Díaz titubea ante el 'caso Monedero' y Sumar señala al PSOE: «Está metiendo baza»
Sumar ataca a Podemos en redes pero guarda silencio a nivel oficial por temor a que se vuelva a hablar de Errejón
Sumar guarda silencio ante la polémica que afecta a Juan Carlos Monedero y la denuncia de unas activistas sobre presuntos casos de acoso sexual. Los de Yolanda Díaz, una coalición que engloba a varios partidos, están manteniendo un perfil bajo ante el caso, dejando a Podemos intentar demostrar que apartaron al dirigente en septiembre de 2023, cuando -según la versión oficial- recibieron las primeras quejas. Sobre esa tesis existe más de una duda, según fuentes de Podemos y posibles afectadas en conversación con THE OBJECTIVE, que ubican algunos casos polémicos antes de esa fecha. Pero Sumar no quiere, al menos de momento, encender la polémica. Consideran que es «contraproducente», porque «se puede volver a hablar de Errejón». Y señalan al PSOE, que estaría «metiendo baza», es decir, interviniendo en el asunto para debilitar a todas las formaciones a su izquierda.
«Estas cosas las carga el diablo, sabes como empiezan, pero no como acaban», afirman en la coalición de Yolanda Díaz sobre las denuncias por presunto acoso contra Monedero. Todo empezó con la acusación de una exdiputada de Podemos, que sostuvo que Monedero la «empotró contra la pared» en la campaña electoral de 2014. Días después se conoció el audio del cofundador de la televisión de Pablo Iglesias, que decía conocer casos de abusos y acosos. Empezaron a trascender detalles y casos de presuntas víctimas. Hasta la Complutense abrió una investigación interna. Mientras que Podemos dijo que apartó a Monedero en septiembre de 2023 tras recibir dos quejas por presunta violencia machista. Todo ello sin comentarlo públicamente ni denunciarlo en los tribunales.
El arranque de un Me Too contra Podemos permite a Sumar levantar algo la cabeza en el enfrentamiento entre las dos izquierdas alternativas al PSOE. Desean una venganza por lo ocurrido con Errejón, porque creen que detrás de las denuncias contra el exportavoz se hallaba la mano de los morados. Pero el asunto Monedero lo consideran resbaladizo: el fundador de Podemos se acercó a Díaz a mediados de 2023 y «en un determinado momento fue útil a Yolanda». «Además, es un referente con mucho poder…», afirman varias fuentes consultadas por este diario, conocedoras del debate que se está dando en la cúpula de Sumar.
Posición medida
¿Qué significa esto? Que el entorno de Díaz considera más conveniente no exponerse públicamente en el caso de Monedero, y esperar a los acontecimientos. Es decir, ver si salen o no más denuncias y de qué gravedad contra el cofundador de Podemos. Yolanda Díaz guardó silencio sobre el asunto durante más de dos días. Pero este viernes se vio obligada a hacer unas declaraciones públicas en las que manifestó desear que «se investiguen todo lo necesario» y expresó su solidaridad hacia las víctimas, sin más. Díaz se limitó a una escueta declaración ante la prensa y no quiso abundar en ninguno de los casos que están afectando a Monedero; tampoco a la investigación confidencial que ha abierto la Universidad Complutense.
Sumar ha adoptado, al menos de momento, una posición cautelosa a la espera de que se aclaren los acontecimientos. Fuentes conocedoras de esta decisión sostienen que el núcleo duro de Díaz se ha debilitado en los medios de comunicación, y que esa sensación de fragilidad condiciona su postura. Los de Sumar viven con frustración las colaboraciones de Iglesias en RTVE. Para Díaz, el fichaje del exlíder morado fue un mazazo. Y Sumar cree que Iglesias y Podemos han vuelto a ejercer su influencia en los medios de izquierdas. «Desde los más pequeños hasta los más grandes», afirman las fuentes consultadas.
Eso no quita para que sectores de Sumar no estén interesados -o lo hayan estado- en alentar un «Me Too contra Podemos», con la obvia intención de dañar al partido morado. En un chat desvelado por ese diario se hacen referencias a esa posibilidad. Pero luego llegó el caso Errejón, y Sumar tuvo que achicar agua como pudo. El asunto generó un alejamiento personal con Mónica García, que se ha mantenido confidencial, pero que ha roto por dentro la formación. Así que cada miembro de la coalición estudia su reacción ante el caso Monedero de forma autónoma, si bien todos han decidido tener un perfil bajo por miedo a que vuelva a aflorar el asunto de Errejón y se hable otra vez de lo que Díaz y García sabían sobre él.
Sentencia en «48 horas»
Sumar, en definitiva, asume que el caso Monedero daña sobre todo a Podemos, pero su postura es esperar a ver los acontecimientos. Muchos creen que saldrán más testimonios, y que la defensa de Podemos es endeble. Pero no quiere que se perciba que Sumar se aprovecha del asunto. Aun así, en las redes sociales la consigna está siendo recordar que Sumar ejecutó su sentencia interna contra Errejón en «48 horas», mientras que Podemos estuvo años sin actuar. Pero es un dardo que entregan solo a sus referentes digitales, donde ya se detectan choques con sus homólogos de Podemos.
En lo que, en cambio, coinciden las diferentes familias de Sumar es en estudiar el papel que el PSOE estaría desempeñando en esta historia. Muchos en Sumar creen que los socialistas han decidido aprovechar el asunto para debilitar a ambos grupos a su izquierda y recuperar algo de fuelle en el ámbito del feminismo después de los casos polémicos que afectan a José Luis Ábalos. Según estos sectores, el caso Monedero no fue orquestado por el PSOE, pero los socialistas han decidido aprovecharlo.
Las fuentes consultadas acuden a la hemeroteca para explicar su posición: en el primer día de la filtración (del audio) ningún medio de la órbita socialista se interesó por el asunto, pero al día siguiente todos pusieron contra las cuerdas a Podemos. «El PSOE tiene que recuperar espacios, y el del feminismo es muy importante», dicen. Y agregan: «Esto huele mucho a PSOE, y a Sumar no le beneficia para nada». Según estas fuentes, es posible que Sumar entre en la «guerrilla» de la lucha en redes para sacar alguna rentabilidad, pero intentará mantener cierta contención, a menos de que no salgan más testimonios. Pero creen que los socialistas han movido ficha: «Aquí quien sí está metiendo baza es el PSOE».