El jefe de bomberos en la dana: Bernabé estaba «desconectada» cuando se decidió el ES-Alert
Afirma desconocer quién eliminó la recomendación inicial de «permanecer en los domicilios» del mensaje a la población

José Miguel Basset, a su llegada a los juzgados de Catarroja, el pasado 14 de enero. | Jorge Gil (EP)
El inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, José Miguel Basset, ha afirmado este lunes ante la juez de Catarroja que investiga la gestión de la dana de octubre de 2024 que la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, estaba «desconectada» en el momento en que se debatió y consensuó el envío del mensaje de alerta masiva ES-Alert a la población.
Basset compareció de nuevo ante el juzgado para completar su testifical, que no pudo concluir la semana pasada, y reiteró que no recuerda intervención alguna de Bernabé en el debate que precedió al envío del aviso. Tampoco situó a la Delegación del Gobierno entre los actores que impulsaron la activación del sistema de alertas en ese tramo decisivo de la emergencia.
Según su relato, el consenso sobre el texto del mensaje se alcanzó mientras la delegada del Gobierno no estaba conectada, sin que posteriormente conste, siempre según su testimonio, ninguna aportación suya en relación con el contenido, el momento o el alcance del ES-Alert.
Un Cecopi sin información procesada
La declaración de Basset volvió a poner el foco en el funcionamiento del Cecopi durante la tarde del 29 de octubre. El jefe de bomberos insistió en que el órgano de coordinación operó sin información técnica procesada, especialmente en lo relativo a caudales, pluviometría y escenarios de riesgo.
En ese sentido, diferenció de forma reiterada entre «datos» e «información». Según explicó, en la sala podían llegar datos puntuales, pero no se trasladaron valoraciones técnicas concluyentes que permitieran anticipar el comportamiento de barrancos o la evolución de las avenidas. «Los datos sin procesar no son información», subrayó.
Basset señaló que el Plan Especial de Inundaciones prevé la existencia de un grupo de seguimiento del riesgo, integrado por técnicos de Emergencias, de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), de AEMET y de la Delegación del Gobierno, cuya función es analizar los datos disponibles y elevar conclusiones al Cecopi. Según afirmó, ese grupo no trasladó valoraciones ni escenarios durante la fase crítica de la emergencia.
El Poyo, ausente del debate
Uno de los puntos sobre los que volvió de nuevo en la comparecencia de este lunes fue que en ningún momento se habló de forma directa del barranco del Poyo en el Cecopi. Basset acotó incluso el periodo temporal: desde que se informó del riesgo asociado a la presa de Forata hasta que se envió el ES-Alert, no se recibió ninguna información directa sobre un riesgo inminente en el Poyo hasta el último momento.
Reconoció que por la mañana se había registrado un pico de caudal que activó una alerta hidrológica, pero aseguró que no se insistió posteriormente en ese dato ni se tradujo en advertencias específicas durante la tarde. «No tengo conciencia de que se dijera que estaba ocurriendo algo en el Poyo», afirmó.
El jefe de bomberos admitió que pudo haber información parcial o comentarios aislados sobre desbordamientos menores, pero insistió en que no se trasladó al Cecopi la gravedad real del fenómeno, que solo fue consciente a última hora de la tarde, cuando los efectos ya eran irreversibles.
Forata como eje de la emergencia
En contraste con el silencio sobre el Poyo, Basset explicó que la información que sí se trasladó al Cecopi giró casi exclusivamente en torno a Forata. Según su testimonio, la CHJ informó sobre la evolución del embalse y, en un momento dado, comunicó que el caudal de entrada había descendido, lo que generó una sensación de alivio operativo.
No obstante, precisó que no se habló de rotura, sino de riesgo grave y de posible coronación, y que se pidió reiteradamente a la CHJ que concretara escenarios y tiempos, algo que —según afirmó— no se hizo. «Saltaron del escenario 0 al 2 sin explicación», señaló.
Fuera del ámbito de Forata, Basset aseguró que la CHJ no aportó información adicional sobre barrancos ni cuencas secundarias, y que Aemet se limitó a ofrecer actualizaciones meteorológicas generales, sin convertirlas en previsiones de impacto hidrológico concreto.
El ES-Alert: consenso y retraso
En relación con el ES-Alert, Basset ratificó que no se opuso a su envío y negó haber advertido de que pudiera ser contraproducente. Según explicó, defendió desde el inicio que debía enviarse un mensaje a la población, aunque consideró que debía ser claro, amplio y bien redactado. El inspector jefe de los bomberos situó la redacción de su propuesta de texto entre las 18.03 y las 18.13 horas, momento en el que comenzó a escribirla en su ordenador. Afirmó que el texto se leyó y se consensuó en la sala en torno a las 18.15-18.30 horas, con aportaciones sobre idioma y referencias a canales oficiales.
Sin embargo, el mensaje no se envió hasta las 20.11 horas. Basset calificó de «incomprensible» el retraso, aunque admitió que su valoración es subjetiva y que desconoce el circuito exacto que siguió el texto hasta su envío final. Añadió además un elemento relevante. No ha podido localizar el correo electrónico con el que remitió la propuesta, por lo que considera posible que el texto se trasladara de viva voz al entonces responsable de Emergencias, Jorge Suárez. A partir de ese momento, aseguró, perdió el control del proceso y desconoce quién modificó el texto definitivo ni por qué se sustituyó la recomendación inicial de «permanecer en los domicilios» por la de «evitar desplazamientos».
Sin ‘whatsapps’
Preguntado por las comunicaciones internas, Basset volvió a decir que no conserva mensajes de WhatsApp del día 29 debido a un cambio posterior de SIM y operador, que provocó la pérdida del historial. Sí mantiene, en cambio, registros de llamadas, entre ellas las realizadas con el alcalde de Utiel, que considera acreditables.
También reconoció que, debido a la avalancha de intervenciones, muchas actuaciones no se registraron correctamente en las bases de datos operativas, ya que los operadores «no daban abasto» durante las horas más críticas.
En la parte final de su declaración, Basset insistió en que, sin información procesada ni escenarios claros, resulta extremadamente difícil anticipar una emergencia de esta magnitud. «Las emergencias se resuelven antes de que ocurran», afirmó, señalando que cuando los hechos ya se están produciendo, cualquier decisión entraña riesgos. Admitió que, con más información y mayor anticipación, algunas medidas podrían haberse adoptado antes, aunque evitó concretar cuáles, recordando que su función se limitaba a la gestión de medios y recursos y no a la dirección del Plan.
