Vox abre un expediente al colíder de Revuelta como paso previo a expulsarlo del partido
El partido conservador acusa a Pablo González Gasca de filtrar audios a medios y de insultar en redes a compañeros

El presidente de VOX, Santiago Abascal. | Javier Cintas (Europa Press)
Vox ha abierto un expediente al secretario general de Revuelta, Pablo González Gasca, que también trabaja en Bambú 12 como responsable de marketing digital, como paso previo a expulsarlo del partido. Así lo ha adelantado El Mundo y ha podido confirmar THE OBJECTIVE. En el burofax remitido este miércoles se acusa a Gasca, que se encuentra de baja por presiones psicológicas, de filtrar conversaciones a medios de comunicación y de insultar a otro trabajador, Arturo Villa, en redes sociales. Además, se le da tres días para justificar el gasto en dos hamburguesas y un bono de metro fuera del horario laboral antes de tomar una decisión drástica.
El trabajador de Bambú ofreció sus gastos personales a la dirección del partido cuando fue acusado de pasar facturas que le correspondían en realidad a Revuelta. Tal y como publicó este medio, eso hirió el «honor» de Gasca, que se consideraba víctima de un «chantaje» que tenía como fin último que entregara la asociación juvenil al partido, pues su voto como miembro de la ejecutiva era crucial. Así se lo confesó también Javier Esteban, jefe de redes sociales de Vox, que admitía que los dirigentes habían cometido un «chantaje» contra su compañero: «La han cagado; se han pasado tres pueblos».
Pero en la apertura del expediente también se acusa a Gasca de filtrar audios a la prensa y de insultar a Arturo Villa en redes sociales. Concretamente, en X, tras ser acusado por Villa de pasar gastos de Revuelta al partido, Gasca definió a su compañero como «una rata inmunda, un vendido, una babosa y un ser humano patético y penoso». «Tú sabes mejor que nadie el dineral que me he gastado con un salario mil veces menor que el tuyo para recorrer el mundo y recabar apoyos patriotas», le espetó el trabajador de Bambú, que se encuentra estos días preparando su defensa legal, pues el partido le ha denunciado ante la Autoridad Independiente de Protección del Informante.
En la conversación que publicó THE OBJECTIVE, Esteban admite a Gasca que el partido le ha «chantajeado» para tomar el control de Revuelta, que pertenece a Jaime Hernández a través de Asoma. «Es una práctica normal en su modus operandi. La peña se acojona y otros dirán: ‘Sí, bueno…’, pero se han topado con un enfermo. Para mí, mi honor es fundamental», le replicaba Gasca en privado al jefe de redes.
La polémica entre Vox y su rama juvenil ha estallado este mes, pero las tensiones comenzaron en marzo, cuando Kiko Méndez-Monasterio, consejero áulico de Santiago Abascal, reconvino a los chavales por la opacidad de las cuentas y la falta de sumisión al partido. Desde Vox se alega que se ha buscado en todo momento la transparencia, pero la asociación arguye que estamos ante una maniobra para «destruir lo que no pueden controlar». Revuelta presentará este mes de diciembre una autoditoría externa e independiente con el objetivo de limpiar su nombre, aunque el partido conservador asegura que eso no es suficiente. La Justicia tendrá la última palabra.
