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Francia y Marruecos planean un cable submarino que esquiva la red española

La conexión directa con el norte de África traslada a Francia el punto de entrada de electricidad europea

Francia y Marruecos planean un cable submarino que esquiva la red española

Trabajos de instalación de un cable submarino en una imagen de recurso. | Xinhua / Zuma Press

Francia y Marruecos estudian la puesta en marcha de un cable submarino de interconexión eléctrica que conectaría directamente el norte marroquí con la costa francesa, saltándose la red española. El proyecto, denominado Qantara Med, redibuja el mapa energético tradicional entre África y Europa occidental.

Según los datos a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE y la información publicada por Africa Intelligence, la iniciativa está siendo impulsada por la compañía británica Xlinks tras el rechazo del Reino Unido a su plan inicial. La propuesta contempla tender un cable entre la región de Nador y el entorno de Marsella para transportar electricidad generada a partir de fuentes renovables en Marruecos. De materializarse, permitiría una conexión directa entre ambas orillas del Mediterráneo sin atravesar territorio peninsular.

El movimiento se produce después de que el Gobierno británico descartara el anterior proyecto de Xlinks, que pretendía enlazar Marruecos con el Reino Unido mediante un cable de unos 3.800 kilómetros. El Ejecutivo encabezado por Keir Starmer optó por no respaldar una iniciativa valorada en torno a 29.000 millones de euros y priorizar el refuerzo de la capacidad energética nacional.

Nueva ruta europea

Tras ese revés, la compañía reorientó su estrategia hacia el continente. En 2024 constituyó en Francia una filial específica, Elemental Power, encargada de desarrollar el proyecto en el país. Esta sociedad asume los trabajos técnicos y administrativos necesarios para su eventual implantación en territorio francés.

El trazado previsto situaría a Marsella como punto de entrada de la electricidad procedente de Marruecos. El puerto francés ha reforzado en los últimos años su posición como nodo logístico y energético en el Mediterráneo, y una conexión directa con el norte de África consolidaría su papel como puerta de entrada clave en Europa.

Por el momento no existe un calendario oficial ni se han hecho públicos los detalles técnicos definitivos más allá del esquema general de la interconexión y de la estructura empresarial creada para gestionarla. El proyecto se encuentra en fase de desarrollo preliminar.

Cambio en el esquema tradicional

La interconexión eléctrica entre África y Europa occidental ha tenido históricamente en la península ibérica uno de sus pasos naturales por razones geográficas. La posibilidad de un enlace directo entre Marruecos y Francia introduce una alternativa que reduce la necesidad de tránsito por España.

En términos prácticos, el cable permitiría integrar la electricidad marroquí en el sistema europeo sin utilizar la red española, lo que en el sector se describe como un «bypass» técnico: un salto directo que evita nodos intermedios.

Para España, que mantiene desde hace años el debate sobre el refuerzo de las interconexiones con Francia a través de los Pirineos, el proyecto pone presión sobre su posición en el mapa energético europeo. España sigue limitada en su intercambio eléctrico con Europa, un desafío que ha marcado la política energética del país, especialmente en relación con su condición de «isla energética».

En Andalucía, donde el Puerto de Algeciras ocupa una posición estratégica en el Estrecho, cualquier reordenación de las rutas energéticas del sur de Europa se sigue con inquietud. Aunque un cable eléctrico no sustituye al tráfico marítimo, forma parte de una competencia más amplia por atraer infraestructuras clave y por definir los principales puntos de entrada de energía al continente.

Movimientos estratégicos

Marruecos ha incrementado de forma sostenida su capacidad de generación solar y eólica en los últimos años, con la vista puesta tanto en el abastecimiento interno como en la exportación. Para varios países europeos, diversificar el origen de la electricidad renovable se ha convertido en una prioridad dentro del proceso de transición energética.

El rechazo británico al proyecto inicial no ha frenado esa estrategia, sino que ha desplazado el foco hacia Francia. Si Qantara Med avanza, modificaría radicalmente la ruta habitual de entrada de energía africana en Europa occidental y reforzaría el papel del sur de Francia como punto de conexión directa.

La iniciativa se encuentra en fase preliminar y pendiente de desarrollo técnico y regulatorio, pero su planteamiento ya refleja cómo las grandes infraestructuras energéticas no solo responden a necesidades de suministro, sino también a una pregunta clave: quién controlará las puertas de entrada de la energía en las próximas décadas.

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