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España

Iglesias, Pardo de Vera y Évole lideran un manifiesto contra «el odio y la desinformación»

Periodistas y activistas de la izquierda más radical piden al Gobierno que tome medidas contra los «ultras»

Iglesias, Pardo de Vera y Évole lideran un manifiesto contra «el odio y la desinformación»

Ilustración con Pablo Iglesias, Ana Pardo de Vera y Jordi Évole.

Decenas de periodistas y activistas muy significados de la izquierda han impulsado un manifiesto «por una esfera pública libre de acoso, amenazas y odio», que llama la atención por el desencadenante (un chascarrillo sobre la tertuliana Sarah Santaolalla) y por los firmantes del mismo, conocidos por enarbolar un discurso atrabiliario contra la derecha. Su objetivo es alcanzar las 50.000 adhesiones y remitir el texto al Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios para que tomen medidas para acabar con «la impunidad de la extrema derecha trumpista y su industria del odio».

«Muchas voces públicas sienten miedo en el Estado español. No podemos tolerarlo», afirma el manifiesto impulsado por doce medios, entre ellos Público, El Plural y Canal Red. El texto Por una esfera pública libre de acoso, amenazas y miedo denuncia supuestas «mentiras, insultos, machismo, homofobia, racismo, desinformación y violencia coordinada, en las redes sociales, los medios o las calles, con el objetivo de amedrentar a las voces comprometidas con la democracia que resultan incómodas a los ultras».

Entre los firmantes más destacados se encuentran Pablo Iglesias, el director de Canal Red, que fantaseaba con azotar hasta hacer sangrar a la periodista Mariló Montero, Ana Pardo de Vera, investigada por un delito de coacciones y otro de odio contra el reportero Bertrand Ndgondo, a quien lanzó el micrófono instándole -según el denunciante- a recogerlo «como un gorila», y Maruja Torres, la escritora que llamó «cerda» a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Entre otras personalidades igualmente polémicas como el presentador Jordi Évole, la expolítica Mónica Oltra o Rubén Sánchez, activista de Facua, o la cómica Marina Lobo.

Lo hacen después de que la semana pasada Rosa Belmonte cargara de manera velada, sin nombrarla, contra Sarah Santaolalla en El Hormiguero, asegurando que esta es «mitad tetas, mitad tonta». La analista política, firmante del manifiesto, es conocida, entre otras cosas, por aseverar en la televisión pública que «hay que ser muy idiota o tener muy poca información para seguir creyéndote al Partido Popular y a Vox».

El chascarrillo de Belmonte ha indignado a la izquierda mediática, que ha pasado por alto el señalamiento de Pedro Sánchez a medios incómodos como THE OBJECTIVE desde la tribunal del Congreso de los Diputados, o que dos etarras agredieran al periodista de ABC Chapu Apaolaza. Sin embargo, denuncian que «en las últimas semanas, el nombre de una analista de izquierdas [Santaolalla] ha aparecido escrito en el centro de una diana dibujada junto a las tumbas vandalizadas de luchadoras antifascistas de otro tiempo. Y la trabajadora de un pequeño medio digital [Elena Reinés, de Woke Up] ha tenido que darse de baja tras sufrir amenazas de muerte en redes. Su crimen: haber contado cómo se financian los acosadores disfrazados de periodistas».

Piden sanciones

Los firmantes reclaman al Gobierno de Sánchez y a los «grupos parlamentarios progresistas» que «tomen nota de esta gravísima situación y adopten medidas para frenarla». «Creemos que son necesarias reformas legales que permitan sancionar y negar toda financiación pública a las redes organizadas para esparcir desinformación y odio de forma intencionada con el propósito de estigmatizar o difamar a personas y colectivos vulnerables», abunda el manifiesto.

«La fiscalía, los jueces y las fuerzas de seguridad deben contar con más medios y formación especializada para proteger con mayor eficacia a las víctimas de odio, amenazas y persecución. Es urgente defender la democracia frente a ese imperio de la manipulación sufragado con los impuestos de todas y todos, cuyo objetivo es destruir la convivencia mediante mentiras e intimidación», abundan los firmantes, que zanjan: «La violencia institucional de corte racista que vemos estos días en las calles de Estados Unidos es el final de un camino que algunos pretenden empezar a recorrer en nuestro país. No podemos permitirlo. Llamamos a las y los ciudadanos demócratas a levantarse contra el monocultivo del miedo. Frente al autoritarismo, todas somos la misma cosa. También aquí, si atacan a una nos atacan a todas».

Más manifiestos

El manifiesto recuerda en contenido y continente al emitido contra el «golpismo judicial y mediático» en abril de 2024, después de que comenzaran a salir informaciones sobre las supuestas actuaciones ilegales de la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. El contenido, similar, cargaba en aquel momento contra «la campaña de bulos, falsedades y acoso contra los miembros de los dos últimos gobiernos de coalición y otras fuerzas progresistas e independentistas, coordinada y financiada por la derecha política, mediática, empresarial y judicial».

Muchos de los firmantes de aquel manifiesto han repetido en esta ocasión, como Ana Pardo de Vera, Gerardo Tecé o Maruja Torres, mientras que otros se han caído tras las críticas cosechadas en aquella ocasión, como Silvia Intxaurrondo o Iñaki Gabilondo.

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