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Comunidad Valenciana

La Generalitat Valenciana deja por primera vez a casi 2.000 pymes fuera de una ayuda de la dana

La convocatoria recibió más de 4.500 solicitudes por un importe total superior a los 90 millones de euros

La Generalitat Valenciana deja por primera vez a casi 2.000 pymes fuera de una ayuda de la dana

Varias personas trabajan en la limpieza de un comercio afectado por la dana en Paiporta | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

Centenares de pymes y autónomos de los municipios afectados por la dana de 2024 en Valencia han sufrido un doble golpe. Primero, el impacto directo del temporal —daños materiales, interrupción de la actividad y meses de ingresos mínimos— y, después, la exclusión de una parte significativa de las ayudas de la Generalitat Valenciana diseñadas para evitar cierres. La línea Emdana, concebida para cubrir gastos corrientes esenciales, ha dejado fuera a 1.927 pequeñas y medianas empresas que solicitaron la ayuda, pero no lograron acceder a ella antes de que se agotara el presupuesto. Y es la primera vez que ocurre en 14 meses desde la catástrofe.

El problema no ha sido solo de dinero, sino del diseño del procedimiento. Emdana se resolvió por orden de llegada de las peticiones tras la apertura del plazo que ha sido accidentada desde el principio. Raquel Mesa, responsable de la Gestoría RM de Alacuás, que ha tramitado decenas de ayudas para empresas afectadas por la catástrofe, recuerda con especial claridad la noche del 15 de septiembre, cuando se abrió la convocatoria. «La ayuda se activó a las doce de la noche y los sistemas se colapsaron. Estuvimos cinco personas toda la noche en la gestoría, desde las 11 hasta bien entrada la mañana, esperando a que funcionara la plataforma para poder presentar las solicitudes», relata. El colapso se prolongó durante horas y el resultado fue inmediato, en menos de una hora se había agotado la primera dotación presupuestaria, fijada inicialmente en cinco millones de euros.

La convocatoria recibió 4.518 solicitudes, con un volumen económico que superó los 90 millones de euros, muy por encima de la previsión inicial. Aunque el presupuesto fue ampliado progresivamente hasta su límite, una parte sustancial de la demanda quedó sin atender, con solicitudes por un importe cercano a los 50 millones de euros que no encontraron cobertura. El desfase entre la magnitud del daño y la capacidad de respuesta de la ayuda terminó convirtiendo la convocatoria en un cuello de botella administrativo.

«Aquí no se ha ayudado necesariamente a quien más lo necesitaba, sino a quien consiguió entrar antes en el sistema», explica Raquel Mesa. Los datos oficiales confirman esa carrera contrarreloj. Solo 977 empresas han recibido finalmente la ayuda, mientras que 1.193 negocios han quedado en lista de reserva y 1.927 solicitudes han sido desestimadas exclusivamente por agotamiento presupuestario. En la práctica, cerca de la mitad de las empresas que solicitaron Emdana se han quedado fuera por falta de fondos, una situación inédita hasta ahora en las ayudas vinculadas a la dana, donde nunca se había producido una exclusión masiva de solicitantes que cumplían los requisitos exigidos.

Desde la Consejería de Innovación e Industria, responsable de la gestión de esta línea de ayudas Emdana, explican que el esfuerzo realizado ha sido mayor, ya que el presupuesto inicial se multiplicó por cuatro, pasando de cinco a veinte millones de euros. Sin embargo, entre las empresas afectadas persiste una lectura muy distinta. A su juicio, la ayuda nació infrafinanciada y el sistema de concesión ha penalizado especialmente a autónomos y pymes con escasa estructura, cuyos propietarios han tenido que compatibilizar la reapertura del negocio con la recopilación y presentación de la documentación exigida. En ese contexto, sostienen, superar el filtro administrativo se ha convertido en una barrera prácticamente insalvable para quienes no contaban con apoyo externo.

Fuentes de la Generalitat Valenciana señalan que Emdana fue diseñada deliberadamente con un criterio único —el orden de llegada—, a diferencia de otras ayudas con requisitos más específicos. Añaden que, pese a la ampliación, las ayudas al emprendimiento representan solo una parte menor del volumen total de recursos movilizados para la recuperación, que incluye líneas como Indana (industria), Codana (comercio) o Ara Empreses, con dotaciones más elevadas y enfoques distintos.

Respecto a una posible ampliación específica de Emdana o la creación de una nueva línea para las empresas que se han quedado fuera, desde la Consejería aseguran que el gobierno valenciano seguirá activando ayudas dirigidas a las empresas afectadas por la dana. En este sentido, apuntan al lanzamiento de Ara Empreses 2, dotada con 55 millones de euros, centrada en polígonos industriales y en planes de protección frente a inundaciones. «Revisaremos las necesidades de las empresas y las atenderemos con líneas específicas, como viene haciendo hasta ahora la Generalitat», trasladan desde el departamento.

Mientras tanto, en los municipios afectados el balance es claro. La exclusión de casi 2.000 pymes implica que una parte sustancial del tejido productivo ha tenido que asumir en solitario el coste de la reconstrucción, recurriendo a endeudamiento o recursos propios.

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