Sevilla cierra por segunda vez en su historia las compuertas de Triana para evitar anegación
La Giralda abre sus puertas a los visitantes tras comprobar que no hay riesgo de más desprendimientos por el temporal

Compuertas del Muro de Defensa en Triana. | Luis González (EFE)
El Ayuntamiento de Sevilla cerrará por segunda vez en su historia las compuertas del Muro de Defensa para proteger al barrio de Triana de la crecida del Río Guadalquivir, una infraestructura instalada en 2011 que hace que haya un cierre hermético que retiene el agua en caso de que se produzca una crecida peligrosa.
Según han informado a EFE fuentes municipales, así se ha decidido por precaución ante la previsión del aumento del caudal del río, activando una medida en el paso inferior del Muro de Defensa que conecta el barrio de Triana con el río Guadalquivir. Esta compuerta se encarga de proteger al barrio sevillano en caso de desbordamiento del Guadalquivir y de inundaciones del parque Vega de Triana que separa las primeras casas del barrio del propio río.
A las 9 de la mañana se ha iniciado el proceso para el cierre de este paso inferior que comenzó a funcionar en julio de 2011 y cuenta con compuertas metálicas abatibles de dos hojas, con una anchura de 11,5 metros y cuatro metros de altura, que una vez cerradas bloquean la llegada de agua al barrio de Triana, cerrando asimismo un túnel de 30 metros de largo.
«Se hace como una medida preventiva, todavía hay mucho margen para que el río pudiera dar problemas», ha explicado el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz. Según ha informado el ayuntamiento, ayer el caudal del río a su paso por Sevilla era de 1.000 metros cúbicos por segundo, mientras que este jueves el caudal es de 1.600 metros cúbicos por segundo, si bien «hasta 3.000 no habría que preocuparse», ha añadido Sanz.
La Giralda abre tras comprobar que no hay riesgo de más desprendimientos
La Giralda de Sevilla ha abierto sus visitas con normalidad desde las 11 horas de este jueves, tras comprobar los técnicos que no existe peligro de desprendimiento de estructuras, como la maceta de bronce que simula una azucena que cayó a la calle esta mañana. La azucena que se ha desprendido está elaborada en bronce fundido y forma parte de un conjunto de cuatro idénticas, que tras deteriorarse fueron retiradas y recolocadas en los años 70, sin que desde entonces hubiesen sufrido problema alguno, han informado a EFE fuentes del Cabildo, que gestiona el monumento.
Nada más amanecer se ha realizado una inspección técnica visual del resto de remates de la Giralda por parte de los técnicos responsables de la Catedral, sin detectarse otros defectos aparentes, de modo que se ha decidido abrir con normalidad el monumento que, junto a la Catedral, a la que está anexa, es el más visitado de Sevilla, con 2,3 millones de personas en 2025.
