Los datos del vehículo de Camps cuestionan el gasto en gasolina denunciado por Compromís
El cálculo del consumo revela que ese gasto exigiría recorrer más de 300 kilómetros diarios durante todo un año

Ficha de incorporación del vehículo a la Generalitat Valenciana y kilometraje actual del vehículo del expresidente | THE OBJECTIVE
Los datos aportados por Compromís sobre el gasto de gasolina del expresidente autonómico, Francisco Camps, no cuadran con los datos reales del vehículo oficial que utiliza por cuestión de su cargo desempeñado. Según la información a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el kilometraje y el consumo medio del vehículo asociado a ese gasto sitúan el desembolso anual en cifras muy inferiores a las denunciadas públicamente.
El síndico de Compromís en las Cortes Valencianas, Joan Baldoví, aseguró este lunes que Camps habría gastado 15.000 euros en combustible en 2025, un uso que vinculó a su actividad interna en el Partido Popular. «Esto no es hacer su trabajo como expresident, esto tiene un nombre: corrupción», afirmó ante los medios. Baldoví cifró ese gasto en 1.200 euros mensuales, unos 40 euros diarios «de dinero de todos los valencianos», y defendió la necesidad de reformar el Estatuto de Expresidentes para evitar este tipo de situaciones.
Sin embargo, los datos técnicos del vehículo disponibles para TO introducen una discrepancia difícil de sostener si se interpreta esa cifra como gasto de gasolina. Según fuentes del equipo del expresidente, el coche utilizado acumula algo más de 117.000 kilómetros desde su incorporación al parque móvil de la Generalitat, que se situó en julio de 2019. El propio sistema del vehículo refleja además un consumo medio de 7,1 litros cada 100 kilómetros y como puede verse en la imagen que acompaña a la noticia.
A partir de estos datos, el uso anual del vehículo puede estimarse con bastante precisión. Incluso en un escenario que maximiza el kilometraje, reduciendo el periodo efectivo de uso a cuatro años, el coche habría recorrido en torno a 30.000 kilómetros al año. Si se tiene en cuenta todo el periodo desde su adquisición, la cifra sería aún inferior.
Con ese nivel de uso, el consumo anual se sitúa en torno a los 2.100 litros. Aplicando un precio medio del carburante de entre 1,5 y 1,8 euros por litro, el gasto anual en gasolina se movería en una horquilla de 3.000 a 3.800 euros. Se trata de una estimación coherente con el kilometraje acumulado del vehículo y con su consumo medio.
La diferencia con los 15.000 euros denunciados es significativa. No se trata de una diferencia menor o de un ajuste fino. Es una desviación de cuatro o cinco veces por encima de lo que indican los datos del propio vehículo.
Para alcanzar esa cifra únicamente en combustible, el coche tendría que haber recorrido aproximadamente 119.000 kilómetros en un solo año. Esto equivale a unos 326 kilómetros diarios durante los 365 días del año, sin interrupciones, de lunes a domingo. Es decir, un trayecto de ida y vuelta a Alicante cada día de forma ininterrumpida cada día.
Ese nivel de uso no se corresponde con el kilometraje total acumulado del vehículo en varios años. Tampoco con el patrón de utilización descrito por fuentes del entorno del expresident, que señalan que el coche no se emplea durante fines de semana ni en periodos como agosto, Navidad o Semana Santa, lo que reduciría aún más el número de días efectivos de circulación.
Así las cosas, los números no sostienen el relato de Compromís. Y en este caso, basta con cruzar kilometraje, consumo y precio del combustible para comprobar que la cifra difundida no encaja como gasto en gasolina. Porque más allá del impacto de los 40 euros diarios, el dato relevante es otro: para que ese gasto fuera real en carburante, el coche tendría que haber hecho cada día del año lo que muchos conductores profesionales no hacen ni en sus jornadas más intensas.
