El DAO de la Policía dio una medalla pensionada a su asesor tras intentar silenciar a la víctima
La víctima asegura que tiene un audio de él ofreciéndole el puesto que quisiese. Interior lo ha apartado de su puesto

Jose Ángel González
El Ministerio del Interior condecoró al asesor directo del director adjunto operativo (DAO) de la Policía, el comisario principal Jose Ángel González, investigado por una presunta agresión sexual a una subordinada, después de que este intentase presionar supuestamente a la víctima para que no denunciase los hechos ocurridos en la vivienda oficial de su superior en abril de 2025. En la querella, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la agente señala que el máximo mando uniformado del Cuerpo utilizó al comisario Óscar San Juan para silenciar a la víctima a través del «ofrecimiento de destinos laborales a elección». Un «intento de compra» mediante «dádivas profesionales derivadas del poder institucional del querellado». El departamento dirigido por Grande-Marlaska ha decidido relevarlo de su cargo tras la dimisión de Gonzalez, que dejó su puesto el martes tras ser citado como investigado por un juzgado madrileño.
En la denuncia, la agente asegura que tiene un audio en el que el comisario San Juan le dice que «elija a que destino de trabajo quiere ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por wasap». La víctima señala que el asesor del DAO le llamó en cinco ocasiones el 7 de julio de 2025 después de recibir previamente también varios mensajes intimidatorios del supuesto agresor, que se negó a responder en todos casos. Finalmente, seis días después, el 13 de julio, vuelve a recibir otra llamada del asesor en la que le hizo el ofrecimiento laboral, al que ella se negó y tras el que le advirtió de que denunciaría todo lo ocurrido.
Una 15% extra en la nómina
El comisario San Juan, reza el escrito, contestó «que no sabía de lo que hablaba y solo llamaba para saber sus intereses». Ella, le respondió: «Tu me llamadas porque él —refiriéndose al DAO— te ha dicho que me llames». Tres meses después de esta presunta sucesión de llamadas, en octubre, con motivo del patrón de la Policía, el asesor del director operativo fue el único comisario condecorado con la medalla de plata al Mérito Policial, tal como figura en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico. Una distinción que lleva aparejada un incremento extra del 15% en la nómina de por vida.
Fuentes policiales explican que aunque el ministro firma las condecoraciones, siempre son a propuesta de los mandos más directos de quienes las reciben. En este caso, el número dos de la Policía propuso que a su principal asesor, al que en el Cuerpo se le conoce amigablemente como «mini DAO», se le concediese la medalla de plata. Una distinción algo singular en este caso, habida cuenta de que el Ministerio del Interior siempre suele otorgar estas medallas a mandos jubilados, cuestión por la que los sindicatos han llevado a los tribunales al departamento en distintas ocasiones.
En la vivienda oficial
Los hechos denunciados por la víctima se produjeron en abril de 2025. En el escrito, la agente relata que, estando en su puesto de trabajo en la Comisaría de Coslada, recibió la orden de acudir con un coche camuflado a un restaurante donde se encontraba el DAO, hombre de confianza del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comiendo con otro mando del Cuerpo. A continuación, le pidió que le llevara al citado inmueble, propiedad del Ministerio y González Jiménez le propuso subir. Ella se negó en varias ocasiones, mostrando «su incomodidad y deseo de marcharse», pero él le insistió en que solo quería hablar y terminó aceptando.
Una vez dentro de la casa, el DAO sirvió dos cervezas e inició «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima». «Acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento» añade la querella. Esta apunta que González Jiménez, prevaleciéndose de su autoridad, le agredió sexualmente, obligándole a masturbarle mientras le tocaba sus partes íntimas.. Tras lograr salir de la vivienda, la víctima recogió el vehículo, lo dejo en las instalaciones policiales de Coslada y regreso a su domicilio, donde sufrió una crisis de ansiedad severa.
El DAO no aceptó la ruptura
Posteriormente, la víctima habría seguido sufriendo coacciones de forma directa por el querellado e indirectamente por otros mandos policiales para que no denunciara, lo que le llevó a solicitar una baja psicológica. La querellante, integrante de escala ejecutiva de la Policía Nacional, habría mantenido «en el pasado una relación de afectividad» con el DAO que «estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta». Una relación que finalizó «por decisión unilateral» de la víctima, pero que González «no aceptó» iniciando a partir de entonces «una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos denunciados».
Esta situación de «subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida para materializar efectivamente dicha decisión», insiste el texto.
«Eres lo peor que me ha pasado»
Tras la presunta agresión sexual, la querella describe distintos episodios de llamadas próximas a los hechos en las que el investigado trataba de invertir los papeles y presentarse como la parte perjudicada y cita expresiones como «estás gilipollas» o «borrica». Ella responde marcando distancia: «Ha traspasado una línea roja». En mayo, tras varios de insistencia y ante la manifestación por parte de la agente de su intención de denunciar, el querellado consigue hablar con ella y le niega los hechos señalando que «antes nunca nunca había pasado, el que me negaras el sexo». Además, el denunciado continuó profiriendo amenazas: «Vete a la mierda, vete a la mierda. Me arrepiento de haberte conocido. Eres lo peor que me ha pasado. Ven a verme a ver qué te puedo dar», en referencia a un puesto de trabajo.
