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Política

Antonio Maíllo se descuelga de un foro con Aznar tras las presiones de Podemos

Los morados vinculan sus presiones a la decisión de Maíllo de no acudir al debate ‘1936: La guerra que todos perdimos’

Antonio Maíllo se descuelga de un foro con Aznar tras las presiones de Podemos

El líder de IU, Antonio Maíllo. | EP

Podemos se atribuye la «rectificación» del líder de Izquierda Unida y próximo candidato a la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, quien transmitió a través de las redes sociales su decisión de no participar en una serie de debates bajo el título 1936: La guerra que todos perdimos. Maíllo había mostrado su disponibilidad a debatir sobre la historia reciente de España, pero finalmente ha decidido rechazar la invitación, alegando la «manera muy negativa» en la que se han anunciado esas jornadas. Podemos había criticado que Maíllo acudiera a ese foro, al que también han sido invitados el expresidente José María Aznar y el exdiputado de Vox Iván Espinosa de los Monteros, con quien debía debatir Maíllo. Fuentes de Podemos sostienen que existe una «clara conexión» entre la campaña lanzada por el partido y la decisión del líder confederal de IU.

«Agradezco la invitación que se me hizo para una mesa redonda con otras organizaciones políticas, espacios que uso con normalidad para defender mis opiniones y a pesar de que, o precisamente por ello, no compartía en absoluto el título de las jornadas», dijo Maíllo en un comunicado. Añadió que aunque «unos perdieron más que otros en la Guerra Civil», su intención siempre ha sido debatir sobre las interpretaciones de la historia de España. Pero en ese caso ha concluido que el cartel de la organización parecía «una especie de ‘abajo firmantes’ que sostiene la tesis de la equidistancia que sugiere el título, que no solo no comparto, sino que combato porque es un intento de revisar la lectura trágica y desigual de la Guerra Civil española».

«Defender la palabra y los debates que se acompañen también exige sensibilidad por los organizadores para no frivolizar ni establecer de antemano las reglas del juego sobre un debate que va a seguir dándose en nuestro país. Ojalá que para bien y desde los principios de justicia, verdad y reparación y no repetición, como defiende Izquierda Unida, la organización a la que represento», añadió el político. El programa de la organización planteó un debate entre Maíllo, Ester Muñoz, María Márquez e Iván Espinosa de los Monteros (moderado por Edu Galán). Como él, también el escritor David Uclés ha decidido dar plantón al debate.

Presiones del canal de Iglesias

Maíllo tuvo que lidiar con críticas dentro de su propia formación después de que partidos competidores como Podemos acusaran al dirigente de compartir un foro de discusión con el expresidente Aznar y otros representantes de la «ultraderecha». El periódico adscrito al Canal Red, propiedad de Pablo Iglesias, arremetió contra él por sumarse a un encuentro organizado por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Y vincula ahora la decisión de Maíllo de dar finalmente plantón al revuelo mediático creado a través de esa plataforma. Prueba de ello es que el diario afín a Podemos concluyó que la decisión de Maíllo «llega después de la información publicada por Diario Red».

Podemos lleva tiempo atacando a Maíllo, acusándole de perpetrar una idea falsa e instrumental de «unidad» en la izquierda. Acusa a Maíllo de hablar de «unidad de la izquierda» y al mismo tiempo torpedear acuerdos entre los morados e Izquierda Unida en algunos territorios, por ejemplo en Aragón. También en Andalucía y a nivel nacional, los morados están convencidos de que el líder confederal de IU prefiere reeditar los pactos con los afines a Yolanda Díaz antes que volver a un esquema parecido a Unidas Podemos.

La «unidad» de la izquierda

Maíllo se considera un enemigo de los «hiperliderazgos», una expresión que Podemos cree que se dirige hacia Pablo Iglesias o Irene Montero. Y el líder de IU ha hablado recientemente de la necesidad de crear coaliciones electorales que no incluyan en la marca el nombre de una de las formaciones implicadas. Es decir, nada de Sumar (el partido de Yolanda Díaz se llama Movimiento Sumar) o Unidas Podemos.

Los morados han querido lanzar un dardo contra una formación a la que quieren atraer, pero que consideran que está liderada por un dirigente de facto enemigo. «Con la repetición incesante del marco de la ‘unidad de la izquierda’, el bloque de poder español consigue todas las ventajas», recalcó, por ejemplo, hace poco un editorial del diario adscrito al Canal Red para cuestionar la estrategia de Izquierda Unida. Y con el caso del debate sobre la Guerra Civil, los morados se arrogan ahora la rectificación del líder de IU, y celebran que otros cargos del partido de Maíllo hayan celebrado esa decisión.

La rectificación de Maíllo revela, por otro lado, cómo Podemos sigue influyendo en las posiciones de los partidos de la izquierda, a pesar de que todo apunta a que afrontará en solitario varios ciclos electorales en las comunidades autónomas y que, al menos de momento, IU no contempla volver a pactar con Montero e Iglesias las próximas listas de las generales.

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