El PP de Azcón está a un escaño de poder gobernar en Aragón sin necesitar a Vox
El resultado de Aragón Existe es clave para que el PP pueda prescindir del partido de Abascal

Votómetro del 13 de enero para Aragón. | Alejandra Svriz
Jorge Azcón está a un escaño de poder seguir gobernando en Aragón sin la necesidad de contar con el apoyo de Vox, según la proyección demoscópica hecha por Redlines para THE OBJECTIVE. Eso sí, siempre que cuente con el apoyo de Aragón Existe, ya que la suma del Partido Popular y de la formación regionalista es de 33 escaños (31 de PP y 2 de AE), a uno de la mayoría absoluta.
La proyección de Redlines deja claro que la batalla del 8 de febrero va a estar muy justa hasta el final. Más allá del dato concreto de lo que podría obtener cada partido en las elecciones autonómicas, el último escaño en disputa en cada circunscripción va a ser clave. ¿El motivo? Ahí puede estar la gobernabilidad de Azcón para no depender de Vox.
En la provincia de Teruel actualmente el último escaño es para Vox, y Aragón Existe sería la formación que se lo podría arrebatar. Redlines especifica que Teruel Existe, nombre de la formación en dicha provincia, necesitaría subir en torno a 0,5 puntos para quitarle ese diputado a Vox. ¿Qué pasaría entonces? Que si Azcón alcanza un acuerdo con Aragón Existe, no necesitaría a Vox para seguir siendo el presidente de la comunidad autónoma: los 31 diputados del PP más los 3 de los regionalistas llegan justo a los 34 necesarios para esa mayoría.

No es todo tan fácil para el barón popular. Si Teruel puede ser la llave para no depender de Vox, en Zaragoza y Huesca el PP logra el último escaño con el PSOE a muy poca distancia. En concreto, los socialistas, con Pilar Alegría al frente, necesitarían subir 0,25 puntos en Zaragoza y 0,2 en Huesca para quitarles sendos diputados al Partido Popular. En ese caso, el escenario sería totalmente diferente y Azcón se vería obligado a negociar con Vox la gobernabilidad.
¿Cuál es el escenario más probable? Según Redlines, hay un 84,1% de probabilidades de que el Gobierno que salga del resultado de las urnas del 8 de febrero esté formado por el PP y Vox, un 54,8% de que sea de PP y Aragón Existe y un 2,4% de un ejecutivo de un bloque de izquierdas.

Azcón impulsa al PP y Alegría no logra reactivar al PSOE
Al margen de la aritmética de pactos, los datos confirman el fortalecimiento de la derecha. La proyección demoscópica determina que el Partido Popular lograría 31 escaños con el 39,4% de los votos. Esto implicaría una ganancia de tres diputados y casi cuatro puntos porcentuales respecto a los comicios anteriores. De confirmarse, Azcón firmaría el mejor resultado histórico del PP en la región, superando el techo de 30 diputados que Luisa Fernanda Rudi obtuvo en 2011.
El crecimiento del bloque conservador también beneficia a Vox. El partido pasaría de los 7 diputados actuales a 12, disparando su representación gracias a un aumento del 11,25% al 16,7% en intención de voto. Este fenómeno replica lo ocurrido recientemente en Extremadura: mientras el PP de María Guardiola creció moderadamente, Vox duplicó su presencia y pasó de 5 a 11 representantes.
En la oposición, Pilar Alegría igualará el peor resultado histórico del PSOE aragonés en escaños: 18 diputados. Aunque esta cifra sirvió a Javier Lambán para gobernar en 2015, lo hizo en un contexto muy distinto, apoyado por los 14 parlamentarios de un Podemos en pleno auge. En porcentaje de voto, la estimación otorga a Alegría un 24,8% (frente al 29,55% de 2023), un dato superior al 21,43% de aquel suelo electoral de Lambán, pero insuficiente en el escenario actual.
El panorama para los partidos regionalistas muestra un retroceso conjunto. La suma de PAR, Chunta Aragonesista (CHA) y Aragón Existe perdería dos diputados respecto a la legislatura anterior. CHA mantendría sus tres escaños (subiendo ligeramente del 5,1% al 5,3%), pero Aragón Existe cedería uno, quedándose con dos (4% de los votos). El gran damnificado sería el Partido Aragonés (PAR), que con un 1,4% de los sufragios desaparecería de las Cortes.
Por la izquierda, Izquierda Unida (IU) resiste y blinda su único escaño con el 3,9% de los votos. La otra cara de la moneda es Podemos: la proyección certifica el hundimiento de la formación morada, que con un 3,2% de los votos no lograría superar la barrera electoral. Esto confirmaría su salida del hemiciclo aragonés y la pérdida de toda representación institucional.
La fidelidad de voto: Vox retiene, la izquierda se abstiene
El análisis de transferencias revela una fidelidad rocosa en el electorado de Vox, que retiene al 82,2% de sus votantes de 2023, la tasa más alta del arco parlamentario. El PP también muestra una salud robusta y conserva al 76% de sus fieles. En el bloque de la derecha se observan vasos comunicantes activos: un 10,5% de exvotantes del PP migraría a Vox, mientras que un 8,6% haría el camino inverso. La abstención en este espectro es residual (5-6%), síntoma de una alta movilización.
En el bloque de izquierdas, la desmovilización es el principal lastre. El PSOE retiene al 66% de su electorado, pero un 13% de sus antiguos votantes se quedaría en casa. La situación es crítica a su izquierda: los votantes de Podemos protagonizan la mayor fuga hacia la abstención (38,9%). Del electorado morado que sí acudirá a las urnas, un 20% optaría por el voto útil al PSOE, dejando a su antigua formación en una posición de extrema debilidad.
Metodología del ‘Votómetro’
La solidez de estas proyecciones reside en la arquitectura del ‘Votómetro’, un sistema de análisis que descarta el promedio simple en favor de una agregación ponderada quíntuple. Es una proyección estadística basada en encuestas públicas y no constituye una predicción exacta del resultado electoral. Este modelo calibra cada encuesta publicada según cinco variables críticas, incluyendo la frescura de los datos (temporalidad), la calidad histórica del encuestador y la metodología de campo empleada.
Para minimizar el margen de error, el estudio somete estos datos a una simulación de Monte Carlo con 10.000 iteraciones, lo que permite examinar múltiples escenarios de volatilidad. Finalmente, la traducción de votos a escaños respeta escrupulosamente la realidad territorial de la comunidad, aplicando la fórmula D’Hondt por circunscripciones (Zaragoza, Huesca y Teruel) y la barrera electoral del 3%, determinando así la probabilidad matemática de que cada bloque alcance la mayoría absoluta de 34 diputados.
