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España

Anaís, la amiga de Ábalos: «Siempre llevaba mucho efectivo, pagó así la reforma del bajo»

Explica cómo ha sido su relación con el exministro después de que la UCO le pillara intentando ocultar un disco duro

El cerco judicial sobre el exministro de Transportes José Luis Ábalos no deja de estrecharse. A las revelaciones sobre sus contactos con Venezuela en vísperas de su ingreso en prisión y a los informes patrimoniales que maneja la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, se suma ahora un nuevo testimonio que apunta directamente a su operativa económica cotidiana: el uso habitual de grandes cantidades de dinero en efectivo. Anaís D. G., amiga personal del exdirigente socialista y testigo clave en algunos de los episodios más controvertidos de los últimos meses —como el intento frustrado de ocultar un disco duro durante el registro policial en su vivienda de Valencia—, sostiene que Ábalos nunca utilizaba tarjeta bancaria y que manejaba billetes de 200, 100 y 50 euros con total normalidad. Según su versión, incluso la reforma del bajo de su propiedad fue abonada íntegramente en metálico.

La escena que describe no es tangencial. Se produce en el contexto de una investigación patrimonial en marcha en el Tribunal Supremo, donde el exministro está imputado por presuntos delitos de corrupción. En paralelo, el empresario Víctor de Aldama ha trasladado al Alto Tribunal que parte del local situado bajo la vivienda de Ábalos se habría pagado «en B», al formalizarse ante notario por 20.000 euros menos de su precio real. Ábalos lo niega.

«Nunca le he visto usar la tarjeta»

En conversación con THE OBJECTIVE, Anaís desmonta la imagen pública que el propio exministro proyectó durante meses, cuando aseguraba atravesar dificultades económicas y no llegar a fin de mes. «Yo a Ábalos nunca le he visto usar la tarjeta. Siempre le he visto sacar dinero en efectivo de su mochila marrón de billetes de 200, 100 y de 50 euros. Siempre. No le he visto pagar con tarjeta desde que le conocí».

Su relato sitúa el efectivo como elemento central en la rutina diaria del exministro. No habla de pagos puntuales, ni de situaciones excepcionales. Describe un patrón constante. «En la mochila marrón de piel que llevaba siempre en el Tribunal Supremo y en el Congreso y en todos sitios, en una carterita del chino con cremallera rosa. Ahí llevaba dentro ese dinero», añade la entrevistada. La mochila a la que alude no era un accesorio circunstancial.

Según distintas imágenes captadas en los últimos meses, Ábalos acudía con ella tanto a su escaño en el Congreso como a sus comparecencias judiciales. «Sacaba los billetes de ahí. Yo no sé cuánto dinero llevaba dentro, pero tenía billetes de 200 euros que sacaba, de 50 o de 100. Siempre tenía bastante dinero en efectivo, tenía bastante. Y las reformas que hizo en su bajo, las pagó con el efectivo a los obreros que hicieron las reformas».

La reforma del bajo: antes y después

El bajo al que hace referencia es el local situado debajo de su vivienda en Valencia, el mismo que figura en los informes de la UCO. Según la versión trasladada por Aldama al Supremo, el inmueble habría costado 110.000 euros, aunque se escrituró por 90.000. La diferencia —20.000 euros— se habría abonado fuera de contrato. Pero Anaís introduce un elemento nuevo: el pago en metálico de las obras posteriores. «Cuando fue la UCO, el garaje estaba con cajas y con un sofá y con todo y no estaban unas estanterías que ha puesto nuevas. Ahora ha reformado el bajo y está completamente diferente y lo pagó con ese dinero en efectivo».

La descripción coincide con el estado del inmueble tras el registro practicado por la Guardia Civil. En 2025, el bajo acumulaba numerosas cajas con documentación personal y enseres procedentes de algunas de las últimas mudanzas del exministro. Además, el espacio había sufrido desperfectos tras una inundación parcial provocada por la rotura de la red de saneamiento en la zona. El deterioro obligó a acometer trabajos de reparación y adecuación. Según Anaís, esos trabajos se abonaron directamente a los obreros con billetes extraídos de la citada mochila.

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