Sumar y Podemos aprovechan las protestas en Irán para arremeter contra EEUU e Israel
Ninguno de los partidos ha convocado a sus simpatizantes a una marcha callejera, como sí hicieron con Gaza y Venezuela

Protestas en Irán contra el régimen.
Sumar y Podemos coinciden en condenar la represión en Irán, pero aprovechan la crisis en ese país para dirigir el tiro contra Israel y Estados Unidos. Las dos facciones de la izquierda alternativa al PSOE, que en otros asuntos han defendido posiciones diferentes (como en el envío de armas a Ucrania), van ahora de la mano. Podemos califica al gobierno de Teherán de «régimen totalitario», pero sostiene que «detrás de estas movilizaciones, que tienen sus razones, hay intereses geopolíticos claros». Sumar, por su parte, defiende las protestas de «todas aquellas mujeres, que son parte de la población que más sufre bajo este régimen de Irán», pero añade: «Consideramos que lo que deba ser Irán en un futuro solo lo puede decidir su pueblo, como es evidente y es lógico. Y nadie más, ni Trump ni tampoco Netanyahu».
Sumar y Podemos, en definitiva, usan la carta del antiimperialismo en pleno auge de las protestas en Irán. La represión del régimen iraní está dejando centenares de muertos, según los pocos datos que se difunden desde el país, y ambos partidos han decidido condenar esa acción y mantener a la vez su discurso antiamericano y antiisraelí.
Su explicación se basa en el «petróleo» y la política de Estados Unidos que, en su opinión, actúa para influir en toda la geopolítica mundial. Según el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, el petróleo juega un «papel fundamental» en la crisis iraní. Y ese papel estaría vinculado a esos «intereses geopolíticos claros» que Podemos entrevé en las protestas en el país de los ayatolás. Fernández aprovechó el pasado lunes la situación para volver a exigir a Pedro Sánchez la salida de España de la OTAN, de acuerdo con lo que ya manifestó después del blitz que llevó a la detención de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
La posición de Sumar sobre la OTAN es algo más blanda. Sus portavoces defienden la idea de «desacoplar» la política de defensa europea de la Alianza Atlántica, y no hablan de forma explícita de salir de la organización, aunque coinciden con Podemos en afirmar que Trump busca «dinamitar el orden internacional» por intereses espurios de dominio global e intereses económicos para hablar de la posición de Sumar ante las protestas en Irán, tal y como afirmó el lunes la portavoz nacional Lara Hernández.
Sin manifestaciones
Podemos y Sumar respaldaron a lo largo de los últimos meses protestas callejeras y manifestaciones en apoyo de Gaza y Venezuela. Sus representantes participaron en la misión de la flotilla de la libertad que navegó en septiembre hacia Gaza, y que finalmente fue interceptada por las autoridades israelíes. Alentaron las protestas contra la Vuelta ciclista por la participación de un equipo israelí, respaldaron la exclusión de Israel de Eurovisión y el pasado 4 de enero acudieron ante la embajada de Estados Unidos tras la detención de Maduro. Acusaron a Trump de «acabar con el Derecho internacional que se aprobó después de la Segunda Guerra Mundial», tal y como afirmó Enrique Santiago.
La protesta contra la «injerencia» de Estados Unidos en Venezuela hizo que Podemos lanzara una convocatoria ante sus bases para que acudieran el pasado domingo también a una manifestación en favor de Colombia. Según las directrices que envía el partido morado y también algunos sectores de Sumar, después de Venezuela hay que intentar evitar que la acción de Estados Unidos pueda condicionar el futuro de algunos gobiernos considerados amigos en América Latina. Concretamente, los de Cuba, México y Colombia, donde se celebrarán elecciones presidenciales en el próximo mes de mayo.
Ante la represión del régimen iraní, sin embargo, ni Podemos ni Sumar han convocado a sus afiliados y simpatizantes a una marcha callejera para solidarizarse con las protestas y denunciar la represión. Los dos han apostado por un ejercicio de malabarismo político en el que, por un lado, condenan los ataques de las autoridades a la población civil, y por otro vinculan lo ocurrido con el presunto interés estadounidense de ampliar su esfera de influencia. Califican a Trump de «criminal» y «asesino», con «intereses geopolíticos claros» tanto en el tablero político occidental como en el oriental. Y piden a sus afiliados salir a la calle para criticarle, lo que no hacen con el régimen iraní.
