The Objective
Comunidad Valenciana

Vandalizan el edificio de las viviendas protegidas de Alicante dadas a cargos del PP

Pintadas con la palabra «corruptos» han aparecido en accesos, zonas comunes y el aparcamiento del residencial

Vandalizan el edificio de las viviendas protegidas de Alicante dadas a cargos del PP

Las pintadas en algunas de las zonas de los edificios. | THE OBJECTIVE

La tensión generada por la polémica adjudicación de viviendas protegidas en Alicante ha traspasado el terreno político y administrativo para desembocar en un episodio de vandalismo. El residencial Les Naus de la playa de San Juan, vinculado a la promoción de las viviendas protegidas (VPP) que está bajo investigación por la presencia entre los adjudicatarios de personas relacionadas con cargos públicos del PP, amaneció este jueves con pintadas en zonas comunes, accesos y aparcamiento, en un suceso que ha sembrado el miedo entre los vecinos.

Durante la madrugada, varios desconocidos accedieron al interior de la urbanización privada y realizaron inscripciones en muros y espacios compartidos. Entre los mensajes podían leerse palabras como «corruptos» y otras consignas políticas, como «Free Palestina» además de firmas que podrían corresponder a los autores. Las pintadas aparecieron tanto en el zaguán como en áreas del estacionamiento subterráneo, lo que indica que los asaltantes recorrieron distintas partes del recinto.

Los residentes consideran que se trata de un asalto a una propiedad privada y preparan denuncias ante la Policía Nacional. Aseguran que el vandalismo no es un hecho aislado, sino la culminación de días de creciente hostilidad en el entorno del edificio. Varios vecinos relatan que, desde que estalló el escándalo, algunas personas se concentran en las inmediaciones para increpar a quienes entran o salen de sus viviendas.

«Nos llaman corruptos, delincuentes, incluso cuando vamos con niños», comenta un residente. Otros describen escenas de individuos grabando con el móvil desde la calle, lanzando comentarios y tratando de acceder a la comunidad simulando ser repartidores. La mayoría de familias subraya que no tiene ninguna relación con las adjudicaciones cuestionadas.

El presidente de la asociación vecinal de la playa de San Juan, José Caracena, confirma que mantuvieron este miércoles una reunión con residentes para ofrecerles apoyo. «Ahí hay 140 viviendas. Aunque se investigue a algunas personas, la mayoría de familias no ha cometido ninguna irregularidad y están sufriendo insultos, pintadas y acoso», explica. Caracena insiste en que «quien haya hecho algo, que responda ante la justicia, pero que se respete la intimidad y la tranquilidad de quienes no tienen nada que ver».

Ante la escalada de tensión, la comunidad ha decidido acelerar varias medidas de protección. Entre ellas figuran la instalación de cámaras de videovigilancia, la contratación de seguridad privada y la petición de mayor presencia policial. Desde la asociación vecinal se ha solicitado formalmente a la Policía Local que refuerce la vigilancia en la zona, y se prevé una reunión con mandos policiales para coordinar actuaciones para el próximo lunes.

Investigaciones y denuncias ante la Fiscalía

El episodio se produce mientras el caso de las viviendas protegidas sigue su curso por vías administrativas y judiciales. La promoción de Les Naus ha sido objeto de controversia al conocerse que entre los adjudicatarios figuran personas vinculadas al entorno municipal del Ayuntamiento de Alicante, lo que ha derivado en investigaciones y denuncias ante la Fiscalía. Sin embargo, los vecinos recalcan que esa controversia institucional no debería traducirse en ataques contra quienes residen en el edificio.

Algunos residentes denuncian también la circulación en redes sociales de imágenes tomadas sin consentimiento y comentarios que animan a concentraciones ante la puerta del complejo. «Somos familias trabajadoras, no un símbolo político. Estamos pagando un precio muy alto por algo que no hemos hecho», resume otro vecino.

Desde la asociación vecinal apelan a la calma y al respeto. «Hay menores, personas mayores, gente que solo quiere vivir tranquila», recalca Caracena. Mientras tanto, la comunidad intenta reforzar su seguridad y recuperar la normalidad, en un clima marcado por la inquietud de que nuevos incidentes puedan repetirse si no se rebaja la tensión que rodea al caso.

Publicidad