Sánchez, en manos de Junts y PNV para evitar una sesión monográfica sobre Adamuz
La Junta de Portavoces vota este martes la petición del PP de separar el debate del accidente de tren del de Ucrania

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras | Carlos Luján (EP)
Junts y PNV tienen en sus manos la posibilidad de obligar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a comparecer en el Congreso de los Diputados para hablar solo del accidente de trenes y no mezclarlo con el envío de tropas a Ucrania y otros temas de política internacional, como así ha anunciado Moncloa. Las formaciones nacionalistas pueden impedirlo valorando en la Junta de Portavoces la propuesta del Grupo Parlamentario Popular, que necesita la mayoría absoluta de 176 diputados. Junts, según ha podido saber THE OBJECTIVE, se ha negado a firmar el escrito del PP para no unir su firma a la de Vox, por lo que tendrá que ser sometido a debate. La Mesa calificará este martes la propuesta del PP y puede remitirla a la Junta de Portavoces de este martes o de la semana que viene,
Los populares están forzando la máquina parlamentaria en el Congreso y el Senado para que el Gobierno dé cuanto antes explicaciones sobre las causas del choque entre un tren Alvia y un Iryo el pasado día 18 en Adamuz. Una vez finalizado el luto oficial de tres días, se ha abierto la fase de petición de responsabilidades, y el Grupo Parlamentario que preside Alberto Núñez Feijóo ha comenzado a activarse registrando sus peticiones de comparecencia en ambas cámaras.
Los socialistas, para intentar frenar la ofensiva del PP, anunciaron que el presidente del Gobierno solicitaba comparecer en el Congreso de los Diputados, a petición propia, pero uniendo las explicaciones sobre el accidente a «la posición del Gobierno de España en los distintos encuentros y foros internacionales en los que ha participado». Una maniobra que los populares han criticado como un intento de «diluir» su responsabilidad, cuando, a su juicio, los 45 fallecidos no se merecen esta «falta de respeto».
El PP ha pedido agilidad máxima para que estas comparecencias sean cuanto antes. De hecho, quería que se produjeran esta misma semana en el Congreso y llegaron a reclamar que se convocase un pleno extraordinario. Este mes de enero es un periodo inhábil, por lo que no hay sesiones parlamentarias ordinarias. Sin embargo, el Gobierno quiere retrasar lo más posible la presencia de Sánchez y ha comunicado que comparecerá el próximo día 11, coincidiendo con el primer pleno de este nuevo periodo de sesiones.
Los populares no están satisfechos con lo que consideran una maniobra del Gobierno, y a pesar de no contar con las firmas de grupos parlamentarios que sumen 176 diputados para convocar un pleno extraordinario, han optado por llevar este martes a la Mesa del Congreso y, posteriormente a la Junta de Portavoces, el escrito registrado, aunque solo con las firmas de PP, Vox, UPN y Coalición Canaria. Si PNV y Junts se alinean con el Grupo Popular, su petición saldrá adelante, y Sánchez no tendrá más remedio que comparecer. Con ello se conseguirá, según el PP «que no distraiga la atención de los medios y de la opinión pública hablando de otras cosas». Se podría dar el caso de que se tengan que celebrar dos plenos sobre el accidente, aunque uno de ellos será un tema compartido con la política internacional.
La ofensiva del PP se inició con la petición del pleno extraordinario en el Congreso, que fue rechazada por los grupos, por lo que optaron por pedir una sesión extraordinaria en el Senado, que se va a celebrar gracias a la mayoría absoluta del Grupo Popular. Un pleno que tendrá lugar este jueves y en el que el PP pidió tres cosas: la comparecencia de Pedro Sánchez y del ministro de Transportes, Óscar Puente, por Rodalies y por el accidente de Adamuz. Sánchez se ha negado a ir y ha delegado en Óscar Puente.
«Sin aceptar preguntas»
El PP cree que es «una vergüenza que quiera esperar dos semanas más para dar explicaciones sobre los accidentes, cuando podría hacerlo esta misma semana en una comparecencia monotemática y no camuflada entre otros temas como pretende hacer en el Congreso». Asimismo, califican de «bochornoso que el presidente del Gobierno quiera mezclar las explicaciones de sus encuentros y foros internacionales con las de la tragedia ferroviaria que ha sufrido España». Además, recuerdan que «su única aparición ante los medios en nuestro país fue el lunes pasado, y encima sin aceptar preguntas: un auténtico desprecio a la ciudadanía».
Finalmente, aseguran que «ni por la fecha escogida, dentro de dos semanas, ni por intentar acumular temas tan dispares faltando el respeto a las víctimas de los fallecidos y a los heridos, podemos entender la decisión de un presidente del Gobierno insensible, cruel y que busca escapar de sus responsabilidades hablando de lo que puede pasar en Ucrania y no de lo que ya ha pasado en España», para preguntarse, «como diría el propio Sánchez: ¿qué coño tiene que pasar en este país para que el presidente del Gobierno salga de la Moncloa y dé explicaciones?».
