Vox manda a Montse Lluis, «la favorita del PP», a negociar con María Guardiola en Extremadura
La negociadora de Abascal, ‘mano derecha’ de Méndez-Monasterio, genera dudas internas porque «le meten mil goles»

Montserrat Lluis, María Guardiola y Kiko Méndez-Monasterio. | Ilustración de Alejandra Svriz
Esta semana comienzan las negociaciones en Extremadura entre Partido Popular y Vox para formar un Gobierno de coalición, el primero tras la ruptura de julio de 2024. Para llegar a un acuerdo, la persona escogida por Bambú 12 es Montserrat Lluis, la misma que lideró las conversaciones que permitieron la confección de algunos ejecutivos autonómicos en 2023. La consigna de la cúpula es que arranque la vicepresidencia y varias consejerías, así como la presidencia de la Mesa de la Asamblea, muy codiciada por Vox. Sin embargo, su capacidad genera recelo entre quienes la conocen, que advierten de que es tan sólo «la cara visible» del verdadero negociador, Kiko Méndez-Monasterio, el consejero áulico de Santiago Abascal.
La secretaria general adjunta de Vox viaja este martes a Extremadura, en donde liderará un equipo negociador en el que también estará Óscar Fernández, presidente de Vox Cáceres. «Es un enorme activo de Vox. Dirige la vicesecretaría nacional de Acción de Gobierno, es una persona de la completa confianza del secretario general y como ha estado en otras negociaciones, a estas alturas ya es una experta. Nuestra experta», afirman fuentes oficiales del partido en referencia a su elección. Sin embargo, es algo que no ha convencido a todos los que la tuvieron a su lado negociando en 2023.
«Montserrat Lluis no sabe lo que negocia, lo desconoce todo y es imposible asesorarla, porque va ella sola. En realidad, Kiko Méndez-Monasterio está detrás, ella pone la cara», señala una persona conocedora de su talento negociador. «A la hora de la verdad, quien marca todo es Kiko», confirma otra fuente consultada por THE OBJECTIVE, que considera que la excesiva centralización del partido en Madrid supone un hándicap en las negociaciones autonómicas y municipales: «Conciben las comunidades autónomas como un juego de Monopoly. No tienen ni idea de la estructura, ni del ordenamiento jurídico autonómico y negocian a ciegas, porque no dejan que la gente de las comunidades autónomas participe, ni se dejan asesorar por expertos».
«Se lo traga todo»
También critican que «es la favorita del PP» como interlocutora, pero no sólo por su diplomacia, sino porque «se lo traga todo», en palabras de un exlíder autonómico. «Pide sólo medidas sin impacto real en la vida de la gente, pero que pueden funcionar bien comunicativamente», relata esta misma fuente, que pone como ejemplo «la declaración institucional contra el pacto verde europeo o el pacto migratorio». «En los ayuntamientos siempre le dan morralla, quitando las mejores áreas a Vox. Y como de política y derecho administrativo no tiene ni idea, le meten mil goles».
«En el PP están bailando jotas de contentos», resume otra persona que la conoció: «Veía sus caras [en el PP] de satisfacción por metérsela doblada a Vox, fue una impotencia tremenda». Esta misma fuente recuerda cómo Montse Lluis, tras negociar con una baronesa del PP, vendió internamente como un logro algo que «por cuota y según los antecedentes» suponía una claudicación. Con todo esto, y sabiendo que la negociación con el equipo de María Guardiola será dura, las expectativas son poco halagüeñas entre algunos miembros del partido conservador.
Monserrat Lluis procede de los medios
Antes de recalar en Vox, Lluis tuvo una larga trayectoria en los medios de comunicación, llegando a ejercer como directora general del Grupo Cope y Trece TV desde enero de 2021. Fichó por Vox y en mayo de 2022 pasó a formar parte del gabinete del entonces vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, con el objetivo de «controlarlo» e informar a la cúpula de todos sus pasos. Por este motivo, había quienes internamente le conocían como la «niñera de Gallardo», en referencia a su tutelaje del joven.
Más recientemente, se vio salpicada por el estallido del caso Revuelta, que surgió por supuestas irregularidades en las cuentas de la asociación, pues el partido le encargó gestionar la crisis con sus jóvenes, en especial con Pablo González Gasca. En un audio publicado por El Mundo, Gasca pregunta a Lluis si «el partido se conformaría con una auditoría de Deloitte», a lo que la secretaria adjunta de Vox responde afirmativamente. La auditoría, que se está terminando y verá la luz próximamente, fue finalmente rechazada como solución al conflicto, y pasó a exigir liquidar la asociación.
Entrar en el Gobierno
La intención inicial de Vox era no entrar en ningún gobierno autonómico antes de las elecciones generales, previstas, salvo adelanto, para 2027. Sin embargo, el PP ha obligado a «retratarse» a los de Abascal ofreciéndoles entrar en el Ejecutivo extremeño. Ante este ofrecimiento, Vox no ha tenido otra opción que aceptar para «justificar la utilidad del voto», y ha elegido como negociadora a Montserrat Lluis, que no conoce a María Guardiola, pues no negoció con ella directamente en 2023 en Extremadura (sí lo hizo en otros enclaves como Baleares, Valencia o Castilla y León).
Si arranca finalmente sillones en el Gobierno extremeño, Vox deberá encargarse de gestionarlo antes de entrar en un futurible gobierno de coalición con Alberto Núñez Feijóo. Aunque ha habido reticencias sobre la entrada, por cuanto la ruptura con el PP fue su mayor acierto estratégico en años, se ha decidido que no quedaba otra posibilidad tras el ofrecimiento. Toca pasar de la oposición a la gestión.
