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Una firma salpicada en la trama SEPI plantea el mayor ERE del País Vasco en décadas

Tubos Reunidos, rescatada con 113 millones de euros, despedirá a 301 empleados ahogada por las deudas

Una firma salpicada en la trama SEPI plantea el mayor ERE del País Vasco en décadas

Trabajadores de Tubos Reunidos concentrados en las inmediaciones de la fábrica el pasado lunes. | Adrián Ruiz Hierro (EP)

El rescate de 112,8 millones de euros no ha logrado contener la hemorragia de Tubos Reunidos. Esta empresa siderúrgica con 130 años de historia planea despedir a 301 empleados, una cuarta parte de la plantilla. Se trata del mayor expediente de regulación de empleo (ERE) del País Vasco en las últimas dos décadas. Además de no ser suficiente para paliar sus pérdidas, la ayuda pública que recibió la compañía en julio de 2021 se encuentra bajo sospecha. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene que la trama SEPI, presuntamente liderada por la exmilitante socialista Leire Díez, influyó para amañar esta y otras cuatro concesiones públicas por valor de 132,9 millones.

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) autorizó el rescate de Tubos Reunidos a mediados de julio de 2021. El Consejo de Ministros lo aprobó días más tarde, el 20 de julio. La ayuda ascendió a 112,8 millones de euros y se articuló a través de un préstamo participativo que vencía en siete años. De momento, la compañía vasca no ha devuelto nada, aunque está obligada a hacerlo antes de que finalice 2028. El apoyo financiero incluía la designación de un observador en el Consejo de Administración con voz, pero sin voto.

«Tubos Reunidos presenta un relevante carácter estratégico por el sector de actividad en el que opera y por su impacto en el empleo y la economía, ya que se trata de uno de los diez principales productores mundiales de tubería de aceros inoxidables […] y uno de los dos únicos fabricantes europeos de este material altamente estratégico […]. A ello hay que añadir que la siderurgia es un área de actividad tradicionalmente crítica y tractora del País Vasco, con un peso relevante en el PIB industrial y en la generación de empleo cualificado y estable», argumentó la SEPI para otorgar la ayuda pública.

Leire Díez y la SEPI

El Gobierno blindó los expedientes de los 29 rescates que aprobó a petición de la SEPI durante la pandemia, por lo que se desconocen las cláusulas que incluyen. Esas ayudas públicas se aprobaron en plena crisis con la única justificación de mantener el empleo en las empresas. Apenas cuatro años y medio después, Tubos Reunidos ha presentado pérdidas de 71 millones de euros y planteado un despido colectivo que afectará a 301 personas, el 23% de una plantilla de 1.300 empleados. Se trata del ERE más importante de las dos últimas décadas en el País Vasco y uno de los más significativos en la historia reciente de España.

Fuentes sindicales indican a THE OBJECTIVE que la ayuda pública no ha conseguido revertir la «delicada» situación financiera de la compañía, agravada por la guerra arancelaria y la reducción de las exportaciones a Estados Unidos. Nadie en la empresa esperaba un recorte de estas dimensiones, por lo que la plantilla ha quedado «tocada». «Es un golpe muy duro», señalan las mismas fuentes. Tubos Reunidos ha ido encadenando varios expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE) sin lograr solventar sus problemas financieros.

La mayoría de los despidos previstos, 270, corresponde a la planta de producción de su fábrica de Amurrio (el resto afectará a la de Trapaga), que pasaría a contar solo con actividad de laminados y acabados, perdiendo así la acería. En sustitución de la producción propia, se comprará materia prima a terceros. Es una de las medidas contempladas en el plan de viabilidad, que incluye la externalización de la logística, el movimiento interno de material y otras labores.

La dirección de la empresa anunció el pasado lunes el drástico plan, que provocó sorpresa e indignación a partes iguales en la plantilla. La asamblea de trabajadores ha convocado 15 jornadas de paro, 5 de 24 horas (17, 23 y 26 de febrero y 4 y 9 de marzo) y otra decena de cuatro horas por turno (los días 18, 19, 20, 24, 25 y 27 de febrero y 2, 3, 5 y 6 de marzo). En el horizonte, la posibilidad de endurecer las medidas y acudir a la huelga de forma indefinida.

Paros en Tubos Reunidos

La UCO está analizando el rescate de Tubos Reunidos al detalle. Los investigadores sospechan que esta ayuda pública fue una de las cinco en las que habría influido la trama SEPI. La presunta red corrupta estaba integrada por Leire Díez, el expresidente de la SEPI Vicente Fernández y Joseba Antxon Alonso, propietario de Servinabar, la empresa en la que el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán tendría el 45% de las acciones.

La UCO considera que la trama SEPI habría cobrado 750.000 euros en comisiones por mediar con diferentes empresas. Sus miembros se coordinaban a través de un chat de WhatsApp denominado Hirurok («los tres juntos» en vasco) que la UCO descubrió el pasado 10 de junio, durante los registros en la casa de Antxon Alonso mientras buscaban pruebas relacionadas con el pago de comisiones a cambio de adjudicaciones de obra pública relacionada con la pieza separada del caso Koldo que investiga la Audiencia Nacional.

El dinero obtenido lo canalizaban a través de la sociedad Mediaciones Martínez para «efectuar inversiones inmobiliarias en Marbella y Jaca […]». La trama SEPI habría mediado en un total de cinco ayudas o contratos públicos. Uno de ellos, avanzado por este diario, es el que otorgó la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides) a Arapellet, perteneciente a Forestalia, por valor de 17,3 millones. También habría maniobrado para dar un contrato de 2,8 millones a una unión temporal de empresas en el Parque Empresarial Principado de Asturias (PEPA); para que Servinabar lograse el informe técnico de las oficinas de Mercasa; o en unos sobrecostes en Enusa.

El montante más importante es el que representa el rescate a favor de Tubos Reunidos, 112,8 millones de euros. Los datos oficiales del Fondo de Ayuda a la Solvencia de las Empresas Estratégicas (Fasee) señalan que la compañía debe pagar durante el ejercicio 2028 la totalidad del montante recibido, que ese registro cifra en 126,7 millones. Sorprende que la cifra sea superior al rescate que recibió en 2021 en 13,7 millones.

Se trata de un préstamo participativo, sin créditos directos. Esto significa que si la empresa no puede devolver el dinero al finalizar el plazo, la SEPI puede canjear esa deuda por acciones y entrar en el capital de la sociedad por el porcentaje equivalente. En la actualidad, Tubos Reunidos cotiza en el mercado continuo de la Bolsa de Madrid con una capitalización de 44,81 millones de euros.

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