Andalucía aumenta un 48,7% los fondos captados para investigación biomédica
La sanidad pública atrae tres euros de inversión externa por cada euro público y sostiene a 2.000 expertos

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, durante la visita al Instituto de Investigación e Innovación Biomédica. | Nacho Frade (Europa Press)
La sanidad pública andaluza ha logrado captar más de 510 millones de euros para proyectos de investigación e innovación en biomedicina en los últimos cinco años, una cifra que supone un incremento del 48,7% respecto al periodo anterior. El dato refleja un cambio de escala en la capacidad del sistema sanitario andaluz para atraer financiación competitiva, tanto nacional como internacional, y sitúa a la comunidad entre las que mayor retorno obtiene por cada euro público invertido: 3,1 euros externos por cada euro aportado por la administración autonómica, según los datos manejados por la Junta.
Este volumen de fondos ha permitido impulsar más de 7.000 proyectos y estudios clínicos, muchos de ellos ligados a patologías de baja prevalencia y alta complejidad, y reforzar una estructura investigadora que combina asistencia e innovación. Como ha contrastado THE OBJECTIVE, este modelo se apoya en una red hospitalaria que ha ido ganando peso específico dentro del Sistema Nacional de Salud, tanto por su capacidad investigadora como por su nivel de especialización clínica.
El Virgen del Rocío como hospital tractor
Dentro de ese entramado, el Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, se ha consolidado como uno de los principales ejes de liderazgo. Tras la reciente orden de la convocatoria de 2024, el centro ha sumado cinco nuevos reconocimientos hasta alcanzar las 30 unidades acreditadas (CSUR) por el Ministerio de Sanidad. Esta cifra lo sitúa como el tercer hospital público de España con mayor número de estas unidades, solo por detrás de La Paz, en Madrid, y Vall d’Hebron, en Barcelona.
La concentración de CSUR convierte al hospital de la ciudad hispalense en referente nacional para el tratamiento de enfermedades de alta complejidad, en su mayoría patologías raras, y facilita que pacientes de otras comunidades sean derivados a Andalucía para recibir atención altamente especializada. La actividad asistencial vinculada a estas unidades se traduce, además, en investigación clínica avanzada y en una mayor capacidad para captar fondos competitivos.

El peso del Virgen del Rocío se refleja también en los indicadores de reputación sanitaria. El centro se mantiene como el octavo mejor hospital público de España y el primero de Andalucía, según el Monitor de Reputación Sanitaria, que evalúa tanto la opinión de miles de profesionales como indicadores objetivos de calidad y gestión.
Una red que va más allá de Sevilla
Aunque el hospital sevillano lidera el ranking autonómico, el modelo andaluz se sustenta en una red de centros especializados repartidos por varias provincias. Esta infraestructura de excelencia se reparte entre los hospitales Reina Sofía de Córdoba (5), Virgen de las Nieves de Granada (6), Regional de Málaga (4) y Virgen Macarena de Sevilla (3). Cabe señalar la colaboración en Granada, donde el Hospital San Cecilio suma una unidad de referencia compartida con el Virgen de las Nieves para patologías complejas.
En total, Andalucía suma 49 CSUR distribuidos en seis hospitales, lo que la sitúa como la tercera comunidad autónoma en número de unidades acreditadas, solo por detrás de Cataluña y Madrid. De este casi medio centenar de unidades, se cubren 41 patologías y procedimientos diferentes (PTTP). Esta distribución territorial ha permitido que la investigación biomédica no se concentre en un único centro, sino que se extienda a diferentes áreas clínicas y provincias.
Retorno económico
Más allá del volumen de fondos, uno de los aspectos más relevantes es el retorno económico y social asociado a la investigación sanitaria. La captación de financiación externa ha generado empleo altamente cualificado, con alrededor de 2.000 profesionales contratados en el ámbito de la investigación en salud.
Según explican sanitarios a este medio, el intercambio constante de conocimiento entre investigadores, universidades y profesionales asistenciales ha facilitado que los avances científicos se trasladen con mayor rapidez a la práctica clínica. Este enfoque ha permitido acercar a los pacientes tratamientos innovadores y técnicas avanzadas que, en muchos casos, solo están disponibles en centros de alta especialización.
