The Objective
Política

El PP cree que puede subir entre tres y cuatro escaños en las elecciones de Castilla y León

Alfonso Fernández Mañueco convocará este lunes la cita electoral para el próximo 15 de marzo

El PP cree que puede subir entre tres y cuatro escaños en las elecciones de Castilla y León

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernábdez Mañueco. | Tomás Alonso (EP)

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, dará este lunes el pistoletazo de salida de las elecciones en esta comunidad autónoma con la convocatoria de los comicios para el próximo día 15 de marzo. El presidente castellanoleonés cumple así su objetivo de agotar la legislatura y apura los plazos para disolver las Cortes y ofrecer una imagen de estabilidad en la región. Descartada la mayoría absoluta, los populares afrontan esta cita electoral con expectativas moderadas por el crecimiento de Vox. Creen que pueden subir entre tres y cuatro escaños, según han asegurado a THE OBJECTIVE fuentes del PP.

Será la tercera oportunidad para ofrecer una radiografía del electorado en España. La primera fue Extremadura, donde se cumplieron los pronósticos: el PP creció, aunque moderadamente; Vox sigue su tendencia imparable el alza y la izquierda se desplomó, con un PSOE en caída libre. El 8 de febrero será el turno de Aragón. Y después llegará Castilla y León, la siguiente cita de un ciclo electoral que culminará en 2027 con las elecciones generales. En esta región los comicios se van a celebrar en un ambiente político totalmente distinto al de hace cuatro años, en febrero de 2022.

En el Partido Popular, la situación interna ahora es diferente de la que había hace cuatro años. Pablo Casado presidía esta formación política en 2022 y, diez días antes de las elecciones en Castilla y León, se produjo un error en el Congreso de los Diputados que impactó en el resultado final. El diputado popular Alberto Casero se equivocó mientras votaba telemáticamente la reforma laboral del Gobierno de Sánchez, lo que permitió que saliera adelante. Además, el enfrentamiento entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con Casado era total, con acusaciones de corrupción por parte de la dirección nacional.

A pesar de este clima, los populares ganaron las elecciones y pasaron de 29 diputados obtenidos en 2019 a 31, mientras que el PSOE inició su declive, de 35 a 18; y Vox empezó a despuntar como una fuerza emergente: de 1 diputado subió a 13. En 2026, el Partido Popular afronta estas elecciones con mejores expectativas, ya que su objetivo es poder aumentar su grupo parlamentario entre tres y cuatro escaños. La mayoría absoluta, 41 escaños, está totalmente descartada, sobre todo porque Vox se mantiene en una estimación de voto en torno al 20%.

Fernández Mañueco da por hecha una victoria fácil, en el sentido, de que no hay ninguna amenaza de que el PSOE pueda ganar teniendo en cuenta los graves problemas de presunta corrupción que le afectan. Las expectativas apuntan también a que podría producirse un escenario similar al de Extremadura, la posibilidad de gobernar con la abstención de Vox.

Abstención de Vox

El escenario que el Partido Popular ve más probable es que ganen y solo necesiten la abstención de Vox, como en Extremadura. Pero se barajan también otras opciones. Por un lado, que necesiten obligatoriamente el sí de Vox para que Fernández Mañueco sea elegido presidente de la Comunidad; o, llegado el caso, poder apoyarse en los diputados de Unión del Pueblo Leonés, que en 2019 llegó a conseguir tres escaños.

Una circunstancia que puede alterar el resultado es la distribución de escaños, puesto que Alvise ha anunciado que se presentará a estas elecciones. El líder de SALF (Se Acabó la Fiesta) puede mermar las expectativas de la formación presidida por Santiago Abascal y finalmente reducir sus posibilidades de un crecimiento mayor del que tienen previsto.

Publicidad