Rajoy sí logró aprobar los Presupuestos cada año que gobernó, pese a la creencia habitual
El Partido Popular no dejó nunca de presentar las cuentas públicas, aunque en algunos casos lo hizo fuera de plazo

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.
En contra de la opinión extendida de que el Gobierno de Mariano Rajoy no logró aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en todos los ejercicios de su mandato, los datos demuestran lo contrario. Durante sus casi siete años en el poder, el último Ejecutivo del Partido Popular elaboró y consiguió sacar adelante las cuentas públicas anualmente, incluso en circunstancias políticas adversas.
Rajoy asumió la presidencia del Gobierno a finales de 2011. Después de la renuncia del socialista José Luis Rodríguez Zapatero a elaborar unas nuevas cuentas públicas para ese ejercicio, el nuevo Ejecutivo se puso manos a la obra y logró aprobar los Presupuestos de 2012 en junio de ese año -en concreto se publicaron en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 29 de junio-. Ese retraso se debió a la necesidad de reformular las cuentas heredadas de la anterior administración e incorporar las prioridades económicas del nuevo gobierno.
Para 2013, el Ejecutivo, que contaba con el apoyo de una mayoría de diputados en el Parlamento, logró aprobar los Presupuestos con mayor celeridad, publicándolos en el BOE el 27 de diciembre de 2012. Estas cuentas estuvieron marcadas por la necesidad de seguir aplicando políticas de ajuste fiscal para cumplir con los objetivos de estabilidad presupuestaria exigidos por la Unión Europea.
Los PGE de 2014 fueron publicados en el BOE el 23 de diciembre de 2013. En ese ejercicio, el Gobierno comenzó a aplicar medidas para la reactivación económica tras los años más duros de la crisis financiera. Éstos se centraron en reducir el déficit sin comprometer el crecimiento, algo que ese año elogiaría la OCDE, así como las reformas laborales, de pensiones y la consolidación fiscal.
Para 2015, el gobierno de Rajoy mantuvo su política de estabilidad y aprobó los Presupuestos Generales con antelación, siendo publicados en el BOE el 26 de diciembre de 2014. Estas cuentas, en un año en el que se empezaba a vislumbrar la salida de la crisis que se inició en 2008, se centraron en fortalecer las políticas que habían propiciado la recuperación económica y mejorar la confianza en el país ante los mercados internacionales.

Los Presupuestos para 2016 se lograron publicar en el BOE el 29 de octubre de 2015. Rajoy y su equipo consiguieron aprobar unas cuentas que garantizaban la continuidad de las políticas económicas del PP, a pesar de la incertidumbre política generada por las elecciones generales de diciembre de 2015, en las que los de Mariano Rajoy acabarían perdiendo las mayorías absolutas que ostentaban en el Congreso y Senado.
El año 2016 se caracterizó por la repetición electoral, lo que obligó a retrasar la elaboración de los Presupuestos. Los PGE del año 2017 presentaron un reto mayor, ya que el gobierno de Rajoy estuvo en funciones entre el 13 de enero y el 29 de octubre de 2016 debido a la repetición electoral y las dificultades para formar gobierno. Durante ese periodo, la prórroga presupuestaria fue la solución obligada, ya que un gobierno en funciones no puede elaborar unos Presupuestos. Sin embargo, una vez restablecida la estabilidad política, el Ejecutivo logró aprobar los Presupuestos de 2017 ya avanzado el año: fueron publicados en el BOE el 27 de junio de 2017.
Para 2018, se acumuló un retraso parecido en los tiempos previstos por la Constitución, ya que en ese momento las relaciones del PP con los nacionalistas era endeble debido a la celebración del referéndum ilegal en Cataluña a finales de 2017. El Gobierno de Rajoy consiguió aprobar los Presupuestos Generales del Estado a finales de mayo de ese año -con el apoyo final del PNV-, justo una semana antes de la moción de censura -apoyada por los de Aitor Esteban- que puso fin a su mandato. Esas cuentas se publicaron en el BOE el 3 de julio de 2018.
Por tanto, pese a la creencia popular y al argumentario difundido por el Gobierno, no es verdad que Rajoy desatendiera su obligación de presentar unos Presupuestos. Los presentó siempre y, es más, los consiguió aprobar, si bien es cierto que varios años lo hizo con meses de retraso y cuando el año ya estaba avanzado. Un hecho que contrasta con la situación posterior, cuando el gobierno de Pedro Sánchez prorrogó en varias ocasiones las últimas cuentas aprobadas por el Ejecutivo del PP en 2018.

La Constitución Española establece en su artículo 134 que el Gobierno debe presentar el proyecto de PGE ante el Congreso de los Diputados al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior. Es decir, la fecha límite para la presentación de las nuevas cuentas es el 30 de septiembre de cada año. Este artículo también señala que, si los Presupuestos no se aprueban antes del inicio del nuevo ejercicio económico, se prorrogarán automáticamente los del año anterior hasta la aprobación de los nuevos.
Tras la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en junio de 2018, los socialistas han tenido verdaderos problemas para aprobar los presupuestos. En 2019 se presentó un proyecto, pero fue rechazado en el Congreso debido a la falta de apoyos suficientes, lo que llevó a la prórroga de los de 2018 y, posteriormente, a la convocatoria de elecciones generales en abril de 2019. En 2020 se mantuvieron prorrogados los de 2018 del PP.
Tras las elecciones y la formación de un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, el Ejecutivo logró aprobar los Presupuestos para 2021 en diciembre de 2020. Las cuentas de 2022 se aprobaron el 28 de diciembre de 2021 y las de 2023, las últimas de Sánchez, se aprobaron el 20 de diciembre de 2022.
En 2024 y 2025 se han prorrogado las cuentas de 2023 debido a la falta de apoyos parlamentarios para aprobar nuevos presupuestos, que ni siquiera se han presentado en el Congreso de los Diputados, como establece la Constitución.