The Objective
España

Sánchez mantiene abierto el espacio aéreo para EEUU pese al cierre de Morón y Rota

Tres bombarderos supersónicos B-1B Lancer pasaron este lunes por encima del territorio de España en su ataque a Irán

Sánchez mantiene abierto el espacio aéreo para EEUU pese al cierre de Morón y Rota

Un B-1B Lancer en Sevilla en abril de 2024. | Sra Zachary Wright/U.S. Air / Zuma Press

Una de cal y otra de arena. El Gobierno de Pedro Sánchez prohibió este lunes a Estados Unidos el uso de las bases aéreas de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) para que sus aeronaves participen en las acciones bélicas en Irán, pero al mismo tiempo tres bombarderos estratégicos B-1B Lancer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegaron desde la base de Ellsworth (Dakota del Sur) y atacaron durante la madrugada del mismo día objetivos del régimen iraní tras un vuelo sin escalas desde territorio continental estadounidense. En su viaje de ida y vuelta, las aeronaves volvieron a transitar por el corredor aéreo español, concretamente el que corresponde al espacio aéreo dirigido desde Sevilla.

Se trata de la segunda misión consecutiva lanzada directamente desde Estados Unidos en apenas 48 horas, después del ataque ejecutado el domingo por cuatro bombarderos fantasmas B-2 Spirit. La repetición del patrón —salida desde territorio continental norteamericano, múltiples reabastecimientos en vuelo y retorno por el corredor atlántico— refuerza la idea de una campaña sostenida más que de una acción puntual.

Según información difundida por analistas de seguimiento aéreo (OSINT), los tres B-1B efectuaron un vuelo directo hasta Oriente Próximo y regresaron tras completar la misión, ya fuera del área de combate, cuando se hizo pública la operación. Los aparatos fueron apoyados por una compleja red de aviones cisterna, algunos desplegados desde la base de Lajes, en las Azores portuguesas, y otros desde instalaciones en Oriente Próximo como la base aérea del Príncipe Sultán en Arabia Saudí.

El corredor sobre España

El tránsito por el suroeste peninsular y el Estrecho de Gibraltar no es un vacío legal ni una «zona gris». El espacio aéreo está dividido en Regiones de Información de Vuelo (FIR) perfectamente delimitadas y gestionadas por España bajo la normativa internacional. Fuentes del sector de control aéreo explican que cualquier aeronave, civil o militar, que atraviesa ese corredor debe estar coordinada previamente.

Itinerario de los tres bombarderos estratégicos B-1B Lancer de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

«No se mueve nada sobre el espacio aéreo si no hay control. Existe plan de vuelo o coordinación militar previa. Si no estuviera autorizado, la conversación sería completamente distinta: primero se exigiría identificación inmediata y, en caso necesario, se activarían los protocolos de defensa aérea», señalan. Este periódico preguntó al Ministerio español de Defensa si podía precisar cuántos aviones B-2 habían cruzado los cielos españoles y si había alguna previsión del número total de vuelos que podrían pasar por encima del territorio español en los próximos días, pero el departamento de Margarita Robles se remitió a las declaraciones de la ministra sobre el caso de Rota y Morón.

El intercambio técnico habitual —cambios de frecuencia, asignación de niveles de vuelo, coordinación entre controladores como los narrados por THE OBJECTIVE— indica que el tránsito estaba integrado en el sistema civil-militar de gestión aérea. «En esa zona confluyen salidas de Faro, Sevilla, Jerez… es uno de los corredores más transitados. Todo tiene que estar perfectamente separado y coordinado», añaden las mismas fuentes. En otras palabras: si el vuelo no estuviera autorizado o identificado, el procedimiento hubiera sido muy distinto.

El Rockwell B-1B Lancer es un bombardero supersónico de ala de geometría variable, diseñado para penetrar defensas a baja cota y alta velocidad. No es furtivo como el B-2, pero puede transportar hasta 34 toneladas de armamento convencional, incluidas bombas guiadas JDAM de casi una tonelada. Su radio de combate supera las 2.000 millas náuticas, aunque en misiones intercontinentales depende del reabastecimiento aéreo continuo.

El hecho de que esta sea la segunda misión consecutiva lanzada desde territorio continental estadounidense ha sido interpretado por distintos analistas como una señal deliberada. Algunos expertos en defensa apuntan que, desde un punto de vista estrictamente operativo, habría sido más eficiente lanzar los bombarderos desde bases avanzadas como Diego García en el océano Índico.

Sin embargo, hacerlo desde Estados Unidos envía un mensaje político claro: Washington mantiene intacta su capacidad de proyección global sin necesidad de despliegues permanentes adicionales. El patrón recuerda a operaciones estadounidenses en Siria entre 2017 y 2019, donde se combinaron ataques puntuales con demostraciones de alcance estratégico.

El papel del Gobierno español

España no participa en la campaña militar conjunta de EEUU e Israel, pero como miembro de la OTAN y responsable de un espacio aéreo clave entre el Atlántico y el Mediterráneo, mantiene abiertos sus corredores conforme a la normativa internacional. En apenas dos días, primero los B-2 y ahora los B-1B, han seguido un esquema similar. La repetición del patrón apunta a que no se trata de un episodio aislado, sino de una fase de presión aérea con continuidad operativa. Y, según insisten las fuentes consultadas, nada de eso ocurre al margen del sistema de control español.

Un cierre del espacio aéreo español a las aeronaves de EEUU sería un gesto aún más inamistoso que la prohibición de uso de las bases de Morón y Rota. Ya solo esta última decisión, que ha provocado que una quincena de aviones cisterna de EEUU salgan en dirección a Alemania, ha provocado un intenso debate en la política estadounidense.

El senador Lindsey Graham, uno de los más influyentes en las filas republicanas, cargó contra Sánchez por su «liderazgo europeo patéticamente débil», que le ha llevado, a su juicio, a perder el rumbo. «Durante mi estancia en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos a mediados de los 80, cuando fui asignado como fiscal en Europa en pleno apogeo de la Guerra Fría, fui asignado a bases aéreas estadounidenses en España como parte de mis funciones legales. Siento una gran admiración por el pueblo español y han sido grandes aliados en el pasado», recordó.

Sin embargo, el actual Gobierno español «se está convirtiendo en el modelo a seguir de un liderazgo europeo patéticamente débil, que ha perdido el rumbo, aparentemente reacio a condenar al régimen terrorista iraní y solo tiene críticas hacia Estados Unidos», se quejó el senador por Carolina del Sur.

«Los españoles sienten una indignación justificada por la invasión de Putin en Ucrania, como es debido. Pero cuando se trata del sufrido pueblo iraní, España parece, en el mejor de los casos, indiferente. En momentos como estos, se descubre la verdadera naturaleza de los aliados», prosiguió Graham en sus redes sociales.

El senador expresó su confianza en que el actual Ejecutivo de Sánchez «sea una aberración, no la norma» entre los aliados europeos. «La historia marcará la situación de España mientras el presidente Trump y otros intentan derrocar al régimen más sanguinario desde la Segunda Guerra Mundial. Qué triste», concluyó tras la decisión sobre Rota y Morón.

Publicidad