Koldo fue clave en el ascenso del mando policial protegido por el exDAO: «Yo te lo gestiono»
La instantánea retrata el inicio público de una relación consolidada con el paso de los años

Koldo García y el policía Carlos Moreno. | TO
La imagen que hoy publica THE OBJECTIVE aporta una pieza más en el engranaje de relaciones personales que vertebraron el denominado caso Koldo en Navarra. La fotografía fue tomada en octubre de 2004, durante la celebración del patrón de la Policía Nacional, los Santos Ángeles Custodios, en un acto oficial celebrado en Navarra. En ella aparecen juntos Koldo García Izaguirre y el ahora comisario Carlos Jesús Moreno. No se trata de un saludo circunstancial. Las fuentes consultadas por este periódico describen una amistad «muy estrecha» que se ha mantenido durante dos décadas y que, según distintos testimonios policiales, tuvo consecuencias directas en la carrera profesional del mando navarro.
La instantánea, captada en un contexto institucional, retrata el inicio público de una relación que se consolidó con el paso de los años. Koldo García no era aún el asesor todopoderoso del Ministerio de Transportes, pero ya mantenía vínculos con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la Comunidad Foral. Carlos Jesús Moreno, por su parte, desarrollaba su trayectoria en el ámbito de la Información, una de las áreas más sensibles del Cuerpo Nacional de Policía. Fuentes policiales subrayan que la sintonía entre ambos trascendía lo profesional. «Se conocían bien y se trataban con absoluta confianza».
Esa cercanía quedó expuesta públicamente el 13 de junio de 2018, durante la visita de Felipe VI a las instalaciones de la empresa MTorres, en Torres de Elorz. En aquel acto institucional acompañaban al monarca, entre otras autoridades, el entonces ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y representantes del Gobierno foral. El dispositivo de seguridad estaba integrado por distintos mandos de la Policía Nacional destinados en Navarra. Entre ellos, Carlos Jesús Moreno. Según relatan a THE OBJECTIVE fuentes presenciales, la llegada de la comitiva dejó una escena que hoy resulta reveladora. Koldo García descendió del vehículo oficial en el que acompañaba al ministro y, al identificar a Moreno entre los responsables del operativo, se dirigió hacia él sin atender al corsé protocolario propio de una visita real. «Le dio un abrazo delante de todos», explica uno de los testigos. Acto seguido, pronunció una frase que varios asistentes escucharon con claridad: «Mándame lo tuyo que te lo gestiono».
No fue una conversación privada ni discreta. Ocurrió a la vista de autoridades y miembros del dispositivo. En aquel momento, quienes presenciaron la escena la interpretaron como un gesto de camaradería. Hoy, con la perspectiva que otorga el caso Koldo, esa frase adquiere un peso distinto. Meses después, en 2019, Carlos Jesús Moreno ascendió de inspector jefe a comisario. Se trata de un salto relevante dentro de la estructura policial, que implica el acceso a la escala superior. Lo llamativo no fue únicamente la promoción, sino el hecho de que Moreno lograra permanecer en Navarra tras el ascenso, sin cambiar de destino.
En ese contexto, la frase «yo te lo gestiono» pronunciada un año antes cobra relevancia. «Aquello no fue una frase hecha», apunta un mando consultado. «Koldo tenía capacidad de influencia y la utilizaba». Pero la secuencia no terminó ahí. En abril de 2020, cuando Moreno era jefe de la Brigada Provincial de Información en Navarra, se tramitó la concesión a Koldo García de una matrícula reservada para su vehículo particular. Este tipo de placas está previsto para supuestos excepcionales vinculados a unidades sensibles —información, investigación judicial o servicios de inteligencia— y su finalidad es proteger la identidad del titular ante riesgos operativos.
Fuentes policiales califican aquella concesión de «privilegio injustificado». Koldo no era agente ni estaba adscrito a ninguna unidad que justificara esa medida. Las matrículas reservadas permiten que, en caso de identificación en un control, los datos del vehículo no aparezcan en los registros ordinarios, sino en un listado protegido. «Eso dificulta cualquier rastreo inicial», explican. Para varios mandos consultados, la concatenación de hechos —amistad acreditada desde 2004, escena de 2018 con promesa de gestión, ascenso en 2019 y matrícula en 2020— dibuja un patrón de reciprocidad. «Había una relación personal que se tradujo en decisiones administrativas», sostienen. El estallido del caso en febrero de 2024, con la detención de Koldo García, añadió un nuevo elemento de inquietud interna. Según fuentes policiales, tras conocerse el arresto, Carlos Jesús Moreno solicitó el cambio de su número de teléfono profesional en la Policía Nacional. Sin embargo, no entregó el dispositivo físico pese a tratarse de un terminal de trabajo.
