Mejora la situación de los incendios forestales en Cantabria, con siete activos y 14 controlados
Las condiciones metereológicas benefician la extinción de fuegos, pero los índicies de riesgo siguen medios y altos

Incendio forestal en Cantabria. | Pedro Puente Hoyos (EFE)
Cantabria tiene en estos momentos activos siete incendios forestales y 14 controlados tras una mejoría de las condiciones meteorológicas, si bien los índices de riesgo continúan en valores medios y altos en toda la comunidad autónoma, según informa EFE.
«La notable mejoría en las condiciones meteorológicas ha echado una mano para que el extraordinario trabajo del operativo de extinción de incendios de la Consejería de Desarrollo Rural haya sido mucho más efectivo durante la pasada madrugada», ha destacado en un audio remitido a los medios de comunicación el director general de Montes del Gobierno de Cantabria, Ángel Serdio.
De los 37 incendios que se produjeron en la jornada de ayer, «únicamente» hay 14 controlados y siete activos. Los fuegos activos se encuentran en los municipios de Ruesga, Villacarriedo, Bárcena de Pie de Concha, Vega de Pas, Saro, Arenas de Iguña y Molledo. A pesar de esta mejora en la meteorología, los índices de riesgo continúan mostrando valores medios y altos en toda la comunidad autónoma. El Gobierno regional mantiene así activo el nivel máximo de alerta y el total del dispositivo de extinción.
Cantabria vivió «horas muy complicadas» por los incendios forestales, según reconoció ayer el Gobierno regional, con 60 fuegos en 24 horas, lo que llevó al Ejecutivo a pedir «responsabilidad» y colaboración ciudadana para detectar a los autores de los fuegos, todos provocados.
La situación de los incendios en Cantabria llevó al Gobierno autonómico a sacar una comunicación dentro del protocolo que se establece en la preemergencia, recomendando que todas las personas que sean vulnerables limiten su actividad al aire libre, así como el uso de mascarillas debido al humo que se ha generado en toda la comunidad en las últimas horas. La región está dentro de su época de mayor riesgo de incendios —desde diciembre hasta abril— y las altas temperaturas y el viento sur, junto a la baja humedad, contribuyeron a una mayor propagación de estos fuegos.
