El éxito de la FP sitúa a Andalucía al nivel del País Vasco y reduce la tasa de ninis al mínimo
La comunidad logra superar la media nacional en titulados de Secundaria tras triplicar su inversión no universitaria

La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España (c), durante la visita el centro de FP aeroespacial Javier Imbroda. | María José López / EP
Andalucía está logrando sacudirse uno de los lastres más pesados de su historia reciente: el desapego de sus jóvenes por el sistema educativo y laboral. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan —los conocidos como ninis— se ha desplomado hasta el 11,68%. Se trata del nivel más bajo registrado en la última década, un indicador que reduce la brecha histórica de la región y la sitúa en niveles de competitividad similares a los del resto del país.
El cambio de tendencia es especialmente relevante si se compara con el comportamiento del resto de España. Mientras que en el último año España sumó 27.000 nuevos ninis, Andalucía redujo su cifra en 2.000. El balance desde 2019 es notable: 17.533 jóvenes andaluces han abandonado la inactividad para integrarse en el sistema formativo o en el mercado de trabajo.
El ‘sorpasso’ en inversión
Este vuelco responde a un agresivo incremento de recursos que ha alterado el tablero nacional. En el ranking de inversión educativa, Andalucía ha pasado de ocupar la cuarta posición (2013-2018) a liderar el crecimiento en España, solo superada por La Rioja. En este periodo, la comunidad ha dejado atrás en progresión de gasto a autonomías tradicionalmente más fuertes como Cataluña, Madrid o Valencia.
La apuesta económica se traduce en cifras récord: el presupuesto para 2026 de la Consejería de Desarrollo Educativo y FP ascenderá a 9.339 millones de euros. De ellos, el 88,4% se destinará a la red pública. El dato más revelador del cambio de prioridades es la inversión en educación no universitaria, que ha pasado de los 622 millones del periodo 2013-2018 a los 2.626 millones actuales, un incremento del 322%.
La FP como dique de contención
El motor de este cambio de paradigma ha sido la Formación Profesional (FP). Con la incorporación de más de 3.000 docentes a esta rama desde 2018 y la apertura de 880 nuevos ciclos formativos, la FP se ha consolidado como la principal apuesta contra el abandono escolar. Los resultados académicos respaldan esta estrategia, situando a la región en puestos de cabeza en métricas donde antes era colista: Andalucía ya iguala al País Vasco con un 83% de titulados en FP de Grado Superior.
Este avance en las enseñanzas profesionales ha tenido un efecto arrastre en los niveles previos. Por primera vez, la comunidad ha logrado superar la media nacional en titulación de ESO (88,9%) y Bachillerato (90,5%). Además, el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que deja los estudios prematuramente se ha situado en el 15,54%, lo que supone romper la barrera psicológica del 20% tras una caída de 6,5 puntos desde 2018.
Pese a la mejora, el reto sigue siendo la sostenibilidad de un sistema que ahora debe demostrar que este incremento de la titulación se traduce en empleos de calidad. Con una plantilla docente que roza los 109.000 profesionales públicos, la región refuerza su red educativa, acercándose a las comunidades más avanzadas de España.
