Polémica con el museo Reina Sofía por su sesgo contrario a Israel desde el 7-O
La institución pública está en el punto de mira nacional e internacional por violar la neutralidad que la vincula

Vista de una pancarta de apoyo a Gaza, en el Museo Reina Sofía, a 24 de enero de 2024, en Madrid (España) | Europa Press
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Mncars), organismo público adscrito al Ministerio de Cultura, está siendo objeto de polémica por su conducta antisemita. El pasado fin de semana fueron expulsadas tres turistas israelíes que portaban una bandera de Israel y un collar con la estrella de David. Una de ellas era una superviviente del Holocausto. La asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) ha anunciado acciones legales contra la institución y el director, Manuel Segade, por vulnerar la neutralidad que vincula a la entidad.
El caso ha generado un revuelo internacional. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha expresado su «vergüenza» por lo sucedido: «Tres turistas israelíes, incluyendo una superviviente del Holocausto, fueron expulsadas por llevar símbolos judíos. Fueron acosadas y, en lugar de ser protegidas, las echaron. Si un símbolo judío es controvertido en Europa, no hemos aprendido nada. El empleado antisemita involucrado debe rendir cuentas». Esta posición ha sido respaldada por el Enviado Especial para Monitorear y Combatir el Antisemitismo del Departamento de Estado de Estados Unidos, Yehuda Kaploun.
Llueve sobre mojado. Desde el 7 de octubre de 2023, cuando se produjo el ataque de Hamás contra Israel que reanudó el histórico conflicto en Oriente Próximo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha desarrollado al menos 13 acciones en las que se ha posicionado con Palestina, tal y como ha podido recopilar THE OBJECTIVE. La más sonada fue la puesta en marcha de un programa de conferencias, exposiciones y charlas titulado Desde el río hasta el mar. Solidaridad internacional con Palestina, con el objetivo de apoyar al pueblo palestino «como grito al cese de la guerra y el genocidio» en la región del Máshreq, que transcurrió entre mayo y septiembre de 2024.
Todo 2024 fue especialmente profuso en actos. El 24 de enero, escaladores de Greenpeace colgaron una lona gigante propalestina en el museo, ante la pasividad absoluta del director. Días después, el 2 de febrero, se presentó un espectáculo auspiciado por Unrwa, organización con vínculos demostrados con Hamás, titulado Nana urgente para Palestina, en el que participó Sira Rego, la ministra de Infancia y Juventud. El 16 de mayo tuvo lugar el encuentro Voces por Palestina contra la militarización mundial, con mensajes de apoyo a la «resistencia palestina». El 5 de junio hubo un debate (Palestina está en cualquier lugar) de sesgo radical, con Ibrahim Nasrallah, Nitasha Dhillon, Amín Husain, Marina Garcés y Massimiliano Mollona como ponentes.

La primera mitad de 2024 estuvo muy marcada, en definitiva, por la temática palestina en el museo público, y continuó el 8 de junio con una performance contra la guerra en Gaza a cargo de Silvia Federici, y el 24 de junio con un encuentro titulado Narrativas desde Palestina. Una poética del territorio. Además, durante 2024 se añadieron obras de Basel Abass y Ruanne Abou Rahme, y de artistas emergentes como Lara Salous y el cineasta Amos Gitai de temática propalestina.

La tónica continuó en 2025, con numerosos actos como un recital de poesía palestina en la Casa de Campo, Siempre hemos estado aquí, a cargo de Manar Idis, Shada Safadi y Nick Aikens. Nótese que, en todo este tiempo, la proliferación de actos y artistas palestinos choca con la ausencia total de voces y artistas israelíes. El 12 de octubre de 2025, tras haberse firmado ya el plan de paz para Gaza, Marea Palestina hizo una protesta dentro del museo, en la sala donde se expone el Guernica, desplegando pancartas que rezaban lemas como «Stop genocidio». Todos los visitantes tuvieron que ser desalojados temporalmente. Días después, el 22 de ese mes, se proyectó Narrativas de Palestina, y el 1 de noviembre, A State of Passion. «El Museo Reina Sofía se une a la acción global de apoyo a Palestina con la proyección de A State of Passion», se anunciaba en la página web de la institución.
Los actos han continuado en 2026 con el seminario del pasado 10 de febrero titulado Gaza y el esteticidio, con T. J. Demos, en cuya presentación se emplearon términos como «genocidio» y «ecocidio». El Museo Reina Sofía, obligado a la neutralidad, ha tomado postura en el conflicto de Gaza, permitiendo todo tipo de expresiones propalestinas y, como se decía al principio, expulsando a tres mujeres israelíes que mostraron simbología judía.
El propio director del museo, Manuel Segade, reconoció en una entrevista a ABC que ha habido numerosas exhibiciones a favor de Palestina sin que estas tuvieran ninguna consecuencia: «¿Recuerda el acto activista de Greenpeace? [cuatro activistas desplegaron una lona de más de 60 metros cuadrados en la fachada del Reina Sofía para reclamar el alto el fuego permanente en Gaza]. Hubo más cosas. Hemos tenido un montón de acciones, digamos, en defensa de Palestina. Simplemente, gente que entra y a lo mejor se hace una foto con una bandera y ya está. O lanza un lema. Ahora, los museos son lugares que interesan al activismo como un espacio político de denuncia. Y, lógicamente, un lugar con El Guernica tiene esta entidad, que no podemos evitar».
