Cataluña responde al caos en Rodalies con otro «grupo de trabajo» sobre el «cambio climático»
A inicios de enero ya crearon la «Mesa del jabalí» para afrontar la peste porcina que sufrió la región

La consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque.
Los gobiernos central y catalán han atribuido a las condiciones climáticas adversas algunas de las graves incidencias que se han producido en Cataluña en los últimos siete días. Si bien estas explicaciones sobre el «mal tiempo» no convencieron a los usuarios afectados por el colapso del sistema ferroviario en la región, los socialistas insisten en que la crisis climática es un factor clave para entender los últimos desprendimientos y las repercusiones en varias estaciones.
Bajo esta hipótesis, el secretario de Estado de Transporte y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, y la consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, anunciaron este domingo la creación de un grupo mixto de trabajo para investigar el impacto del cambio climático en las infraestructuras ferroviarias. Aunque fue un aspecto de la rueda de prensa que pasó inadvertido, debido al anuncio de Paneque de ofrecer durante un mes la gratuidad en el servicio de Rodalies.
«Hemos acordado, la Generalitat y el ministerio, crear un grupo de trabajo, al que voy a incorporar por parte del ministerio a la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria, por supuesto a todos los organismos dependientes del ministerio y de la Generalitat de Cataluña, con el objetivo de trabajar en el medio plazo en el impacto que el cambio climático tiene en las infraestructuras ferroviarias, especialmente en Cataluña», ha explicado Santano.
Mesas y grupos de trabajo
Empieza a ser una decisión habitual que, por cada crisis que vive Cataluña, el Govern anuncie la creación de un grupo o mesa de trabajo para investigar el hecho. Muy recientemente, el Ejecutivo catalán impulsó la Mesa del Senglar [jabalí] para «integrar el conocimiento científico» en la adopción de «decisiones públicas». Fue una respuesta al brote de peste porcina africana que afectó a la región a inicios de enero.
El Govern está midiendo sus críticas por el caos ferroviario, ya que el Gobierno central es del mismo color político. Hasta el momento, han circunscrito la petición de «responsabilidades de forma inmediata» a Renfe y ADIF. Lo ha solicitado ante «la grave acumulación de incidencias que afecta de forma reiterada la red ferroviaria de Cataluña». Finalmente, Transportes ha respondido y ha cesado a dos altos cargos de Renfe Rodalies y ADIF.
El resto de grupos políticos en el Parlament —salvo sus socios de Comuns— han subido el tono y ya piden la dimisión del ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y de la consejera Paneque. Pero el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, descarta que dimita alguien de su Ejecutivo. Fuentes de Presidencia han explicado a Europa Press que Illa ha cerrado filas con la consejera y que ahora es el momento de «trabajar por las soluciones».
Paneque, junto al conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, en funciones de presidente por la hospitalización de Illa, ha sido la principal cara visible del Govern en la gestión de esta crisis, iniciada el martes tras el accidente de la R4 en Gelida (Barcelona).
En paralelo, las entidades de usuarios afectadas por el colapso en Rodalies se están organizando para celebrar una gran manifestación en Barcelona. Lo quieren hacer sin los partidos políticos y con otros agentes sociales y económicos, para hacer una demostración de fuerza de la sociedad civil catalana ante la escasa respuesta institucional.
