La alcaldesa de La Sènia (Tarragona) dice que la fiesta ilegal podría alargarse hasta Reyes
Mossos está controlando el perímetro e identifica y realiza controles a todos los asistentes que abandonan el lugar

Polígono de les Mataltes, en La Sènia (Tarragona). | Ayuntamiento de La Sènia (Europa Press)
La alcaldesa de La Sènia (Tarragona), Victòria Almuni, ha manifestado que la fiesta ilegal que congrega a casi un millar de personas en un polígono de la localidad ha causado «inquietud» entre los vecinos y que, por lo que han dicho algunos asistentes, es posible que dure hasta el día de Reyes, aunque no saben con exactitud cuándo finalizará.
Así lo ha explicado en una entrevista en 3Cat, en la que ha dicho que, según algunos testigos, los primeros asistentes comenzaron a llegar sobre las 22 horas del miércoles y que a las 00.00 horas, coincidiendo con la celebración de Fin de Año, ya se concentraban «la gran mayoría» de las personas que permanecen en la fiesta. Aunque «hubo música toda la noche», no fue hasta el día siguiente cuando supieron de la existencia de la fiesta ilegal, pues los vecinos creyeron que el ruido procedía de la fiesta de Fin de Año.
Fue cuando un vecino dio la voz de alarma cuando el consistorio lo puso en conocimiento de los Mossos, que «inmediatamente» acudieron al lugar y procedieron a cerrar los accesos con vallas y sacos de arena y, según la alcaldesa, el jueves a mediodía ya tenían el perímetro cerrado, lo que impidió la entrada de nuevos vehículos.
Dos naves privadas
La fiesta ilegal se celebra en dos naves en desuso, pero de propiedad privada, de un polígono ubicado en la carretera que une La Sènia y Tortosa (Tarragona) y que se encuentra rodeado de campos de olivos y la alcaldesa ha confirmado que el propietario está gestionando ya la pertinente denuncia.
Precisamente por el lugar elegido por los organizadores –cuya identidad se desconoce– la llegada de numerosos coches, caravanas y furgonetas durante la noche de Fin de Año pasó desapercibida, pues se instalaron en calles alejadas de la carretera, «de manera que no eran perceptibles».
La alcaldesa ha explicado que, aunque en un principio la estimación era de 1.000 asistentes, la última información que barajan los Mossos tras acceder a la fiesta ilegal es que se trata de menos de un millar y que, por las matrículas de los vehículos, proceden de Francia, Italia, Alemania y Andorra, aunque «la mayoría son catalanes». Almuni ha aclarado que «no tenían ninguna constancia» de la convocatoria de esta fiesta y que es algo difícil de asimilar para los habitantes de esta localidad, en la que residen unas 6.000 personas.
Accesos cerrados
La alcaldesa ha agradecido la labora de la Policía Local y Los Mossos d’Esquadra, que consideran que «lo más prudente» es mantener los accesos cerrados para impedir que llegue más gente y que identifican y realizan controles a quienes abandonan la fiesta. Como se trata de la época de cosecha de aceitunas, los agricultores que quieran ir a trabajar a sus fincas o a comprobar si hay vehículos instalados en las mismas podrán hacerlo acompañados por los Mossos para «evitar que haya enfrentamientos o que alguien pierda la paciencia, porque la gente está allá de fiesta, pero sí que es verdad que hay consumo y que hay que estar muy pendiente para que no haya comportamientos disruptivos».
Lo que más les preocupa, ha dicho, es la duración, que no haya disturbios y, una vez que los asistentes abandonen el lugar, el estado en el que quedará el entorno y ha anunciado que tomarán «las medidas pertinentes». «Hasta que no se vayan tranquilos no estaremos, evidentemente, porque es una situación que ni hemos buscado ni nos gusta, y que no querríamos que se repitiese», ha zanjado.
