Un empresario minero tilda de «extraña» la explosión del accidente en la mina de Cerredo
Sostiene que la explotación funcionaba con permisos y respalda que la Guardia Civil siga investigando el siniestro

Jesús Rodríguez Morán | Web de la TPA
El empresario minero Jesús Rodríguez Morán, conocido popularmente como Chus Mirantes y líder del Grupo Cerredo, ha tildado de «extraña» la explosión que hubo hace algo más de un año en la mina gestionada entonces por Blue Solving y que terminó con cinco fallecidos leoneses y cuatro heridos.
Si la Guardia Civil sigue investigando «es porque no está tan claro qué ocurrió ese día, y yo lo veo bien, no tengo nada que esconder», ha declarado en unas declaraciones al periódico asturiano La Nueva España recogidas por Europa Press.
Chus Mirantes estuvo el 27 de enero en la comisión de investigación de la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) sobre lo ocurrido. Sin embargo, ese día no quiso responder a las preguntas de los diputados porque el proceso judicial estaba abierto, por prudencia legal, según expresó.
Sin embargo, en la entrevista mencionada publicada este jueves, Chus Mirantes afirma que la mina de Cerredo donde se produjo el accidente se estaba operando de forma legal. «Nosotros no estabamos haciendo nada para lo que no tuviésemos permiso. Si queremos retirar maquinaria tenemos que poder acceder a donde está, y para eso hay que quitar carbón», ha explicado.
Respecto a los trabajadores, el empresario afirma que ellos sabían que se sacaba carbón «porque era lo que había que hacer para poder trabajar».
Fue el 31 de marzo de 2025, un lunes, cuando se produjo el accidente, fruto de una explosión. Cinco mineros leoneses perdieron la vida y otros cuatro resultaron heridos en un suceso que conmocionó a las comarcas mineras asturianas y leonesas.
Las investigaciones técnicas y políticas posteriores han señalado a la empresa titular de la explotación, Blue Solving, por operar sin los permisos adecuados para extraer carbón. El suceso ha derivado en causas judiciales por presunto homicidio imprudente contra los propietarios, incluido Jesús Rodríguez Morán, en una comisión parlamentaria en la Junta General del Principado y en la dimisión de la entonces consejera de Industria, Belarmina Díaz, abriendo un debate sobre la seguridad laboral y la actividad real en las explotaciones mineras en fase de cierre o reconversión.
