El Congreso da un paso más para decidir si suspende a Vito Quiles y Bertrand Ndongo
La mayoría de PSOE y Sumar en el órgano de gobierno ha asumido los informes redactados al respecto

Vito Quiles. | EP
La Mesa del Congreso ha dado este jueves un paso más en la investigación abierta contra Vito Quiles y Bertrand Ndongo, que han sido denunciados por su comportamiento en la Cámara y podrían ver suspendida su acreditación como informadores. La mayoría de PSOE y Sumar en el órgano de gobierno ha asumido los informes redactados al respecto por el Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria (CCCP), que achaca la comisión de tres faltas graves a Quiles y dos a Ndongo, y ha encargado la instrucción de ambos casos al cuerpo de letrados.
Según han informado a Europa Press fuentes parlamentarias, la decisión se ha adoptado sin votación y el PP se ha mantenido al margen por rechazar la reforma del Reglamento aprobada el pasado verano que incluye una nueva regulación para este tipo de procedimientos. Vox no está en la Mesa, pero también rechaza esa modificación reglamentaria y por eso, como los ‘populares’, rehusó integrarse en el CCCP, del que sí forman parte el resto de grupos parlamentarios.
El siguiente paso del procedimiento será la apertura de un plazo para que los dos afectados presenten alegaciones en su defensa. Después, atendiendo a las conclusiones de la instrucción y a los del CCCP, la Mesa decidirá sobre las sanciones a aplicar. Aunque tiene un plazo de seis meses desde la incoación del expediente para tomar una decisión, la previsión es que decida rápido. La resolución de la Mesa puede ser objeto de recurso por los denunciados primero ante el propio órgano de gobierno y después ante el Tribunal Supremo.
La Asociación de Periodistas Parlamentarios denunció a Vito Quiles, de Estado de Alarma (EDATV), por dos altercados en los que, según concluye el CCCP -en el que también participan, aunque sin voto, dos periodistas propuestos por la APP y sendos miembros de la Secretaría General y la Dirección de Comunicación de la institución- incurrió en un total de cinco infracciones tipificadas como graves en el artículo 98.6 del Reglamento del Congreso.
En concreto, este órgano considera que Quiles incurrió en dos de estas infracciones al grabar con su móvil en una zona no autorizada del Congreso -por no estar acreditado como prensa gráfica- al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y por difundir después las imágenes por redes sociales el pasado 11 de diciembre. El PSOE también denunció al Quiles por este comportamiento.
«Los hechos se produjeron a la salida de un acto organizado por la institución cuando el denunciado persiguió contra su voluntad al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y, más tarde, difundió dichas imágenes grabadas sin autorización en sus redes sociales», relata el informe.
El CCCP redactó un segundo informe sobre Quiles, a raíz de otra denuncia de la APP, por su actuación el pasado 20 de noviembre. El consejo describe que, «a pesar de ser advertido por funcionarios de la Cámara y por periodistas acreditados de que no estaba en un área autorizada para grabación, captó imágenes del presidente del Gobierno», Pedro Sánchez, «contradiciendo de manera flagrante su voluntad» de no ser entrevistado y después las difundió en sus redes sociales. Por ello le achaca otras tres posibles infracciones graves.
Violencia verbal contra la portavoz de Sumar
Por su parte, a Bertrand Ndongo se le abrió expediente a instancias de una denuncia presentada por Sumar tras el incidente ocurrido durante una rueda de prensa de su portavoz, Verónica Martínez Barbero, el pasado 25 de noviembre. En este caso, el CCCP observa la posible comisión de dos infracciones graves por interrumpir el acto informativo y por «incumplir las directrices e instrucciones del personal responsable de forma consciente, deliberada y repetida».
Este órgano considera probado que la rueda de prensa se vio «violentada» y su desarrollo «severamente distorsionado», mientras el denunciado «hacía caso omiso de las instrucciones para mantener el orden e ignoraba el turno establecido». Eso, añade el informe, «afectó negativamente la labor de los representantes de los medios de comunicación que trataban de hacer su trabajo, lo cual reviste una insoslayable gravedad».
«El incidente, además, implicó el ejercicio de una visible violencia verbal sobre la diputada y la periodista afectada, hecho impropio de un acto en sede parlamentaria», sentencia el Consejo Consultivo de Comunicación.
Quiles se expone a mayores sanciones
Según el Reglamento del Congreso, las infracciones graves se sancionarán con una suspensión de la credencial de entre 11 días y tres meses, y el plazo de prescripción de éstas comenzará a contarse desde el día en que se hubieran cometido, si bien en el caso de infracciones continuadas o permanentes, el plazo comenzará a correr desde que finalizó la conducta infractora.
La sanción se impondrá al representante del medio de comunicación que hubiera llevado a cabo la infracción, aunque si se trata de una infracción grave o muy grave, el medio de comunicación representado por la persona sancionada no podrá sustituirla por otra durante el tiempo que dure la suspensión de la credencial.
Eso sí, en el caso de las infracciones graves se hayan producido en más de dos ocasiones en el plazo de un año «o de modo que se perjudique de manera muy grave el normal funcionamiento de la Cámara», el Reglamento señala que pasarán a considerarse muy graves y, en ese caso, la sanción podría suponer la retirada de la credencial de entre tres meses y un día a tres años o, en su caso, con la revocación definitiva de la misma.
