The Objective
España

Nueva polémica en el Consulado español de Argel ante la sospecha de una firma irregular

El departamento de Albares ya investigó a finales de 2025 al canciller por la posible denegación irregular de visados

Nueva polémica en el Consulado español de Argel ante la sospecha de una firma irregular

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, junto a su homólogo argelino, Ahmed Attaf, en su reunión de febrero. | MAEC | EP

El Consulado General de España en Argel vuelve a estar en el punto de mira del Ministerio de Asuntos Exteriores por una presunta firma irregular. THE OBJECTIVE ha tenido acceso a varios correos electrónicos internos en los que el canciller de la legación, Vicente Moreno, legitima con su firma un documento oficial del cónsul a mediados de 2022 y luego deniega ese mismo trámite a otros funcionarios.

En junio de ese año, el entonces cónsul interino en Argel, Ramón Blecua, regresó a España tras una comisión de servicio de varios meses en la capital argelina. Primero intentó volver con su vehículo en un ferry, pero a mitad de trayecto en alta mar el barco tuvo que volver a un puerto argelino, así que el diplomático decidió viajar finalmente en avión. Ante la necesidad de que alguien le enviase su coche a España, el Consulado redactó un documento en el que Blecua facilita los datos de su vehículo y autoriza a que un ciudadano argelino lo traslade al puerto de Orán y que otro lo embarque en un barco de la empresa Algérie Ferries rumbo a España para su desembarco en el puerto de Alicante.

La firma que legaliza ese trámite es la del mencionado canciller. Sin embargo, el 7 de abril de ese 2022 el propio funcionario se había dirigido a la sección de legalizaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores con una duda legal. Una empleada local le había solicitado una legitimación de firma. «Realmente, no tengo mucha idea de este tema, acabo de revisar el manual y no aparece la legitimación de firma en un documento privado. Por lo visto, la hace un notario y, por extensión, los cónsules generales que tienen encomendada esa misión. No sé si se puede realizar la legitimación de firma de un documento privado y, en caso positivo, si puedo realizarla yo como canciller», planteó a Madrid.

Ese mismo día, la Dirección General de Consulares preguntó al área de Asuntos Jurídicos del ministerio por este asunto. «Yo creo que eso solo lo puede hacer un diplomático en sus funciones notariales, ¿no?», fue el mensaje que se adjuntó junto al escrito del canciller. Al día siguiente, 8 de abril, el Registro Civil y Asuntos Notariales contestó afirmativamente a esto último. «Así es, la legitimación de firma es una función notarial y solo el encargado/a de la fe pública en el Consulado es competente. El canciller no podría llevar a cabo esta actuación», dejó claro.

Documento en el que el canciller firma en nombre del cónsul saliente en Argel.

La sorpresa vino unas semanas después de la salida de Blecua hacia España. El 25 de julio de 2022, un funcionario del Consulado le pidió a Moreno un trámite idéntico al que había permitido al cónsul saliente sacar su vehículo del país a través del puerto de Orán con destino a España.

«Debido a que pretendo mandar mi coche a revisión a España —yo no puedo viajar—, necesito legalizar mi firma para que la persona encargada lo pueda conducir a través de [la] frontera», planteó el funcionario. La respuesta del canciller llegó a las pocas horas en forma de negativa. «No puedo hacerlo yo, debe ser notarial, ya me lo pidió Carmen y no pude hacerlo. El reconocimiento de firma deberá hacerlo el diplomático de la embajada que tiene ahora mismo el protocolo notarial», señaló este último.

Pregunta del canciller a Exteriores en abril de 2022 sobre la legitimación de firma.

Fuentes diplomáticas consultadas por THE OBJECTIVE se preguntan por qué el canciller firmó una gestión en nombre del cónsul saliente el 30 de junio de 2022 y unos días después no atendió una solicitud muy similar elevada por un funcionario del propio Consulado. Sobre todo, cuando desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se le había subrayado casi tres meses antes que no podía realizar esta tarea, legalizar un documento privado, sino el diplomático encargado de las funciones notariales en la Embajada.

Respuesta de Exteriores con la advertencia: «El canciller no podrá llevar a cabo esta actuación».

Este diario ha encontrado opiniones divergentes. Por un lado, hay compañeros de Moreno en el Consulado español de Argel que consideran que este último se extralimitó en sus funciones y que la firma para trasladar el vehículo del cónsul a España es irregular. «El canciller no pertenece a la Carrera Diplomática, es del cuerpo de la Administración General del Estado», recuerda uno de ellos, quien no se explica cómo pudo actuar el canciller de esta manera dos meses después de que Exteriores le subrayase que no tenía la competencia para legalizar una firma.

Correo del canciller a un funcionario del Consulado sobre la legalización de una firma.

Un antiguo embajador precisa que un canciller puede firmar la autorización o denegación de un visado en nombre de un cónsul, «pero no actos de jurisdicción voluntaria», como pueden ser los papeles para la adopción de un menor o un matrimonio. «Hay muchos consulados de un solo titular, al frente del cual queda el canciller en caso de ausencias por vacaciones, permisos varios, bajas por maternidad o situaciones interinas», como era el caso de Blecua, quien ya había sido cesado como cónsul en Argel cuando hizo el trámite de trasladar su vehículo a la Península. Las fuentes diplomáticas añaden que este asunto fue puesto en conocimiento de la Inspección de Servicios y de la Dirección General de Consulares del Ministerio de Asuntos Exteriores, sin que conste ninguna actuación contra el citado canciller.

Moreno se vio envuelto en noviembre en otra polémica cuando THE OBJECTIVE desveló que el departamento que dirige José Manuel Albares le investigaba por la posible denegación irregular de visados, tras descubrir que en las últimas semanas se habían rechazado solicitudes en nombre de la cónsul Miriam de Andrés cuando ella ya había sido relevada por el nuevo titular, Gauden Villas.

Cartas de protesta por «sabotear» las relaciones

Varios empresarios españoles habían enviado cartas de protesta a Madrid en las semanas previas, en las que se acusa a la legación diplomática de «sabotear» las relaciones bilaterales al negarse a expedir visados de trabajo a argelinos de forma sistemática. El Consulado español en Orán, más al oeste, tampoco se libró de la polémica después de que Exteriores destituyese a una jefa de visados, tal y como reveló THE OBJECTIVE.

De Andrés fue sustituida en Argel a mediados de septiembre por Villas, aunque estaba previsto que fuera unas semanas antes. Este último pasó varios días en la capital argelina sin poder ejercer en su demarcación consular porque no le llegó el exequatur o plácet de las autoridades argelinas a principios de septiembre. Ante el silencio argelino, Villas tuvo que desplazarse al país magrebí con su pasaporte diplomático tras su nombramiento en julio y sin el visado correspondiente por su condición de cónsul. Todo ello en represalia por la misma actitud que había tenido Exteriores con el último cónsul argelino que se instaló en Barcelona.

Exteriores indagó por qué habían aparecido documentos con el sello de De Andrés como cónsul cuando ya había abandonado Argelia. Este diario tuvo acceso a una denegación de visado del día 21 de septiembre a nombre de ella (ver abajo), cuando en los días previos ya firmaba su sustituto como máximo responsable de la legación diplomática. Lo más llamativo es que la firma de De Andrés no era la que aparecía en otros documentos del consulado, sino que correspondía al canciller, Vicente Moreno. Es decir, este último suplantó la identidad de la cónsul relevada para rechazar la solicitud de viajar a España de un ciudadano argelino.

La firma de Miriam de Andrés era muy diferente a la del canciller y se puede consultar en otros documentos oficiales a los que tuvo acceso este periódico (ver abajo). Por ejemplo, en la resolución de una convocatoria de una plaza temporal en el consulado del pasado 10 de agosto. O en otra denegación de un visado que ella misma firmó de su puño y letra el 24 de agosto.

En cuanto a Villas, la firma del nuevo cónsul aparece en un documento oficial del 18 de septiembre, por lo que la denegación de un visado tres días después a nombre de De Andrés es irregular. El día 21, en el que el canciller rechazó una solicitud en nombre de su antecesora, él se encontraba fuera de Argel por un permiso de trabajo. Una situación que se prolongó hasta final de mes, según explicaron fuentes diplomáticas a THE OBJECTIVE, como se puede comprobar en otros documentos: el 29 de septiembre, por ejemplo, Moreno firmó en nombre de Villas (ver abajo) una relación de admitidos para una plaza que había salido a concurso. En ausencia del cónsul y sin otros diplomáticos acreditados en el consulado, como es el caso de Argel, el canciller era la máxima autoridad en la legación.

El canciller había firmado en los últimos meses a lo largo del pasado año varios documentos en nombre de los cónsules por delegación, pero en la denegación del visado del 21 de septiembre no apareció el acrónimo «P.D.», que él mismo utilizó en escritos oficiales previos (ver abajo).

¿Firmó Moreno más documentos presuntamente fraudulentos en ausencia de Villas? THE OBJECTIVE preguntó entonces en varias ocasiones a la Oficina de Información Diplomática (OID) cómo justificaba que hubiese resoluciones del consulado firmadas a nombre de Miriam de Andrés cuando su sucesor ya ejercía como cónsul y por qué aparecía la firma del canciller en la denegación de un visado a nombre de la cónsul cuando ella ya estaba cesada, pero no obtuvo respuesta.


Publicidad