Cisma en el electorado provida, dividido entre Vox y SALF por su compromiso contra el aborto
Los ‘lobbies’ católicos se dividen entre quienes apoyan a Alvise Pérez y quienes son fieles a Santiago Abascal

Un camión de Hazte Oír pasa por delante de la sede nacional de Vox criticando que es «el PP verde». | Hazte Oír
Cisma entre el electorado provida más vociferante, que se divide entre partidarios de Vox y Se Acabó la Fiesta (SALF). La grieta se ha evidenciado con la irrupción de Hazte Oír (HO) en la campaña aragonesa pidiendo el voto para la candidata de Alvise Pérez para el próximo 8 de febrero, María Cristina Falcón, por comprometerse a defender el latido fetal, la medida que impulsó Juan García-Gallardo en Castilla y León y que consistía en que los médicos ofrecieran a las mujeres embarazadas la posibilidad de escuchar el latido cardíaco del feto, pero que no se llegó a implantar. Este posicionamiento ha generado controversia en redes sociales, con reacciones encontradas entre distintos colectivos y sacerdotes católicos.
Este cisma se evidencia en la postura de dos de los lobbies católicos más influyentes en la política española: Hazte Oír y el Instituto de Política Social (IPSE). El primero, que preside Ignacio Arsuaga, publicó este pasado domingo una guía del voto católico instando a votar a SALF por delante de Vox y del PP. El segundo, que lidera Pablo Hertfelder, ha replicado el lunes con un estudio en el que apoya a Alejandro Nolasco por ser el candidato del «único partido comprometido con los valores más fundamentales».
Tras un análisis de los programas electorales de la derecha, IPSE ha concluido que «Vox mantiene una posición clara y sostenida en la defensa de la vida y la familia, así como una oposición frontal a la legislación ideológica», mientras que achaca a SALF «lagunas programáticas y falta de claridad en algunos aspectos esenciales». El lobby lamenta que el PP «carece de una posición firme, ha asumido marcos legislativos ajenos a dichos valores y no muestra voluntad real de revertirlos».
«Nuestra guía evidencia una realidad incómoda: solo una formación política en Aragón mantiene una coherencia sólida con los valores que dice defender. El resto oscila entre la ambigüedad y la renuncia», ha analizado el presidente del Instituto de Política Social, Pablo Hertfelder. Por su parte, la directora ejecutiva de dicho instituto, Teresa Gutiérrez, ha subrayado la responsabilidad cívica del elector: «Durante años se ha pedido al votante católico que se conforme con el mal menor. Esta guía demuestra que no todo vale y que existen diferencias sustanciales entre los proyectos políticos».
Polémica en redes
En redes sociales, este debate ha dividido a muchos perfiles católicos. Uno de los sacerdotes más seguidos en X, Francisco José Delgado Martín, ha criticado a ambos partidos: «Sobre el papel Vox y SALF son provida. En la práctica, Vox no ha considerado las medidas provida como no negociables (mal) y SALF ha votado a favor del aborto como derecho constitucional (muchísimo peor)». En otro mensaje, compartido también por Juan Manuel Góngora, ha señalado que «Vox en la práctica no ha puesto las cuestiones provida como innegociables en los pactos de gobierno con el PP».
Justo esto ha reclamado a su partido, Juan García-Gallardo, expresidente de Castilla y León, que pidió públicamente que solo se invista a María Guardiola en Extremadura si esta se compromete a adoptar la polémica medida: «Sin latido fetal no hay investidura. Nuestra línea roja debe ser proteger a los más débiles». Fuentes cercanas al ex alto cargo de Vox apuntan a que, por el revuelo causado, este renunció a la medida a petición de Kiko Méndez-Monasterio, asesor de Santiago Abascal, que le prometió recuperarla tras los comicios autonómicos y municipales de 2023, pero eso nunca se dio. Por otro lado, Vox ha impulsado en Zaragoza unos premios a empresas que fomenten la natalidad, y, en Sevilla, una Oficina de Apoyo a la Maternidad.
Conflicto Vox-HO
El apoyo de Hazte Oír a Se Acabó la Fiesta ha generado una batalla entre la asociación católica y Vox, aunque las relaciones ya llevaban tiempo deterioradas. Tal y como reveló THE OBJECTIVE, Santiago Abascal estaba molesto con Revuelta, la asociación juvenil que se ha escindido del partido, entre otras cosas, por la vinculación de Jaime Hernández, el cabecilla, con la asociación que preside Ignacio Arsuaga, llegándose a reconvenir al joven por retuitear contenido de Hazte Oír en X.
Pese a que Abascal y Arsuaga gozaban hace años de una buena relación, esta se deterioró en 2022, durante la campaña electoral en Castilla y León, cuando Hazte Oír lanzó una campaña crítica con el líder vasco, tildándolo de «derechita cobarde». El pasado 30 de noviembre, Hazte Oír y Revuelta se concentraron en la calle de Ferraz contra el Gobierno de Pedro Sánchez, pero Vox se desmarcó y dejó clara la ruptura tanto con sus juventudes oficiosas como con la asociación que ejerce de acusación popular contra muchos casos de corrupción que cercan al Gobierno.
