Aragonès, el ideólogo de Aliança Catalana: «La caída de Junts no se debe a su apoyo al PSOE»
Jordi Aragonès es el secretario de Formación, Estudios y Programas y quien fija la estrategia del partido de Silvia Orriols
Jordi Aragonès (Pineda de Mar, 1993) es el secretario de Formación, Estudios y Programas de Aliança Catalana. También se le considera el ideólogo o cerebro del partido de Sílvia Orriols. En la actualidad, trabaja en una aula de acogida para alumnos inmigrantes recién llegados a Cataluña en un instituto catalán, aunque es licenciado en Historia. Como informó THE OBJECTIVE en exclusiva, es además primo hermano del expresidente de la Generalitat Pere Aragonès.
En esta entrevista augura que su partido no parará de crecer. Y que gran parte de este crecimiento se debe a la «traición» del resto de partidos independentistas durante el procés en 2017. Con su estrategia, Aliança Catalana se ha desmarcado del «consenso catalanista», y apoya abiertamente a Javier Milei, Donald Trump e Israel. Aunque descartan acudir a unas elecciones al Congreso, valoran presentarse al Parlamento Europeo y tejer alianzas internacionales.
Pregunta.- Aliança Catalana es el único partido independentista que felicitó a Trump después de su victoria electoral.
Respuesta.- Sí, compartimos principalmente tres ejes. Es la persona que ha invertido los valores tradicionales del Partido Republicano: de la tradicional idea del expansionismo americano ha pasado al nacionalismo americano y a preocuparse solo por los intereses de América. El discurso clásico del Partido Republicano, consistente en preocuparse únicamente por los intereses empresariales de una élite del país, Trump ha pasado a preocuparse de mantener la industria americana en el país, incluso tener un discurso bastante atractivo para las clases trabajadoras empobrecidas por la desindustrialización. Y tercero, es un partido que se ha preocupado mucho por la inmigración.
P.- Trump empezó siendo aislacionista pero ha intervenido en muchos asuntos mundiales, como en Israel.
R.- Sí, pero para terminar los conflictos, conflictos que han iniciado otros. En el caso de Ucrania, él no empezó el conflicto. De hecho, él ha manifestado muchas veces que la vía militar no hubiera sido su su primera opción. O en Israel. Y hay que decir que aunque presidentes demócratas o republicanos han participado en un montón de conflictos en el resto del mundo, Trump interviene para terminar los conflictos. Incluso en sitios tan complicados como el mundo árabe es Donald Trump, en este caso con los acuerdos de Abraham, quien ha conseguido que varios países árabes reconozcan a Israel y lo tengan como un socio prioritario.
P.- ¿Se consideran, o aspiran a ser, el partido equivalente a Trump en Cataluña? ¿O sus socios naturales?
R.- Sí, creo que somos socios naturales. Sus tres ejes son nuestros tres ejes. Nos podemos entender perfectamente, porque el mundo de Aliança Catalana es el del Bloque Atlántico, el mundo occidental y la defensa de la democracia liberal. Así que, efectivamente, nos debemos mucho antes a Donald Trump que al Partido Comunista Chino o al mundo árabe, africano u otros territorios.
P.- ¿Y en Cataluña hay espacio electoral para ello? Según los últimos datos del CEO, Cataluña es cada vez más propalestina y se ha ido perdiendo el apoyo histórico a Israel.
R.- La verdad es que viendo las expectativas electorales de Aliança Catalana, cualquiera diría que sí. En Cataluña una cosa es la opinión pública y la otra es la opinión publicada. Yo no me preocuparía mucho de lo que dicen los diarios o la gente que publica en diarios, porque al final este es un país que tiene principalmente medios de comunicación concertados con dinero público. Así que la opinión que se publica es la opinión que quiere el poder público en cada momento. Ahora mismo hay un poder público extremadamente propalestino en un momento en el que el propio mundo árabe no está en el bando palestino. Como hemos dicho antes, los acuerdos de Abraham han abierto la puerta a que el propio mundo árabe tenga a Israel como un socio prioritario.
«Vox es mucho más francés que español. Rompe con la tradición de la derecha española»
P.- Del mismo modo, ¿el socio natural de Aliança en el resto de España sería Vox?
R.- Evidentemente no, porque en España, principalmente de Vox nos diferencia el punto nacional. Es decir, nosotros somos un partido a favor de restituir el Estado catalán y Vox es un partido de corte afrancesado y jacobino, es decir, extremadamente centralista, que rompe con la tradición de la derecha española. Es decir, es un partido mucho más francés que español en ese sentido, y no podemos entendernos con ellos.
P.- ¿Declinan acudir a unas elecciones generales, pero sí a las del Parlamento Europeo?
R.- Al Congreso español no nos vamos a presentar, y en el Parlamento Europeo hay una puerta abierta. Pero esto dependerá de si tenemos capacidad logística, económica y tiempo para hacerlo. Si vemos que carecemos de tiempo, de capacidad logística o económica, nos centraremos en lo que nos preocupa, que es Cataluña.
P.- ¿Se aliarían con partidos europeístas o escépticos? ¿Qué opinan de la Unión Europea como proyecto político?
R.- La Europa de las regulaciones, de los burócratas, de la locura, del ecologismo banal que está destruyendo la industria europea, empezando por la alemana, las políticas antinucleares y de inmigración masiva no es nuestra Europa. Es decir, nosotros no somos un partido que caiga en el europeísmo banal. Para nosotros el europeísmo son los más de 100.000 millones de exportaciones catalanas que van a Europa o al extranjero, que van a crecer. Ese es nuestro europeísmo. Y eso es lo que vamos a defender. Las exportaciones catalanas.
P.- El CEO catalán asegura que al menos una mitad de sus votantes o simpatizantes no son independentistas.
R.- El votante, al final, puede ser lo que sea. El partido será lo que defina su programa electoral. Yo lo que veo, y vemos todos, es que nos encontramos con que una parte importante de la población de Cataluña, sea o no sea independentista, prefiere antes la restauración del Estado catalán que propone Aliança Catalana que la locura proinmigracionista y el socialismo español que propugnan tanto el Partido Socialista como los Comunes, como Junts, como ERC o incluso el Partido Popular, porque al final acaban sosteniendo las mismas políticas que el Partido Socialista.
«Nuestros votantes, sean independentistas o no, prefieren un Estado catalán que la locura pro-inmigracionista del socialismo español»
P.- ¿De verdad ven la inmigración como una amenaza para el futuro de Cataluña?
R.- Sí, por tres factores. El primero, y el que más me preocupa a mí, porque el catalán está reduciéndose extremadamente. Por una dilución del porcentaje en el total. Es decir, no hay menos, no es que la gente deje de hablar catalán, es que somos los mismos. Es también un problema económico de primer orden. Cuanta más inmigración, más se compite por salarios de miseria, es imposible que puedan subir los salarios. Estamos creciendo a base de una inmigración poco cualificada y con bajos salarios. Y además de eso, cada vez más millones de habitantes vamos a competir por los mismos recursos. Es decir, tenemos un país con unos servicios públicos pensados para seis millones de habitantes que están dando cobertura a más de ocho millones de habitantes.
P.- ¿Hablar de deportaciones masivas es la solución? ¿No es populismo o una política deshumanizadora?
R.- Nuestra solución es la misma que va a acabar aplicando la Unión Europea en no mucho tiempo, porque ya cada vez la misma Unión Europea ve con mejores ojos, por ejemplo, las propuestas de Giorgia Meloni de llevar centros de refugiados en los países en conflicto y mantener en esos países centros para acoger a todo refugiados que quieren entrar a Europa y no tengan que pasar el mar de aquí. Creo que la propuesta de Aliança va a ser la misma que la de la mayor parte de Europa: primero de todo, una moratoria en inmigración. Y luego, una vez parada, vamos a analizar quién ha entrado ilegalmente en este país y vamos a proceder a exportar a quién entró ilegalmente en este país.
P.- Hablando de política nacional. ¿Cree que Junts debería sumarse a una moción de censura contra Sánchez?
R.- Tengo, de momento, la misma opinión del Partido Popular que del PSOE. Es que al final, incluso, por ejemplo, en leyes sobre regulación masiva de inmigración, acaban votando lo mismo. Así que no espero un gran cambio. La corrupción está tanto en el Partido Popular como Partido Socialista. Y la verdad es que no espero ninguna mejora.
P.- ¿Cree que a Junts le beneficia seguir apoyando el PSOE?
R.- La debacle electoral de Junts se debe a otros factores, no a esto. Esto supongo que ayuda, pero se debe principalmente a la enorme traición que perpetraron en 2017. También a que sus políticas ya no conectan con el electorado en temas de vivienda o inmigración… Así que yo creo que su caída no dependerá de si sostiene o no al PSOE.
P.- Ya que habla de vivienda, ¿Aliança Catalana está en contra de los topes al alquiler?
R.- Los decretos de precios y de límites de precios que se han hecho ya desde la antigua Roma hasta la actualidad, siempre que se han aplicado, han sido un desastre enorme. En el caso de Roma, incluso podríamos hablar de hasta qué punto no tuvo que ver con el hundimiento del Imperio romano. Limitar o intentar manipular al mercado de esta forma no funciona bien y el resultado es lo que tenemos ahora, que para encontrar un alquiler directamente no hay.
P.- Se está hablando mucho de quién va a ser su candidato para el Ayuntamiento de Barcelona. No es una plaza fácil para el nacionalismo… ¿Van a optar por un perfil distinto a los postulados de Aliança en otros puntos de Cataluña?
R.- No, el candidato de Aliança Catalana va a ser totalmente nacionalista, pero se va a decir en su momento y valorar cuál es el mejor candidato para representar nuestro partido en la capital del país.
