Barcelona experimenta con luces y guirnaldas de Navidad para combatir la inseguridad
El consistorio mantendrá parte de la iluminación en calles estrechas del centro mientras dure el horario de invierno

Alumbrado de Navidad en Barcelona. | Europa Press
El Ayuntamiento de Barcelona ha adoptado una medida experimental para hacer frente a la «sensación de inseguridad» que tienen muchos vecinos de la ciudad. Esta medida es mantener algunas de las luces y guirnaldas de Navidad que colocaron los vecinos y comerciantes, así como instalar otras nuevas, hasta que finalice el horario de invierno. Esta inédita disposición se aplicará en el distrito de Ciutat Vella, que incluye barrios como el Gótic, Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera, aunque el consistorio no descarta extenderla a otras zonas.
Si bien este alumbrado navideño suele instalarse poco antes de las fiestas de Navidad para incentivar la campaña de consumo y se retira tras el día de Reyes, ahora el consistorio se inspira en ello para mantener iluminada una de las zonas centrales de la Ciudad Condal donde hace tiempo que los vecinos reclaman medidas para luchar contra la inseguridad.
Se trata de barrios turísticos en los que abundan las calles muy estrechas y oscuras, sin apenas iluminación pública, y que ni los vecinos ni los turistas quieren recorrer cuando no hay luz solar. En especial en una ciudad en la que, según varias estadísticas europeas como Eurostat, es una de las ciudades con mayor incidencia de ciertos delitos, sobre todo hurtos y robos.
Guirnaldas y luces pequeñas
Según avanzó La Vanguardia, el consistorio ha recogido esta demanda de los comerciantes de la zona que han constatado que el alumbrado de las últimas campañas de Navidad mejoraba el tráfico de viandantes por estas zonas y, en consecuencia, repercutía positivamente sobre las compras en estos negocios. En el pasado ya había sido una iniciativa individual de algunos propietarios de negocios, que instalaban pequeñas luces o guirnaldas para atraer a los turistas y barceloneses de la zona.
La medida no abarcará todo el distrito. Está ideada para aquellos barrios que cuentan con calles estrechas e iluminación antigua. Según ha explicado el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, el Ayuntamiento trabaja para encontrar la fórmula de alargar el encendido de las luces. Se ha elaborado un callejero en el que se aplicaría la moratoria de las luces.
«Sensación de inseguridad»
En un primer momento, se entendió que se iba a mantener todo el alumbrado de Navidad. Pero el consistorio matizó que se trata de colocar pequeñas luces y guirnaldas de fachada a fachada para contrarrestar la sensación de hostilidad e inseguridad que puede ir asociada a la oscuridad.
El Ayuntamiento se limita a hablar de «sensación de inseguridad» y de potenciar el comercio local. Algunos vecinos creen que las medidas del equipo que lidera Jaume Collboni (PSC) deberían ser más ambiciosas y no limitarse a copiar una idea de los comerciantes. El filósofo Bernat Dedéu, por ejemplo, que vive en uno de los barrios, ha escrito en X que sería «menos de bobos iluminarlo con Dios manda» y de forma regular, no solo en horario de invierno.
