Melilla revela que ha estado a punto de romper relaciones con el Gobierno central
Imbroda se ha planteado esta medida por «los desprecios, los problemas, el ninguneo y su política errática» en la ciudad autónoma

El presidente del Gobierno de Melilla, Juan José Imbroda. | Kike Rincón (EP)
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha revelado este viernes que ha estado a punto de proponer la ruptura de cualquier tipo de relación con la Delegación del Gobierno ante «los desprecios, los problemas, el ninguneo y su política errática» en la ciudad autónoma.
En rueda de prensa, Imbroda se ha mostrado visiblemente molesto con la actitud de la Delegación del Gobierno y, sobre todo, de su titular y líder del PSOE de Melilla, Sabrina Moh, a la que ha instado a «ocuparse de sus problemas, que tiene muchos, y deje trabajar a los demás».
Se ha referido a varios «conflictos sociales» en los últimos días, en los que el PSOE local ha sido especialmente crítico, si bien Imbroda ha defendido la labor de su Gobierno y ha responsabilizado en alguno de ellos a Moh.
Uno, el caso del derribo de una casa del barrio de Cerro Palma Santa tras una sentencia que dictamina que es «ilegal», pese a que la familia propietaria asegura que es una construcción realizada en terreno particular y «legalmente escriturado».
Sobre este asunto, Imbroda ha instado a Moh a «enterarse» del problema antes de criticar, pues la sentencia no es de 2016 como dijo, sino de 2022, estando ya el PSOE en el Gobierno, debido a la necesidad de actualizar la Ley de Defensa Nacional, que data de 1933 y «constriñe» el desarrollo urbanístico de Melilla.
Según Imbroda, el Ministerio de Defensa denegó una petición para «congelar» la situación actual del Cerro de la Palma Santa, donde según la ley no se puede construir por estar en una zona afectada por la Ley de Defensa Nacional, por lo que ha instado a la delegada a «arreglar esto» en Madrid con el Ministerio de Defensa.
«El Gobierno de Sánchez es el que tiene la palabra», ha dejado claro Imbroda, al recordar que el 40 % del territorio de Melilla se ve afectado por esa ley y la cantidad de instalaciones militares que hay en la ciudad.
En su intervención, Imbroda ha acusado al Gobierno central de «quitar a Melilla» unos 70 millones de euros para construir una planta de regasificación en el puerto de Melilla para reconvertir su planta de energía eléctrica, que se alimenta con fueloil, a gas natural licuado.
«El Gobierno y la delegada nos lo han quitado. Han desaparecido y eso no está bien», ha lamentado Imbroda en su intervención, donde ha recordado a Moh y al PSOE local que quienes forman el Ejecutivo melillense son «los representantes legítimos del pueblo de Melilla» con el 54% de los votos, y los ha acusado de «obcecación, odio y envidia” contra el PP.
