Vox paraliza las negociaciones en Extremadura porque Guardiola «no quiere cambiar políticas»
Desde este martes, Guardiola tiene un mes para conseguir un pacto con los de Abascal para ser investida

l presidente de VOX, Santiago Abascal; el candidato de VOX a la Presidencia de la Junta de Extremadura, Óscar Fernández | Javier Cintas / Europa Press
Vox ha paralizado las conversaciones con la popular María Guardiola para formar un gobierno de coalición en Extremadura, al considerar que la presidenta en funciones «no quiere cambiar políticas, ni respeta a los votantes de Vox, ni actúa con responsabilidad». El líder de los conservadores, Santiago Abascal, ha presidido este lunes el Comité de Acción Política (CAP) y ha pedido al equipo negociador, formado por el candidato en Extremadura, Óscar Fernández, y la secretaria general adjunta, Montserrat Lluis, no seguir negociando hasta que el Partido Popular no cambie su postura, según ha informado Vox a Europa Press.
Fuentes del PP cercanas a la negociación han informado a THE OBJECTIVE de que se han entrado de esta decisión «por los medios antes que por el propio partido», y que justo después han recibido un correo informándoles de la paralización de las negociaciones. Según los conservadores, «la madre del cordero», el motivo de la paralización, es que Guardiola se niega a ofrecerles las consejerías que demandan, y que ansían con el objetivo de «cambiar las políticas» en Extremadura.
La paralización de las conversaciones, que se desarrollaban desde hace una semana, se produce en la víspera de que se forme la mesa de la Asamblea. Desde este martes, Guardiola tiene un mes para conseguir un pacto con Vox para ser investida. Bambú quiere usar este tiempo para presionar a Guardiola y «hacer valer sus votos», tal y como han advertido desde las elecciones. Sin embargo, los de Abascal lamentan que «parece que (Guardiola) quiera repetir elecciones».
Oferta de un Gobierno de coalición
Guardiola necesita los votos de Vox o su abstención para revalidar la Presidencia extremeña, después de que los de Abascal doblaran su representación en esa región en las elecciones del 21 de diciembre, pasando de cinco a once asientos en el Parlamento autonómico. La presidenta ‘popular’ quería ofrecer a Vox puestos en el ejecutivo y los de Abascal recogieron el guante, pidiendo la vicepresidencia y varias consejerías al entender que sólo formando parte del gobierno podían garantizar que sus políticas se cumplían.
Vox tiene la vista puesta en las políticas para impulsar el campo, la ganadería y la industria, frenar la inmigración ilegal y las políticas relacionadas con la educación. Los de Abascal abandonaron el Ejecutivo extremeño en 2023, a raíz de las discrepancias con el PP por la acogida de menores migrantes.
Vox: «En ningún caso rompemos nada»
«En ningún caso rompemos nada. Seguimos pensando lo mismo: se puede negociar, se debe negociar, siempre hemos querido gobernar. Ojalá atienda a razones la señora Guardiola, nuestras condiciones son razonables. No entenderíamos otra cosa que no fuera trabajar para llegar a un acuerdo», ha matizado José Antonio Fuster, portavoz de Vox, en la rueda de prensa posterior al CAP.
«Alguien no quiere que entremos en ese gobierno. Queremos un cambio de políticas y consejerías con presupuestos que hagan posible ese cambio de políticas. A la señora Guardiola no le quedó claro. Estamos tratando que lo entienda, eso es lo que queremos», ha abundado Fúster, que ha zanjado: «Estamos dispuestos a negociar todo. ¿Qué ha fallado? Pedimos que se hagan políticas determinadas. Pero claro, si esas políticas no van acompañadas de unas consejerías con presupuestos que hagan posible ese cambio, no hay nada. Ahí está la madre del cordero».
Este tira y afloja continuará en las próximas semanas, pero siempre dentro de unos límites, ya que Vox no quiere una repetición electoral. Por motivos electorales y, sobre todo, logísticos: Santiago Abascal no puede pasar otro mes en Extremadura. «Es una técnica de negociación y se acabará pactando», asegura una fuente de Vox a este medio.

