The Objective
Política

El apagón y el accidente en las catenarias alimentan el temor a una investigación lenta

Sánchez promete «transparencia» pero hay muchas dudas sobre los tiempos de las investigaciones oficiales

El apagón y el accidente en las catenarias alimentan el temor a una investigación lenta

Uno de los trenes descarrilado en Adamuz. | Efe

El pasado domingo, un tren de la compañía Iryo descarriló a la altura de Adamuz, en el tramo de alta velocidad que une Córdoba con Madrid. El convoy perdió el control de su parte trasera, que chocó con otro tren Alvia que circulaba en dirección contraria. El balance al cierre de este periódico habla de 40 fallecidos, con más de un centenar de heridos, una veintena de ellos en estado grave. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo el lunes que la Administración pública abordará una investigación para conocer las causas del accidente, que según las primeras informaciones podría durar «semanas» o incluso «meses». El temor en el sector ferroviario es que se tarde más de lo debido. Los antecedentes, como el gran apagón eléctrico de abril de 2025 o el accidente que afectó a otro tren Iryo por la caída de una catenaria en mayo de ese año, no son esperanzadores.

El 28 de abril de 2025, todo el territorio nacional se quedó sin energía eléctrica después de un gran apagón que afectó también a Portugal. El Gobierno se comprometió a aclarar en el menor tiempo posible las causas. En un primer momento, el Ejecutivo lanzó mensajes abiertos a cualquier escenario, incluidos actos de sabotaje o ciberataques. Algo parecido ocurrió con el accidente ferroviario del 4 de mayo, cuando un tren Iryo se detuvo a la altura de La Sagra y causó retrasos en toda la vía. El ministro de Transportes, Óscar Puente, habló entonces de «sabotaje», pero la compañía Iryo desmintió la versión del robo de cables y señaló que la caída de la catenaria «se produjo por causas completamente ajenas al tren».

En el caso del apagón, el Gobierno tardó casi 60 días en dar las primeras explicaciones oficiales. La ministra de Transición Ecológica apuntó en una rueda de prensa en La Moncloa a una doble responsabilidad —concretamente, una sobretensión de origen «multifactorial»— tanto de Red Eléctrica como de las empresas, algo que las compañías rechazan. Todavía falta el informe definitivo de la CNMC. En el caso de la catenaria que bloqueó el tren Iryo a la altura de La Sagra, aún se esperan los resultados de una investigación definitiva. ADIF admitió en julio, varias semanas después del parón, que el problema fue una cuestión vinculada a la catenaria. Aunque también en ese caso se intentó compartir las responsabilidades con los operadores privados, en concreto con la empresa Ouigo, por haber generado una sobredemanda exagerada de energía. Una conclusión parcial que Ouigo sigue rechazando.

Tramo recto

Ahora los operadores temen que el Ejecutivo tenga la tentación de aplazar el resultado de la investigación oficial con la esperanza de que el asunto quede más o menos olvidado en la opinión pública, y que después se vuelva a apuntar a una responsabilidad compartida. La magnitud del desastre, sin embargo, obliga a dar respuestas en el menor tiempo posible, puesto que si el origen del problema se halla en la aguja de cambio, lo suyo sería aclarar en un plazo razonablemente limitado de tiempo si el fallo fue técnico o de la infraestructura, según varias fuentes del sector. Es decir, que si fue un problema del tren de Iryo o de la infraestructura y su mantenimiento, desde el punto de vista técnico no se debería esperar meses y meses para conocer las causas.

Iryo, por su parte, rechaza cualquier tipo de responsabilidad y recuerda, a través de las palabras de su presidente, que el tren accidentado no llega a tres años de vida y que fue revisado hace cuatro días. Iryo viaja con trenes Frecciarossa ETR 1000 producidos por Hitachi, conocidos en el sector por su buen desempeño. Otra cosa es el tipo de mantenimiento que las compañías hacen sobre los convoyes. Pero para saber exactamente qué ha ocurrido el pasado domingo es necesario esperar el resultado de la investigación oficial. Mientras, en algunos medios cercanos al Gobierno, el enfoque de las informaciones apunta al operador italiano, con titulares como: «Iryo, el operador de capital italiano protagonista del mayor accidente de la alta velocidad en España». Y en Italia, periódicos como el Corriere della Sera centran, en cambio, el tiro en lo extraño de un accidente ocurrido en un tramo «recto» de la vía.

«La sociedad, como todos, nos preguntamos qué ha sucedido y cómo ha sucedido (…) pero el tiempo y el trabajo de los técnicos estoy convencido de que nos darán la respuesta», afirmó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia del pasado lunes. Sánchez aseguró que el Gobierno ofrecerá las informaciones a su debido tiempo, después de la investigación oficial y con «absoluta transparencia», y pidió a los ciudadanos informarse a través de los «medios contrastados» y no mediante «bulos y desinformación».

Publicidad