El Gobierno dejó a Felipe VI sin ministro en el viaje a Estrasburgo, a diferencia de Portugal
La Zarzuela minimiza la ausencia gubernamental en la Eurocámara pero recuerda que «no puede ser la norma»

El rey Felipe VI. | Casa Real
La celebración por todo lo alto este miércoles en el Parlamento Europeo del 40º aniversario del ingreso de España y Portugal en la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) tuvo una importante diferencia protocolaria entre las delegaciones española y lusa. Felipe VI viajó a la Eurocámara sin ministro de jornada a diferencia del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, que estuvo acompañado en Estrasburgo por el jefe de la diplomacia portuguesa, Paulo Rangel.
Ante la ausencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que se encontraba de visita oficial en la India, el rey se desplazó al Parlamento Europeo con el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro. Desde la Zarzuela se transmite a THE OBJECTIVE que no ha habido «ningún problema» en esta ocasión para que le acompañara un secretario de Estado en vez de un ministro del Ejecutivo y recuerdan que en las reuniones sectoriales de la UE se permite que los secretarios voten en nombre de los ministros.
El jefe de la Casa de Su Majestad el Rey, el diplomático Camilo Villarino, se reunió hace varios meses con el jefe de Gabinete de Presidencia de Gobierno, Diego Rubio, para determinar en qué situaciones se podría dar la presencia «esporádica» de un secretario de Estado, en vez de un ministro de jornada, en desplazamientos internacionales del monarca. «No debe ser la norma. Lo ideal es que sea un ministro, pero hay veces en que no se puede», señalan las citadas fuentes sobre la última ausencia ministerial. Eso sí, recuerdan que esta excepción solo puede darse «en algunas ocasiones». Hay que recordar que los secretarios y subsecretarios se consideran altos cargos de la Administración, pero no parte del Ejecutivo.
El Rey solo había intervenido una vez ante el plenario del Parlamento Europeo, en octubre de 2015, en el inicio de su reinado. En esta ocasión se guardó un minuto de silencio por las víctimas de Adamuz y, una vez concluido su discurso, el monarca tuvo un encuentro con funcionarios españoles de la institución europea. Tras ello, se celebró un almuerzo en su honor y el del mandatario luso que contó con la presencia de la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola; el presidente del Consejo Europeo, el también portugués Antonio Costa; y los portavoces de los grupos parlamentarios, por lo que fue una intensa jornada política en la ciudad francesa.
Albares se desplazó el martes a Nueva Delhi para reunirse al día siguiente con su homólogo indio, Subrahmanyam Jaishankar, y presentar el Año Dual España-India. La visita del ministro tenía un importante componente político porque la Comisión Europea confía en cerrar la próxima semana las negociaciones de un acuerdo de libre comercio con el gigante asiático a semejanza del firmado recientemente con Mercosur. La duda es si el jefe de la diplomacia podía haber elegido otro día de la semana para esa visita, una vez que la organización del acto europeo en Estrasburgo se cerró hace varias semanas.
El ministro viajó luego desde Nueva Delhi a Davos para participar este jueves en la reunión del Foro Económico Mundial, a la que no pudo ir Pedro Sánchez por la tragedia ferroviaria de Adamuz. Precisamente, el día de la visita real a Estrasburgo hubo otros tres ministros con reuniones en Suiza: Carlos Cuerpo y Óscar López también asistieron a Davos, mientras que Sira Rego se desplazó a Ginebra para encabezar la delegación española que se sometió al examen ante el Comité de Derechos del Niño en Naciones Unidas. Por lo que hubo varios miembros del Gobierno a poco más de 350 kilómetros de donde se encontraba el monarca.
El artículo 64 de la Constitución contempla la obligación de que un miembro del Ejecutivo acompañe al Rey en sus viajes oficiales: «Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. […] De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden», se indica en la Carta Magna. En los últimos años se han producido algunos desplazamientos al exterior de Felipe VI sin estar acompañado de un ministro. Por ejemplo, en la toma de posesión del presidente argentino, Javier Milei, o en el posterior viaje a Kuwait para presentar las condolencias en nombre de España por la muerte del emir Nawaf al Ahmad al Sabah.

La ausencia más llamativa fue en el viaje de Estado a Estonia, Lituania y Letonia en junio de 2024. La gira báltica del Rey se realizó sin ministro de jornada, un hecho sin precedentes en democracia. Una anomalía que se corrigió in extremis, ya que la ministra de Defensa, Margarita Robles, se desplazó al último de los tres países para acompañar durante un par de horas al monarca en su visita a las tropas españolas allí desplegadas.
Esas polémicas contrastan con otros viajes oficiales de Felipe VI que sí tuvieron a varios ministros junto al jefe del Estado por la afinidad política de los anfitriones. Fue el caso, por ejemplo, de la toma de posesión del brasileño Lula da Silva, a la que fue Albares, pero también la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz. Y en la del chileno Gabriel Boric, la delegación española que acompañó al Rey la encabezaron Díaz y la entonces ministra de Trabajo, Irene Montero.
