PP y Vox lograrían 202 escaños en unas generales al duplicar Abascal su resultado
Los populares ganarían los comicios con el 32% de los votos, con los que obtendrían 140 diputados
'Votómetro' de las elecciones generales. | Alejandra Svriz
El Partido Popular ganaría las elecciones generales si se celebraran hoy, y el bloque de los populares junto a Vox tendría un 93,8% de probabilidades de sacar adelante una investidura, según el Votómetro, una proyección demoscópica hecha por Redlines para THE OBJECTIVE. Más allá del número de escaños con los que la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo lograría la victoria (140 escaños), destaca el resultado de los de Santiago Abascal, que casi duplicarían su número de diputados en el Congreso de los Diputados: pasarían de 33 a 62.
Los números del PP, según la simulación realizada por Redlines, serían prácticamente iguales a los que obtuvo el 23-J de 2023. En concreto, ahora se quedarían con esos 140 diputados gracias al 32,2% de los votos; mientras, en los últimos comicios generales, los populares consiguieron el apoyo del 33,05% del electorado, lo que les otorgó 137 representantes parlamentarios. En definitiva, una proporción menor de votos, pero mayor de escaños.
A la hora de hablar de ganadores, aparte de esa primera posición del PP, llama la atención el crecimiento de Vox en número de diputados y en votos. El partido liderado por Santiago Abascal pasaría de un porcentaje de apoyo del 12,39% al 17,5%; lo que se vería reflejado en 62 diputados, frente a los 33 con los que actualmente cuenta en la Cámara Baja. Esa cifra sería el techo histórico de una formación que está con la flecha para arriba, en plena subida, y que hasta ahora tenía su récord en los 52 diputados que logró el 10-N de 2019.
Por el contrario, el PSOE experimentaría una significativa merma en su representación si se celebraran elecciones generales en estos momentos, según la proyección de Redlines. La formación liderada por Pedro Sánchez obtendría 107 escaños con un 27,1% de los votos, una pérdida de 14 diputados respecto a los 121 que consiguió en los últimos comicios, cuando alcanzó el 31,7% del apoyo electoral. Esta caída en el porcentaje de votos de más de cuatro puntos reflejaría un retroceso notable para los socialistas, que seguirían situándose en segunda posición pero con una distancia mayor respecto al PP.
En el espacio de la izquierda, Sumar y Podemos, que en las elecciones de 2023 concurrieron unidos bajo la plataforma de Sumar, registrarían conjuntamente un fuerte descenso en su peso parlamentario. Según la simulación, Sumar lograría 9 escaños con un 6,3% de los votos, mientras que Podemos obtendría cuatro diputados con un 3,5%, sumando entre ambos 13 representantes y un 9,8% del electorado. Esto contrastaría con los 31 escaños y el 12,31% que obtuvo la coalición Sumar en los comicios del 23-J, representando una pérdida neta de 18 diputados y una dispersión del voto que debilitaría su influencia en el Congreso.
En cuanto a los partidos independentistas catalanes, ERC mantendría su representación con siete escaños y un 1,8% de los votos, idéntico resultado al de las elecciones del 23-J de 2023, cuando consiguió el mismo número de diputados con un 1,89% del apoyo. Por su parte, Junts perdería un escaño, pasando de los 7 que obtuvo en aquellos comicios con un 1,6% a 6 diputados y un 1,5% en esta proyección, lo que evidenciaría una ligera erosión en su base electoral.
Entre las formaciones vascas, EH Bildu conservaría sus 6 escaños con un 1,4% de los votos, manteniendo la misma cifra que en las elecciones del 23-J de 2023, cuando alcanzó el 1,36% del electorado. El PNV, a su vez, se quedaría con 5 diputados y un 1,0%, sin variaciones respecto a los 5 escaños y el 1,12% que logró en aquellos comicios, consolidando así su posición estable en el panorama vasco.
Finalmente, entre el resto de partidos minoritarios, el BNG incrementaría su representación al pasar de un escaño en las elecciones del 23-J de 2023 (con un 0,62% de los votos) a 2 diputados y un 0,9%; mientras que Coalición Canaría y UPN mantendrían cada uno su único escaño, con un 0,5% y un 0,2% respectivamente, similares a los 0,48% y 0,20% que obtuvieron en aquellos comicios, sin cambios significativos en su apoyo electoral.
PP y Vox tendrían un 93,8% de posibilidades de sacar adelante la investidura
Con todo ello, y los 202 escaños que sumarían PP y Vox, ambas formaciones alcanzan un 93,8% de probabilidades de sacar adelante una investidura. Solo habría un 0,8% de posibilidades, algo muy improbable, de que se llegase a formar un gobierno entre el bloque progresista y los partidos nacionalistas. En cuanto a un posible gran bloque entre la suma de los populares y los socialistas, Redlines deja claro que es «políticamente improbable», por lo que ni entra en juego.

Asignación de escaños en pugna
Más allá de las tendencias generales, la proyección de Redlines para THE OBJECTIVE identifica 13 escaños en disputa directa en diversas circunscripciones en las que el margen de victoria entre los partidos contendientes se sitúa por debajo del 0,5% de los votos, lo que equivale a diferencias mínimas que podrían alterarse con pequeñas variaciones en la intención de voto o en la participación. Estas situaciones en el alambre, según el sistema D’Hondt, podrían inclinar la asignación del último diputado provincial en función de unos pocos miles de votos, destacando la fragilidad de los resultados en zonas clave como capitales metropolitanas, áreas rurales o regiones con fuerte fragmentación política.
En Cataluña, por ejemplo, el escaño 32 de Barcelona se presenta como un margen crítico en la batalla intraindependentista entre ERC y Junts, en la que ERC lideraría por 3.200 votos, equivalente a un contexto de voto urbano progresista y movilización en el cinturón metropolitano que podría ser decisivo. Similarmente, en Gerona, ERC aventajaría a Junts por un 0,22%, mientras que en Tarragona el PSC superaría al PP por un margen del 0,36%, reflejando dinámicas locales en las que el independentismo y el voto constitucionalista compiten de forma muy ajustada. Estas disputas subrayan cómo variaciones mínimas en el apoyo a formaciones catalanas podrían reconfigurar su representación en el Parlamento.
En el centro y sur de España, Madrid muestra el escaño 37 en disputa entre PP y Vox, con el PP liderando por 8.400 votos en un escenario de competencia interna en el bloque de derechas. En Alicante, Vox mantendría una ventaja sobre el PP de 2.100 votos (0,19%), en un contexto en el que Vox se fortalece en la costa sur y que el PP podría recuperar si pierde apoyos en zonas rurales del interior; mientras, en Sevilla, el PP aventajaría al PSOE por 4.800 votos en una batalla épica en feudos socialistas, con la movilización en la capital y área metropolitana como factor clave. Otras circunscripciones como Málaga (PP vs. Vox, 0,38%), Murcia (PP vs. Vox, 0,27%) y Cádiz (PSOE vs. PP, 0,45%) ilustran tensiones similares en el arco mediterráneo y Andalucía, donde el trasvase de votos entre bloques ideológicos podría inclinar el resultado.
En el norte y levante, Valencia registra el escaño 16 en juego entre PSOE y Sumar, con el PSOE por delante por 5.100 votos en un entorno de fragmentación del voto progresista, donde la ciudad de Valencia y l’Horta serían determinantes. Zaragoza presenta una diferencia del 0,33% entre PP y PSOE, La Coruña un 0,41% con PSOE aventajando al PP y Las Palmas un margen del 0,31% también favorable al PSOE sobre el PP. Estas provincias destacan por su sensibilidad a cambios en la participación diferencial.
Metodología del Votómetro
La proyección de Redlines para THE OBJECTIVE se elabora mediante el sistema Votómetro, que combina una agregación ponderada quíntuple de 28 encuestas de los últimos seis meses —ponderando factores como decaimiento temporal (lambda=0,012), calidad del encuestador, sesgo histórico, orientación editorial y metodología de campo— con una simulación Monte Carlo de 10.000 iteraciones (sigma=2,5%) para generar distribuciones probabilísticas por circunscripción. Sobre estas se aplica el método D’Hondt provincia por provincia, con barrera del 3% y atención especial a Ceuta y Melilla. Finalmente, se calcula la probabilidad de investidura midiendo en cuántas simulaciones cada bloque alcanza al menos 176 escaños, considerando la volatilidad interregional y los efectos del sistema electoral en provincias pequeñas. Se trata de una estimación estadística informativa, no una predicción exacta, sujeta a incertidumbre por campaña, participación diferencial, voto oculto o eventos de última hora, según advierte el propio análisis de Redlines Estrategia y Comunicación.
