantes con los que han contactado para ofrecerles entrar en el examen con pinganillo a cambio de pagar. Alguno aceptó la propuesta y otros, al publicarse las notas, acudieron a contarnos lo que había pasado porque se dieron cuenta de que los opositores que les formularon la propuesta estaban en el top de la lista con las notas más elevadas», revelan fuentes conocedoras de los hechos, que señalan a dos personas como intermediarias del amaño.
Un «jefe supremo»
Estos aspirantes aseguran contar con pruebas de las citadas irregularidades. En concreto, de varios casos de personas que afirman haberse beneficiado del sistema y que han obtenido posteriormente algunas de las mejores calificaciones para plazas de policía local en diversos ayuntamientos gallegos. «Hay un caso de un aprobado que obtuvo en el examen teórico un 9,2 después de haber obtenido una nota de 1,6 en la última oposición, hace apenas un año», denuncian.
Detrás del amaño en las pruebas, según relatan las mismas fuentes, habría una estructura jerarquizada con un supuesto intermediario que busca clientes entre los opositores y expone la tabla de precios. Si se accede, se pide primero un pago del 50% y un pago final solo en caso de que se consiga finalizar con éxito el proceso. De lo contrario, «no te devuelven el pago inicial, pero te lo guardan para el año siguiente o para presentarte a cualquier oposición que elijas». Es decir, que el uso de estos dispositivos no se habría limitado a una única convocatoria, sino que se habría repetido en distintos procesos antes.
Antes de poner todo el proceso en marcha existe la figura de un «jefe supremo» con el que los opositores se citan para «acordar las condiciones y realizar los pagos». Prueba de este presunto sistema de amaño es el caso de otro aspirante, que tras «abandonar durante más de cuatro años la oposición, se presentó simultáneamente a dos procesos para ser agente, de Policía local y Policía Portuaria, con temario muy distinto, y quedó de los primeros puestos en ambas», revelan fuentes conocedoras de las irregularidades en estos procesos.
Teléfonos en los exámenes
Estos testimonios ponen el foco también en la Academia Gallega de Seguridad Pública (Agasp), encargada de las pruebas, por haber supuestamente «silenciado» las irregularidades pese a que hubo aspirantes que denunciaron «el ofrecimiento de pinganillos para los exámenes» semanas antes de su realización. Además, critican que no se reforzasen las medidas de seguridad para evitar el uso de esos sistemas. Es más, aseguran que incluso se evitó expulsar a aspirantes pese a que llevaban teléfono. «Según las bases del proceso, tendrían que haberlos echado. Simplemente, los dejaron en una mesa y continuaron».
El proceso selectivo para la Policía local en Galicia no consta solo de una prueba teórica. Posteriormente, los aspirantes deben superar pruebas físicas, psicotécnicas y finalmente un examen médico. En esta convocatoria, además, el tribunal y el gabinete de psicología han incluido al test de inteligencia y de personalidad, otro teórico con diez preguntas de examen tipo test. «Nunca se había hecho, creemos que ha sido para descubrir a quiénes utilizaron pinganillo. En cualquier caso, han terminado por no suspender a nadie. No sabemos por qué», critican, en declaraciones a este periódico.
En este momento, los aprobados se encuentran haciendo un curso de formación de seis meses en la Agasp y a partir de julio iniciarán las prácticas en sus respectivos destinos, tras lo que firmarán sus plazas como funcionarios de carrera. Decenas de opositores insisten en el amaño de las pruebas teóricas y reclaman a las autoridades que se investiguen estas irregularidades, al igual que la Fiscalía ha tomado parte en las oposiciones a la Seguridad Social en Galicia. «Hasta ahora solo hemos recibido silencio y encubrimiento de lo sucedido. Esto era conocido en la academia y por el propio tribunal examinador, y todos han mirado hacia otro lado».

