Cargas en el Consulado de Argelia en Alicante ante una avalancha por la regularización masiva
Desde las 4 horas de este martes unos 200 inmigrantes se agolparon en la sección consular provocando momentos de tensión

Afluencia de inmigrantes al Consulado de Argelia en Alicante.
Una fuerte concentración de personas ante el Consulado de Argelia en Alicante, en la calle Pintor Velázquez, derivó desde la madrugada de este martes en avalanchas, momentos de tensión y cargas policiales, según la información trasladada por el sindicato policial Jupol. La situación obligó a intervenir a unidades de la Policía Nacional, incluida la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), y a coordinar actuaciones con la Policía Local de Alicante para restablecer la circulación y evitar el colapso de la vía.
De acuerdo con las mismas fuentes sindicales, alrededor de 200 personas se encontraban en las inmediaciones del edificio consular para realizar trámites de documentación vinculados a la regularización masiva de inmigrantes anunciada por el Gobierno. Eso ya ocurría a las 4.00 de la madrugada de este martes. A primera hora, sobre las 6.00, se habrían repartido números para ordenar el acceso, aunque no alcanzaron para todos los presentes, lo que incrementó la presión en la zona.
La acumulación de gente en la acera, ya de por sí estrechas, y en la calzada obligó a cortar parcialmente el tráfico en la calle donde se ubica la sección consular de Argelia en Alicante . La Policía Local acordonó la calle para facilitar el paso de vehículos y servicios, mientras agentes nacionales organizaban a los asistentes en grupos para evitar nuevas aglomeraciones ante la puerta del consulado. Pese a ello, se produjeron empujones y avalanchas cuando varias personas intentaron avanzar a la vez para acceder al edificio, generando escenas de desorden que requirieron la intervención de las unidades de orden público.
Fuentes de Jupol sostienen que, ante la evolución de los hechos, se solicitó el apoyo de la UPR para reforzar el dispositivo. Los agentes efectuaron cargas de contención con el objetivo de dispersar y reordenar a la multitud y restablecer la normalidad en el entorno consular. No se han facilitado, por el momento, datos oficiales sobre heridos o detenidos.
Efecto llamada
El episodio registrado en Alicante no es un hecho aislado. La presión sobre las oficinas consulares se está repitiendo en distintos puntos del país desde que se conocieron las condiciones del proceso extraordinario de regularización aprobado por el Gobierno. Uno de los requisitos clave es la presentación de un certificado de antecedentes penales del país de origen, documento que solo pueden expedir las autoridades o representaciones diplomáticas correspondientes. Esta exigencia está provocando largas colas y una afluencia muy superior a la habitual en sedes consulares, como ya se ha visto también en otros consulados en España, donde se han habilitado horarios ampliados ante la avalancha de solicitudes. Unas 500.000 personas podrían acogerse a esta regularización administrativa, lo que está generando un efecto llamada en los trámites previos necesarios para acreditar la documentación.
En el caso de Alicante, la Policía mantuvo presencia durante toda la mañana para ordenar accesos y evitar nuevas acumulaciones en la vía pública, en un contexto de fuerte presión sobre el consulado. Las fuentes sindicales advierten de que este tipo de situaciones podrían repetirse en los próximos días si continúa la elevada demanda de certificados y no se articulan mecanismos organizativos adicionales, como sistemas de cita previa o refuerzo de personal en las sedes diplomáticas. La circulación en la calle Pintor Velázquez fue restableciéndose de forma progresiva a medida que se reorganizaban los grupos y se estabilizaba la situación en el entorno del edificio consular.
A media mañana, la circulación quedó progresivamente restablecida en Pintor Velázquez y la presencia policial se mantuvo para ordenar accesos y evitar nuevas acumulaciones. La situación, según las fuentes sindicales, quedó controlada tras el despliegue de refuerzos, aunque advierten de que la presión podría continuar en próximos días si no se adoptan medidas organizativas adicionales.
La provincia de Alicante es el principal asentamiento de población argelina en España, superando los 15.000 residentes según datos de la Diputación de Alicante.
Reacciones políticas
El episodio también ha tenido reacción política. El concejal de Mario Ortolá, representante de VOX en el Ayuntamiento de Alicante, vinculó los incidentes con la política migratoria del Gobierno central.
«Estas son las consecuencias de la traición del PSOE y sus socios a los españoles. La invasión es una realidad y va a empeorar hasta no poder pisar las calles de Alicante de manera segura. En VOX lo tenemos claro y expulsaremos a todos y cada uno de los inmigrantes que entren ilegalmente en nuestro país así como a todos los legales que cometan delitos», afirmó.
Ortolá añadió que, a su juicio, «en Alicante los extranjeros cometen más y peores delitos que los españoles como así nos trasladan desde Policía Nacional que hablan ya de colapso total de muchos barrios, principalmente de la Zona Norte», y aludió a un caso reciente de extrema gravedad ocurrido en la ciudad. «No nos va a temblar el pulso. El presente y el futuro de nuestra Nación y nuestras familias está ya en juego. No dejaremos que la mafia traidora socialista nos expulse de nuestros barrios», concluyó.
