Los históricos del PSOE vuelven a conjurarse para exigir elecciones de inmediato
Exministros y exdirigentes del partido creen que el Gobierno «está poniendo en peligro» la democracia

Pedro Sánchez.
«Indignación» y «preocupación». Estas palabras se repitieron durante una comida entre exdirigentes y referentes del PSOE que se celebró este jueves -mientras José Luis Ábalos estaba a punto de entrar en la cárcel de Soto del Real- en un restaurante de Madrid. La comida tuvo lugar después del homenaje en el Senado al expresidente de Aragón Javier Lambán, en el que participó también Felipe González. Unos 60 históricos socialistas, según fuentes presentes, concluyeron que los ataques del Gobierno a los jueces son intolerables, puesto que ya no solo dibujan un país en espiral antidemocrática, sino también que las instituciones están en serio «peligro». Por ello, han decidido que harán todo lo que «está en sus manos» para exigir una «convocatoria inmediata de elecciones».
Unos 60 presentes, entre ellos exministros, exsecretarios de Estado y exdirigentes del partido, además de figuras de prestigio vinculadas a la formación, asistieron a la comida, que se celebró en el restaurante El Luarqués. Los integrantes del grupo fueron, según fuentes presentes en el encuentro, muchos de los que ya estuvieron en la comida de septiembre. En aquel momento se debatió sobre el presente y el futuro de Sánchez, y también del partido. Y se puso la primera piedra para la creación de una plataforma, la Asociación para el consenso social y la democracia, cuyo objetivo es llevar la voz de los socialistas críticos en las principales ciudades del país.
Ahora, la preocupación es mayor. La reacción del Gobierno a la sentencia condenatoria del fiscal general del Estado, y el encarcelamiento del exministro y ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, han activado todas las alarmas. Ante las acusaciones que hace el Gobierno de «golpismo judicial», las manifestaciones para rodear el Supremo y otros ataques a los magistrados, estos históricos dirigentes del PSOE se sienten llamados a la causa y creen que es necesario «hacer todo lo que está en nuestras manos para exigir la urgente convocatoria de elecciones generales».
Elecciones de inmediato
«Las conclusiones sobre el análisis de la situación, después del ingreso de Ábalos y Koldo en la prisión, son mucho más rotundas que antes. Y son que, en este momento, España ya no es una anomalía democrática; es que empezamos a tener la sensación de que la democracia como tal empieza a estar en peligro por el ataque furibundo del Gobierno a un poder, como es el judicial, pilar de la democracia», explica Juan Antonio Ruiz Castillo en declaraciones en exclusiva a THE OBJECTIVE tras la comida.
Los reunidos llegaron a una «segunda conclusión» sobre las intenciones de Sánchez de «perpetuarse en el poder», tanto en el Gobierno como en el partido. Su previsión es que el presidente del Gobierno seguirá en su actual bunkerización, a pesar de no tener los números para gobernar, tal y como ha demostrado la votación de ese mismo jueves en el Congreso sobre el techo de gasto. Y reiteran que «hay que hacer cuántas acciones sean necesarias para exigir la urgente convocatoria de elecciones generales».
«Los ataques del Gobierno a los jueces son algo increíble que no se da en ningún país europeo», agrega este exdirigente del PSOE madrileño. «Incluso si se votara, la intención de Sánchez será perpetuarse como secretario general», añade. Los históricos del PSOE creen que Sánchez ha enviado a sus ministros a las secretarías regionales del partido para así condicionar la vida interna en esos territorios y, sobre todo, para seguir «controlando la organización y las listas de las próximas generales».

Instituciones en «peligro»
Su plan consiste, según estos referentes del PSOE, en mantener el control de la formación aunque hubiese un cambio de gobierno. Estos dirigentes hablaron del «control férreo» que Sánchez sigue manteniendo sobre el partido, y también del «sistema clientelar» que le permite mantenerse en el Gobierno a pesar de su debilidad, desde las empresas públicas hasta los medios de comunicación del Estado.
La conclusión de este encuentro, en el que «había mucha indignación con el Gobierno», aseguran los asistentes, fue por tanto hacer todo lo que esté en sus manos «para exigir la convocatoria de elecciones generales por lo que está pasando».
