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Política

Vox, eufórico tras el 21-D: espera doblar en Aragón y adelantar al PSOE en Castilla y León

Una ola de optimismo recorre la formación conservadora tras los buenos resultados cosechados en Extremadura

Vox, eufórico tras el 21-D: espera doblar en Aragón y adelantar al PSOE en Castilla y León

Santiago Abascal. | EP

La sensación interna en Vox es de «euforia» —así lo admiten— tras los resultados cosechados el pasado 21 de diciembre en Extremadura, en donde la formación que preside Santiago Abascal pasó de 5 a 11 escaños con el 17% de los votos. Con esta inercia positiva, los conservadores afrontan con entusiasmo los próximos comicios en Aragón y en Castilla y León, enclaves en los que aspiran a mejorar sustancialmente sus números. Respectivamente, esperan obtener 12-14 diputados, el doble de los siete actuales, para evitar la mayoría absoluta de Jorge Azcón, y sorpassar al PSOE en la región castellanoleonesa, una de en las que disponen de más fuerza.

Por lo pronto, la vista esta puesta en Aragón, en donde habrá comicios el 8 de febrero. Ahí se vuelve a presentar Alejandro Nolasco, quien fuera vicepresidente de la Xunta, con el objetivo, admiten fuentes conservadoras, de «evitar la mayoría absoluta» de Jorge Azcón. En Castilla y León, el 15 de marzo, el objetivo es presentar a Carlos Pollán. Pese a la sangría que el partido sufrió en la región en 2025, que derivó en la marcha de Juan García-Gallardo, las expectativas ahí son optimistas: superar el 20% y adelantar al PSOE. Los conservadores son más cautos en Andalucía, donde se conformarían con arrebatar la absoluta a Juanma Moreno con Manuel Gavira como cabeza de lista.

El candidato, como ya adelantó THE OBJECTIVE, es lo de menos. Santiago Abascal volverá a tener el protagonismo de la campaña, una fórmula que funcionó en Extremadura, tierra que el líder de Vox se recorrió, llegando a visitar hasta tres municipios por día. En total, recorrió 34 municipios extremeños, llegando a rincones recónditos a los que otros dirigentes nacionales llevaban años sin ir. En estas localidades, según ha documentado El Mundo, sumó casi 25.000 nuevos electores, el grueso de los 40.000 nuevos que sedujo con respecto a 2023.

En teoría, el líder de Vox, por cercanía de ambas regiones y por agenda, podría permitirse un despliegue similar al de Extremadura. Ahí las negociaciones siguen encalladas, con los conservadores exigiendo la presidencia de la Asamblea y un pacto programático, sin entrar en el Gobierno regional. Y es que, tal y como adelantó este medio, el plan pergeñado en Bambú 12 pasa por no compartir ningún gobierno con el PP antes de las próximas elecciones generales, que ubican en 2027.

No entrar en Gobiernos

La intención, obviamente, es velada. Tras la publicación de este medio, Vox ha negado esta voluntad en público, señalando que «[entrarán] en los Gobiernos si es lo necesario para cambiar las políticas socialistas», y que «si el PP no quiere cambiar políticas, que gobierne con el PSOE». Y en el último matiz está la clave. Vox lleva un tiempo, desde que se salió de los Gobiernos autonómicos, cargando contra el «bipartidismo» como si socialistas y populares fuesen lo mismo, anticipando un pacto entre ellos tras las próximas generales, que en el fondo sería una alegría para los conservadores.

Estos saben que, por el envejecimiento del votante del PP y la derechización de la juventud, Vox tiene visos de convertirse en la fuerza mayoritaria en 2031, una cuestión que no estaría garantizada si entrasen en el Ejecutivo central como socio minoritario del PP, pues esta fórmula siempre se ha demostrado dañina para el socio minoritario. Esta estrategia ha llegado hasta los oídos de Alberto Núñez Feijóo, que ha afeado públicamente a Santiago Abascal que presentarse «para no gobernar» puede ser rentable «durante un tiempo», pero no «todo el tiempo».



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