El Gobierno oculta el 55% de las víctimas de violencia intrafamiliar al contar solo las mujeres
En 2025 se han cometido 108 asesinatos por violencia doméstica, pero el Ministerio de Igualdad solo contabiliza 49

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en el Palacio de la Moncloa, a 16 de diciembre de 2025, en Madrid (España). | EP
En España se han cometido 15 infanticidios en 2025, pero el Gobierno solo ha contabilizado tres de esos casos. Para la Delegación contra la Violencia de Género, que solo contempla los filicidios paternos, los otros 12 niños no constan. Por otro lado, se han asesinado a un total de 59 mujeres, pero el Ministerio de Igualdad solo contabiliza 46. Otros 36 hombres han sido asesinados como víctimas de violencia doméstica. Ninguno cuenta. En total, ha habido 108 víctimas mortales de violencia intrafamiliar, pero el Gobierno de Pedro Sánchez solo cuenta 49: las que son atribuibles a la «violencia de género» (esto es, a mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas varones o a los niños asesinados por sus progenitores paternos).
Esto significa que, en términos generales, el 55% de las víctimas mortales por maltrato en 2025 son invisibilizadas como consecuencia de la ideología de género. El recuento total es posible a la labor que la Asociación de Ayuda a las Víctimas de Violencia Doméstica, Anavid, hace cada año, y que tiene como objetivo «reflejar datos reales sobre todos los casos de cualquier tipo de violencia».
Entre los asesinatos que recoge Anavid, siempre basándose en noticias publicadas en medios de comunicación, pero sin eco institucional, figuran algunos espeluznantes cometidos por mujeres. Por ejemplo, el caso de una madre que el pasado 12 de septiembre asesinó a su hija con discapacidad severa en La Palma o una mujer que asesinó a su pareja, varón, en San Roque. Muchos de estos casos tienen que ver con infanticidios cometidos por la progenitora, y que no se registran al no ser considerados «violencia vicaria», que es el término que inventó la psicóloga argentina Sonia Vaccaro y fue asumido por el Ministerio de Igualdad durante el mandato de Irene Montero.
El gabinete de Ana Redondo no ha cambiado esta posición, sino que ha abundado en ella, a pesar de que cada vez más expertos lo rechazan por ser unidireccional (del padre a la madre), acientífico (reduce todos los casos a una única causa) y porque quita el foco de la verdadera víctima, el niño, para ponerlo sobre la mujer. Esta -la mujer- ha cometido la mayoría de los filicidios de 2025 en España, según el cálculo de la asociación Anavid, que ha contado hasta 12 perpetrados por la madre. También habría algunos infanticidios cometidos por el abuelo o por la pareja de uno de los progenitores que no computan.
Anavid lleva años realizando este conteo de manera independiente a través de un amplio rastreo de noticias, ya que el Gobierno y el Ministerio de Igualdad no dan datos al respecto. «El Ministerio de Igualdad, de hecho, solo recoge datos de mujeres asesinadas a manos de su pareja o expareja hombre heterosexual y de niños asesinados por su padre, ya que estiman que el resto de asesinatos no les competen, a pesar de llamarse Ministerio de Igualdad», denuncia la entidad creada en 2021.
La asociación de ayuda a las víctimas de violencia doméstica cree que «la vida de una mujer maltratada o asesinada a manos de su pareja hombre, vale lo mismo que la vida de un niño maltratado o asesinado por su madre o por su padre, o que la de una abuela maltratada o asesinada por su nieto o por su nieta, la vida de un hombre maltratado o asesinado por su pareja hombre o su compañera de piso también vale lo mismo».
«La violencia doméstica debe ser condenada independientemente del sexo, edad, etnia u orientación sexual del agresor/a», defiende Anavid, que abunda: «Creemos firmemente en la Criminología como ciencia y pensamos que para prevenir cualquier tipo de violencia, deben estudiarse las causas desde un prisma científico, no desde un prisma ideológico, el cual se centra en el Derecho Penal de Autor, no se centra en pruebas y evidencias científicas».
Desde Anavid consideran que la ideología de género es un negocio que no protege a las mujeres, y esto se demuestra en el hecho de que los feminicidios lleven años sin experimentar una rebaja significativa. «A lo mejor, si se investigaran las causas reales de los homicidios en el entorno doméstico, se podrían poder medidas para prevenir, a lo mejor, si se utilizase la criminología, una ciencia y no una ideología, se podrían investigar las causas reales. La LIVG es un Negocio que utiliza a mujeres realmente maltratadas, mientras que muchas mujeres utilizan dicha ley de manera espuria en su beneficio con el beneplácito del Gobierno, políticos, Poder Judicial y Fiscalía», zanjan.
